Cuando empiezas a "aprender" a ser médico, con tus primeros contactos con los pacientes después de un bagaje de horas de estudio considerable, lo habitual es que seas prudente, que todo lo preguntes, que tengas cierto miedo a lo que no conoces, a ser humano y a equivocarte. Tener otro tipo de falsa seguridad en realidad es bastante peligroso, aunque poco común.Después, conforme los años van pasando, aumentas tu experiencia, tus conocimientos y de forma paralela tu seguridad. Yo creo que eso es bueno para todos, para los pacientes y para los médicos.
Sin embargo, siguen pasando los años y a veces esa seguridad se tambalea periódicamente cuando te equivocas en los diagnósticos, cuando la evolución de la enfermedad no sigue el curso esperado, cuando se añaden sucesos a veces inevitables que añaden comorbilidad.
Además, por mucho que la medicina haya avanzado, a veces nos vemos con dificultades para combatir algunos procesos. Por ejemplo, a pesar de los antibióticos de gran potencia, a veces nos enfrentamos a gérmenes extremadamente agresivos y que van por delante de nuestras decisiones, que "nos toman el pelo" delante de nuestras narices y que lesionan sin poder hacer casi nada.
En ocasiones se visitan pacientes que llevan muy pocas horas de evolución de su proceso y es difícil predecir cómo irán las cosas por mucho que -en nuestro caso, los padres- quieran saber lo antes posible qué está ocurriendo.
En el momento del alta de Urgencias hay diversas situaciones que se pueden dar.
El primer caso es el paciente que tiene un diagnóstico muy evidente y que puedes orientar y tratar adecuadamente (sea un diagnóstico más o menos complejo y precise más o menos intervención). Aún así, te puedes equivocar y puede evolucionar diferente a lo esperado.
El segundo es el paciente que aunque no tenga un diagnóstico evidente, por las horas de evolución y los síntomas que presenta, no te genera una gran preocupación, pues lo orientas como un cuadro leve.
El tercero es el paciente que te genera más dudas. Generalmente lleva pocas horas de evolución y sin embargo ya tu "olfato" te dice que algo se está gestando. A veces a estos pacientes, siguiendo nuestro ojo clínico les hacemos exploraciones complementarias que nos pongan en la pista. Ocurre en ocasiones que estas exploraciones complementarias no nos darán ninguna orientación y todavía confunden más. Tú piensas que algo va a acabar habiendo y sin embargo no tienes pruebas objetivas que te lo demuestren. Son pacientes que no te dejan tranquilo y a los que tienes que dar de alta con instrucciones claras de reconsulta y de vigilancia. Un ejemplo muy típico son las neumonías. A veces ves a estos niños, la auscultación es normal, la radiografía es normal. Y puede que en 24 horas estén ingresados con una neumonía complicada. Por un germen agresivo que en pocas horas cambia radicalmente el cuadro clínico. Generando una sensación de vulnerabilidad personal y profesional importante. Y hay que convivir con ello. Y saber -y transmitir- que todo no lo sabemos, que todo puede cambiar y que además, nos podemos equivocar.






4 comentarios:
La primera vez que lleve a mi hija a urgencias (tenía 7 meses) le pusieron el típico aerosol y a casa, tuvimos que volver en menos de 4 horas, la médico (una señora con más de 40 años) decía mientras la oscultaba: "esto no lo tenía antes" .... los seres vivos somos impredecibles ....
También recuerdo a un radiólogo y a Mayol enseñándonos una imagen de un hígado y, la misma imagen 3 meses después, comentaban "en la 1ª imagen tenía que naber algo, pero no lo vemos .... " nosotros "flipados" (ingenieros observando diversos grises) .... no creáis que es tan fácil detectar ese "algo" ....
Es que la medicina es muy dificil y no todo el mundo es consciente de ello!!parece como si muchos pensasen que que el diagnostico acertado viene escrito en la frente del paciente. ¿verdad?
Besos
Me ha encantado tu entrada. Me ha recordado un monton a la pediatra de mi hijo. Dice que la tiene loca, que sabe que tiene algo tipo alergico pero no logra encontrar donde está el problema. Muchas veces nos dice que con él hay que utilizar la medicina empírica no basarse en lo que dicen los libros.
...porque errar es de humanos...
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