lunes 9 de enero de 2012

Veintidós por ciento de "ni-nis"


Guardé un recorte de El País de hace unos cuantos días, antes de que los fervores navideños eclipsaran el resto de noticias, cuyo titular decía: "La crisis eleva al 22% los jóvenes que ni estudian ni trabajan". Con un subtítulo que resaltaba que España tiene la 5ª peor cifra en la Unión Europea en este sentido después de haber crecido un 8,6% en los últimos tres años, la cifra de jóvenes entre 18 y 24 años que literalmente no hacen nada.
El perfil de estos 800.000 jóvenes es heterogéneo. Hay quién después de fracasar en los estudios, quedó en paro de su trabajo; quién encuentra trabajo pero lo rechaza por las condiciones o porque tiene que desplazarse; el que reemprende los estudios que dejó en tiempos anteriores pero se frustra y los vuelve a abandonar; el que decide "agotar" el paro (porque en este país parece tonto el que no lo hace...); el que se desanima después de llamar a muchas puertas, etc...
La crisis es responsable de que los puestos de trabajo sean escasos. Y las personas con menos formación son las que tienen más dificultades para encontrar empleo. También ciertamente son las más fáciles de despedir cuando las cosas no van bien en las empresas. Y además contamos con los colchones económicos familiares, que amortiguan estas situaciones.
Sin embargo, y aunque entiendo que las vacas flacas son más flacas para algunos sectores, lo que no comprendo es que un chaval de entre 18 y 24 años sea capaz de estar mano sobre mano día tras día. No comprendo que sean capaces de rechazar trabajos porque haya que trabajar días festivos o fines de semana (cuando algunos llevamos media vida haciéndolo, a pesar de nuestros títulos universitarios, etc). No comprendo la falta de motivación para hacer muchas otras cosas: nueva formación, proyectos colaborativos, emprender alguna idea, etc. Yo recuerdo esa época de mi vida, y me faltaban horas en el día para hacer todas las cosas que me hubiera gustado. Me faltaban horas para aprender, para ayudar, para probar nuevas actividades, etc. Porque la motivación tiene que salir de uno, por muy mal que esté el panorama fuera. De alguna manera, hay gente a la que nunca le falta motivación ni ganas de hacer cosas, y otros que esperan que las cosas les caigan del cielo, quizá porque desde pequeños a algunos niños se les ha educado así.
De la misma manera, cierto es que algo falla en el sistema educativo cuando hasta un 30% de los alumnos abandonan las aulas prematuramente. Quizá como reflexionaban ayer en el programa 30 minuts a propósito del dineral gastado en aeropuertos inútiles de toda nuestra geografía (por cierto programa 100% recomendable como muestra de lo mal que se gestiona el dinero público), a lo mejor es más favorable para el país no tener tantas buenas carreteras, ni tanto aeropuerto ni tanta alta velocidad e invertir en el futuro de los ciudadanos y en el sistema educativo.
Y algo debe fallar en las familias como reflejo de la sociedad en la que vivimos para que haya un número tan elevado de jóvenes en esa situación. Al menos ésa es mi opinión....

7 comentarios:

Ter0n dijo...

Lo cierto es que socialmente hay muchas cosas de las que hablar en este sentido. Quizás unos padres excesivamente preocupados por la protección de sus hijos, y una necesidad descarnada de que los mismos estudien aunque esa persona no le guste y un largo etcétera.

También se ve entre residentes esa especie de generación ni-ni. Hay muchos residentes, de casi cualquier especialidad, que parece que sólo son médicos de Lunes a Jueves.

Un saludo.

migremlinnomecome dijo...

Has dicho cosas muy importantes, entre ellas algo que para mí es en gran parte el origen del "mal":
Muchos rechazan trabajar los fines de semana o festivos, ni siquiera estando bien remunerados...
De acuerdo que a nadie le gusta, pero tampoco es el fin del mundo y hay muchos trabajos que lo precisan.

Alba Arroyo dijo...

¿Y que hay de los jóvenes con estudios superiores que no encuentran trabajo ni se pueden permitir seguir formándose? Pienso que tu entrada aunque plasma parte de la realidad ni de lejos refleja el problema en su totalidad.

Tengo un caso muy cercano de alguien con estudios superiores busca trabajo y trabajos de 8 horas que implican desplazamientos de más de 1 hora, no incluyen dietas y en la que le obligan a poner su propio vehículo le ofrecen sueldos de 800 euros mensuales en 12 pagas. Es ridículo.

No todos los jóvenes que no trabajamos estamos sentados en un sofá sin aspiraciones en la vida. Yo soy estudiante pero el mundo laboral para los jóvenes no es tan sencillo hoy en día.

No caigamos en ser simplistas ni generalicemos.

Irene y Umpa Lumpa dijo...

Hay de todo, la verdad... y hay casos que claman al cielo. Aún así, he de decir que tengo amigas en este grupo, sólo que sí estudian... para unas oposiciones que no saben si saldrán alguna vez. Sólo que como estudiar para eso ""no cuenta"" pues se ven un poco en medio de todo el barullo.

Pero sí, de todo hay... y la verdad es que hay situaciones que me dan un poco de rabia.

Anónimo dijo...

De acuerdo en q hay una gran cantidad de personas q ni estudian ni trabajan, pero dudo mucho q sean la mayoría o porq a éstas las obliguen a trabajar los festivos y fines de samana. Para mi la generación nini es un invento de unos pocos para no tener remordimientos de conciencia por no ayudar a esas personas, por no darles una oportunidad, para no ver su parte de culpa en el problema. Y lo dice una licenciada de 30 años, con más de 5 años de experiencia laboral y q lleva 2 en el paro, q por supuesto cuando tuvo la posiblidad de agotar su prestación por desempleo lo hizo porq también tengo derecho a comer todos los días, vestirme y vivir en una casa.
Yolanda

Paula dijo...

A veces hay que empezar cobrando poco y trabajando mucho para hacer méritos y, en unos años, poder optar a algo mejor.
A veces, hay que echarle un par de narices a la vida y autoemplearse.
A veces, hay que estar abierto a opciones la mar de dispares, en vez de jugarlo todo a una única carta (lo cual puede ser tremendamente frustrante en caso de rechazo)
Y si hay que irse fuera se va uno fuera. Aunque sea de cooperante. Aunque sea vendiendo hamburguesas por lo que cuesta el piso. Porque estás haciendo currículum.
Y si no se encuentra nada, lo que no se puede hacer es quedarse en casa a ver si llueve algo. Se solicitan cursos gratuitos para desempleados, o prácticas gratuitas en empresas, o lo que sea. Porque sigues haciendo currículum.
En las selecciones de personal se mira muchísimo la iniciativa que cada cual tiene para buscarse la vida.
Y sí, creo que la educación recibida en la familia tiene mucho que ver en como se desenvuelve cada uno.

Anónimo dijo...

Mi mensaje va dirigido a Terón:
creo que comparar a los residentes con los llamados ninis es un insulto, y un insulto grave. Yo me siento tremendamente ofendida. Precisamente creo que los médicos jóvenes somos la antítesis de los ninis: estudiábamos en el colegio cuando lo que molaba era sacar malas notas, sacamos un bachillerato brillante mientras nuestros amigos se dedicaban a salir, beber y disfrutar de la adolescencia. Nos sacamos una carrera difícil mientras otros nos venían con el cuento del "carpe diem": no estudies tanto, vive la vida, que la juventud no vuelve.
Y ahora sí, tenemos trabajo, pero creo que nadie nos ha regalado nada. Y todos entramos en Medicina sabiendo que trabajaríamos noches, fines de semana, navidades... pero también tenemos derecho a quejarnos, porque en mi opinión, este contrato "de formación" que tenemos es una forma de esclavitud.

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