
Hace unos días, leí un estudio realizado en la Universidad de Copenhague, donde se evalúan aspectos hormonales de los niños según sean alimentados con lactancia materna o con lactancia artificial. Los patrones de crecimiento tienen algunas diferencias y a vista de pájaro, es frecuente ver como los niños alimentados con lactancia materna suelen crecer a un ritmo algo más lento (y sin embargo normal).
Posiblemente este ritmo algo más lento tenga sus beneficios a largo plazo, pues los niveles de determinadas hormonas, como la insulina y otros reguladores del crecimiento están con niveles inferiores. Y son los factores que en el futuro adulto están implicados en el desarrollo de obesidad y diabetes tipo II.
Otro de los aspectos que resalta el artículo, basado en una recogida de datos de 330 niños es que mantener la lactancia más allá del inicio de la introducción de la alimentación complementaria afecta positivamente al mantenimiento bajo de los niveles hormonales descritos, de forma que a más leche materna y más tiempo, los beneficios se multiplican.
De hecho, otros estudios anteriores ya hablaban de la influencia hormonal en la vida adulta de sucesos que ocurren incluso prenatalmente. Así, muchos niños que nacen con bajo peso con restricción de su crecimiento intrauterino, también están expuestos a unos niveles más elevados de hormonas como la insulina con el riesgo de descompensación metabólica con el devenir de los años.
Obviamente todos estos estudios hablan de riesgos, de probabilidades y de factores protectores. La lactancia materna prolongada no es un factor único protector en el desarrollo de obesidad. Es decir, que la lactancia disminuya el riesgo de padecer ciertas enfermedades no quiere decir que el riesgo desaparezca por completo. Otros factores como la genética, la alimentación posterior, la actividad física serán relevantes. Así que niños lactados al pecho pueden ser obesos en el futuro si se dan determinadas condiciones. Igualmente, el hecho de ser alimentado con lactancia artificial no es peligroso y no condiciona un futuro de factores de riesgo por sí solo.





4 comentarios:
Yo creo que los niños amamantados no engordan menos que ls alimentados con leche artificial, sino que engordan lo adecuado. La lactancia materna marca el patrón oro de crecimiento y aumento de peso para todos los niños de cualquier raza u origen.
Muy interesante post. Enhorabuena. Saludos.
Leí una noticia relacionada en la Vanguardia. Mi interpretación es que aunque no sea el único factor es lo suficientemente importante como para que los profesionales que trabajan con bebés estén bien formados en lactancia y puedan aconsejar bien.
En mi caso no tuve ningún problema con la lactancia, pero fui yo quien busco mucha información previa para saber qué era y no normal. En alguna ocasión la enfermera de pediatría (en las revisiones) me decía que mi hija iba justa de peso porque tomaba demasiado pecho y poca alimentación complementaria, y en las gráficas de crecimiento del CAP quedaba en un percentil bastante alejado del de su altura (para "demostrarme" que estaba justa de peso). En cambio en las tablas de la OMS estaba justo en la media, mucho más cerca del de su altura. Curiosamente esta gráfica que utilizan en el CAP cuenta con la colaboración de Nestlé.
¿Qué opinas?
Hola Amalia:
Seguro que existen múltiples interpretaciones del artículo que mencionas, pero tu visión como pediatra nos ha resultado muy interesante
Gracias por tu aportación y un saludo.
Hola, ya sé que este articulo es de hace unos meses pero no puedo dejar de hacer mi aportación. Cuando nació mi bebe le di lactancia materna y eso de que engordan menos, en nuestro caso...pues como que no. Engordó 1,6 kg el primer mes, el segundo 1,1 kg... Y así hasta el dia de hoy que ya tiene 19 meses mide 88 cm y pesa 13,5 kg.
Creo que depende de las calorias que contenga la leche, de la cantidad que tome el bebe... A mi el pediatra me decía que yo daba leche condensada jijiji.
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