El día de Navidad me tocó estar de guardia como casi todas las Navidades de mi vida desde que soy pediatra (o me formaba para ello). Podríamos decir que fue una guardia "tranquila", pues los virus epidémicos se han tomado un pequeño respiro y no había tantos pacientes respiratorios como los que por estas fechas habitualmente inundan el hospital.
Una de las visitas en las que tuve que emplear más recursos fue con unos padres que estaban muy asustados porque creían que su hija, una niña de 18 meses, había hecho una convulsión febril. Ciertamente tuve que preguntarles exactamente qué había pasado porque hipotéticamente, dado que la niña tenía fiebre, sí podía ser una convulsión febril.
Por la historia que me explicaron, y a pesar de que es un fenómeno que asusta casi lo mismo que las citadas convulsiones, mi diagnóstico fue de espasmo del sollozo o espasmo del llanto.
El espasmo del sollozo es un fenómeno relativamente común, pues afecta a un 5-7% de los niños. Típicamente entre los 6 meses y los 6 años. Coincidiendo con el llanto, o en ocasiones con sorpresas o "sustos" los niños hacen una pausa respiratoria y no "arrancan" a llorar. Se conoce como que "se privan" o "se pasan". Con esa pausa respiratoria se suele asociar un cambio de coloración en la piel, que se vuelve morada en algunos casos o blanca en otros, y a veces incluso se produce algún movimiento espástico que simula una convulsión. En pocos segundos (entre 30 y 60 aunque se hará eterno para quién lo observa) el niño empieza a llorar y todo se soluciona por sí mismo.
En el espasmo del llanto hay cierto componente genético, de forma que si sóis de los que dábais sustitos de este tipo a vuestros padres, es posible que vuestros hijos os paguen con la misma moneda. Y para alivio de la mayoría, se extinguen con la edad y son totalmente benignos (es decir, que no dejan secuelas ni están relacionados con otros cuadros patológicos como la muerte súbita del lactante o las propias convulsiones).
El padre de la niña que os comentaba me preguntaba sobre qué medidas debía efectuar en su domicilio y quería informarse sobre la posibilidad de formarse en medidas de reanimación. Aunque le ofrecí estar atento a nuestros cursos de reanimación para padres, también le expliqué que las maniobras de reanimación cardipulmonar no eran necesarias para el espasmo del llanto. De hecho, lo único que hay que hacer ante el episodio es NO PERDER LA CALMA. Algo que es difícil en la situación, pero como veréis en el vídeo de más abajo, posible. De hecho lo más peligroso es el zarandeo o la posibilidad de que se golpee con algún mueble o que se atragante si lleva algo de comida o algún objeto en la boca. Y serán estas cosas las que haya que evitar.
Un asunto curioso es que aunque pueda parecer lo contrario, inicialmente estos episodios son involuntarios. Eso no quita que los niños, si van viendo un gran "circo" a su alrededor cuando ocurre, aprendan a controlarlo y sacar rédito. Esto que os explico lo viví en mi infancia con una prima mía más pequeña. Como "se pasaba" con el llanto, era "intocable", y los adultos cedían con más frecuencia a sus caprichos (algo que a su propio hermano y al resto de niños ya en su día nos parecía injusto....). Así que si la consigna es no perder la calma mientras sucede, posteriormente es útil no mostrar preocupación o enfado, sinó una actitud neutra, tipo "aquí no ha pasado nada". ¿Difícil?






10 comentarios:
Tengo 3 hij@os y todos han tenido sus episodios de espasmo del llanto, sobretodo la mediana. La verdad es que asusta bastante porque pierden (o parece que pierden) el conocimiento, al menos en mi caso. Ahora con el peque me lo tomo con más "tranquilidad" pero lo verdad es que no es plato de buen gusto. Por cierto, yo de pequeña también daba sustos a mis padres, pero en mi caso me estuvieron haciendo electros hasta que hice el cambio.
A mi de pequeña me pasaba cuando me caia, y la mejor solucion que encontro mi madre fue el agua.. no bebida sino mojandome la cara o la cabezan
Y ahora a mi hijo le pasa (no tanto tiempo como a mi , que me podisa pasar mas de un minuto sin respirar, menudos sustos les daba)
Respecto a lo de que no deja secuelas, seguro que en mi familia estarian en desacuerdo contigo.. jejeje
Hola Amalia, esto le pasaba a mi hijo de pequeño, cuando se daba un golpe o algo así. Su pediatra nos recomendó soplarle en la nariz. Funcionar funcionaba pero no sé yo si es muy recomendable.
Aprovecho para felicitarte las fiestas y desearte un feliz año nuevo.
Un abrazo.
Hola Amalia, mi hijo no se priva, pero hace unas tres semanas tuvo una convulsión y, la verdad, nos ha quedado el susto en el cuerpo y lo que nos queda cuando tenga fiebre.
Te hago una petición (mi carta a la Reina Maga), ayer en el farmacia me dijeron que han retirado los supositorios Pilka para lactantes por "posible" relación con las convulsiones por los excipientes que llevan pese a ser homeopáticos.
Si dispones de más información y puedes hacerla entrada, te lo agradecería.
Un saludo y que las guardias sean suaves.
Marta.
yo creo que no podria evitar llevar a mi hijo al hospital!
En casa siempre hemos dicho que se "encanan" y la solución: el dedo en el culo, suena bruto, pero funciona.
a mi me pasaba! pero bien de mayor tambien! recuerdo pasarlo fatal! que nervios! yo no necesito ver estas cosas antes de tiempo! pero gracias por ponerlas!!
Muy bueno este post!! A mi hija le ha pasado solo una vez y cuando era bebe,ahora tiene tres años y llora digamo que normal,como siempre,aun recuerdo cuando le pasó y crei que se iba a quedar cojida para siempre en el llanto y para colmo toda morada!! que susto nos dio....!!!
Esta buenisimo que recuerdes a los padres cosas como esta,y sobre todo que no perdamos la calma ante algo asi!!
Gracias por tus post!!
Hola Amalia. Soy una de tus más fieles seguidoras. Como tú, mamá pediatra. Pero lo que más me gusta de tu blog es que se lo recomiendo a mis padres. De hecho, me ahorras el trabajo de tener que escribirlo yo!!!. Todas tus opiniones sobre temas de crianza, salud, sentido comun son tan superponibles a las mias que te tengo puesta por supuesto, en favoritos y no me pierdo ninguna de tus entradas. Esta me parece magnífica. Como bien dices, a pesar de ser una patología banal, lo normal es que tengas que sacar el valium del cajon de los reservados, mas para los padres que para el crio. ME ENCANTA EL VIDEO!!!. Con tu permiso lo publico en mi muro. FELICIDADES POR TU BLOG Y EN ESTAS FIESTAS.
Yo nunca había oido hablar del espasmo del sollozo hasta que mi hija mayor con 8 meses se nos "desmayó"(digo desmayó, pero fue impresionante, con los ojos en blanco y medio amoratada)de madrugada mientras lloraba. Tras una llamada histérica al 112 la niña volvió en sí, al día siguiente visita al pediatra. "¿Cuánto tiempo tiene?" nos dice "Ah! Pues espasmo del sollozo". Desde entonces le han dado con distinta frecuencia pero tiene más de 3 años y le siguen dando. Una vez hasta le dió en una visita a urgencias y una enfermera se asustó más que yo. Nosotros intentamos mantener la calma y cada vez es más fácil, pero comprendo que algunos padres vayan a urgencias.
Sinceramente, siendo un "fenómeno relativemente común" creo que los pediatras deberían informar a los padres en las primeras revisiones, porque como te toque, el susto es de aúpa
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