
He tenido acceso en estos últimos días al Plan de Parto y Nacimiento que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad. El documento atiende a las demandas que desde hace mucho tiempo diversos colectivos de mujeres hacían para que en el momento del parto y el nacimiento, la mujer pudiera elegir, a pesar de que el parto sea hospitalario y/o instrumentalizado.
Las políticas hospitalarias han sido en los últimos años muy paternalistas entorno al parto, con uns protocolos bien establecidos, pero que dejaban poco espacio a que la mujer pudiera decidir. Hay que ser honrado y admitir que ello fue consecuencia de una medicalización del parto que tuvo consecuencias muy positivas, pues la mortalidad perinatal y maternal durante el parto descendió hasta cifras que son anecdóticas si comparamos con lo que ocurría no hace tanto tiempo.
Siempre pienso que los excesos de la medicina se producen buscando el bien general. Y luego a veces hay que dar unos cuantos pasos para atrás para resituarse. Para coger lo bueno que nos ofrece la tecnología y volver a hacer cosas de antaño que quizá no estaban tan mal. Al igual que ha ocurrido con la Neonatología y los cuidados centrados en la familia, la Obstetricia tiende una lanza a la implicación de la mujer y la familia en un momento tan especial como es el nacimiento de un hijo.
El Plan de Parto parte de la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal publicada hace unos meses y que postula en base a la medicina basada en la evidencia. Por ejemplo en esta guía afirma no recomendarse de rutina la episiotomía y aborda los beneficios del contacto piel con piel de la madre y el recién nacido. A partir de esta guía el documento del Plan de Parto, bastante completo bajo mi punto de vista, permite que la mujer tome determinadas decisiones de forma acorde a la forma como desea parir. Como dice la introducción es un documento en el que la mujer puede expresar sus preferencias, necesidades, deseos y expectativas sobre el proceso de parto y nacimiento. Y abarca desde el momento en el que llega al hospital hasta el puerperio. Algunos aspectos que se pueden concretar son por ejemplo quién será el acompañante, la elección del lugar y la postura para dilatar, la elección del tipo de analgesia (o la decisión de no analgesia), el deseo de cortar el cordón umbilical y/o donar la sangre de cordón, y también algunos aspectos en relación con el recién nacido y los cuidados iniciales (higiene, vitamina K, lactancia, etc).
Todo ello por escrito (que no significa inamovible) y recomendable a realizar entre las semanas 28 y 32 de la gestación. Durante el parto se podrá modificar si así se desea. Estamos mejorando, ¿verdad?






6 comentarios:
Me llega tarde, pero más vale tarde que nunca. Bien!
Se está mejorando sí, poco a poco se van consiguiendo cosas muy importantes.
Me parece estupendo.
¿Esto implica que será así en todos los hospitales? Porque el de mi ciudad es para echarte a llorar, son lo menos flexibles que te puedas imaginar.
en la teoria es un buen paso pero y en la práctica? Cuando lleguemos al hospital de turno, de parto, con las urgencias, la falta de personal y recortando...¿quien se va a parar a leer nuestro escrito?
tengo mis dudas
Ojalá en Argentina lleguen a armar un buen plan de parto! si bien ya por lo menos en el Materno público dejan a mamá y bebé recién nacido solos piel a piel apenas nace, falta muchísimo por lograr, muchas practicas re rutina que parecen más de tortura que de rutina para el pobre bebé que recién llega a este mundo....Pero algo es algo :)
Como siempre muy interesante tu post.
Ahora que estoy casi en la recta final de mi 2º embarazo voy a preguntar a mi ginecólogo si es posible en el hospital privado al que iré.
De todas maneras, por mi experiencia del 1er parto sé que si se complican las cosas tengo claro que él será el que decida que hacer por nuestro bien, confio plenamente en él.
Un saludet SANDRA
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