viernes 22 de julio de 2011

En defensa de las vacunas

Hace unos días me acabé el último libro del Dr. Carlos González, el pediatra mediático por excelencia. El libro se titula "En defensa de las vacunas" y su contenido no puede ser más explícito que lo que refleja el título.

Argumenta el Dr. González que escribe el libro para demarcarse -cito textualmente- del paquete ideológico raro-progre-natural. Viniendo a decir, que una cosa es estar a favor de la lactancia materna y la crianza natural y otra estar en contra de las vacunas y defender medicinas alternativas. Ciertamente esta asociación se hace, porque también es cierto que se da, aunque hablar de ello no va a ser el objetivo de esta entrada.

En efecto, en los últimos tiempos, los pediatras nos encontramos con padres que no quieren vacunar a sus hijos. Esto no es una cuestión baladí, pues supone un problema tanto por el riesgo personal de enfermar como por cuestiones de salud pública. Y así tenemos las epidemias de tos ferina o sarampión que últimamente nos acompañan. Ver morir a un niño por una enfermedad infecciosa (o por cualquier otro motivo) es siempre muy penoso. Verlo morir por una enfermedad prevenible mediante vacunación derrumba tu espíritu (os lo digo por experiencia).

Es también muy duro, si somos capaces de sacar la cabeza de nuestro minimundo, asumir esa situación (muerte por enfermedades prevenibles) en países en vías de desarrollo en los que las vacunas no llegan por cuestiones económicas, cuando aquí hay personas que teniendo acceso a esos recursos, los rechazan y en ocasiones hacen mofa.

El libro está excelentemente documentado. Repasa los antecedentes históricos de cada una de las vacunas y en qué consisten, y después desmonta con argumentos cada una de las mentiras de los grupos antivacunas, desde cómo se manipulan los datos hasta las mentiras puras y duras. En la última parte del libro aborda aspectos prácticos más concretos que pueden surgir como cuestiones a los padres.

Aunque os lo recomiendo cien por cien, os resumo algunos aspectos en los que disiento

- En primer lugar no recomienda la vacuna antineumocócica conjugada, alegando que las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y el Ministerio de Sanidad no coinciden y que la vacuna modifica los serotipos que causan infección. Ciertamente la vacuna modifica los serotipos del germen que infectan, aunque ese reemplazo también se produce espontáneamente a lo largo de los años. Y es cierto que es una vacuna efímera (por lo menos así lo ha sido la heptavalente), que tras unos años ha perdido efectividad, ¿pero y las sepsis, meningitis, neumonías graves que ha evitado? De esta vacuna se benefician principalmente los menores de 3 años, justamente los niños que tienen mayor riesgo de coger infecciones (guarderías, etc). Y además, indirectamente estamos protegiendo a nuestros mayores.

- Tampoco es nada contundente con la vacuna de la varicela, aunque indica que hay que ponerla en adolescentes que no hayan pasado la enfermedad. La varicela suele ser banal pero no está exenta de complicaciones, de riesgo de hospitalización, de riesgo fetal si afecta a la embarazada y causa enormes pérdidas económicas anualmente.

- Critica como he comentado en el párrafo anterior que la Asociación Española de Pediatría promocione un calendario diferente del que utiliza el Ministerio. Las sociedades científicas elaboran sus recomendaciones en base a recomendaciones científicas (o así debería ser). Los ministerios y administraciones sanitarias conjugan las recomendaciones científicas, con los presupuestos económicos con la política propiamente dicha (y a veces se administran o no vacunas según el rédito electoral que eso vaya a dar, lamentablemente).

- En último lugar -y esto es una opinión personal con la que no pretendo hacer ciencia-, es el tercer libro del Dr. González que me leo y con todos me ha pasado lo mismo. Los empiezo con mucho entusiasmo, me enganchan desde la primera letra. Pero conforme voy avanzando y paso de la mitad del libro hay algún aspecto que me cansa. Y creo que es el cinismo acusado en su lenguaje hacia posturas que difieren de la suya (y que conste que no puedo estar más de acuerdo en casi todo, aunque no siempre en la forma cómo lo expresa)

PD: Por cierto si queréis tener acceso a todos los enlaces web del libro, un pediatra bloguero se propuso recogerlos todos aquí (qué currada!)

13 comentarios:

Mamareciente dijo...

Gracias por el resumen. Yo nunca he tenido duda de que las vacunas valen la pena, y me joroba que quien no las ponga nos ponga en "riesgo" a los demás.En cuando a Carlos González, me pasa como a ti, ya lo sabes. De 200 pag. de un libro te puedes quedar con 20 muy buenas, pero el resto, o es de perogruyo, o riza el rizo exageradamente. Quizá a propósito para llamar la atención ?

MLuz dijo...

Me han encantado el post de hoy. No soy médico pero creo que si es necesario el uso de vacunas en niños (y adultos). Es cierto que a veces te crea un poco de inquietud cuando son vacunas relativamente nuevas pero son necesarias.

Hay un punto que no mencionas de las personas antivacunas que a mí, en plan egoista, me preocupa bastante. ¿Que ocurre cuando un niño que no ha sido vacunado por culpa de sus padres enferma y le contagia dicha enfermedad a un bebe que no ha podido ser vacunado todavía porque es demasiado pequeño? Eso si que me da tristeza.

Un saludo

Nenica dijo...

Hola, quería felicitarte por tu blog que me parece muy muy interesante.
El tema de las vacunas nos preocupa a todas las madres, que lógicamente queremos lo mejor para nuestros hijos.
A priori, cabe pensar que vacunar sí, de todo lo que se pueda!, pero....ojo! las vacunas no son inocuas, hay riesgos (pequeños pero existentes), cada vez hay más estudios que relacionan determinadas vacunas con el autismo (por el acumulo de mercurio en el organismo a través del conservante tiomersal) alergias al huevo (porque se utiliza para cultivar los virus y pueden quedar trazas en la vacuna que desarrollen inmunidad frente a este producto), etc.
No quiero decir que no haya que vacunar, que nadie me malinterprete, yo vacuno periodicamente a mis hijos, pero creerme que también cruzo los dedos y rezo para que esa supuesta protección, no se vuelva en su contra.
En este momento, me preocupa mucho la triple vírica, al parecer la vacuna de la rubeola da muchos problemas cuando se combina con las otras dos, hay quien dice (inmunólogos) que es mejor hacerlo por separado, concretamente solicitar la del sarampión directamente del instituto Pasteur, tienes una opinión al respecto'
Un saludo

mamá pediatra dijo...

Gracias por vuestros comentarios.
En referencia al último, precisamente este libro desmonta las mentiras divulgadas y que han llegado a las personas que optan por no vacunar como por ejemplo la relación con el autismo (recientemente fue noticia el fraude de dicho trabajo, la revista se retracta y el Dr. Wakefield está inhabilitado para hacer de médico), el mercurio (el tiomersal ya no se utiliza en las vacunas) y los problemas de la combinación de vacunas (y los supuestos estudios inmunológicos). Al final del post están los enlaces a algunas citas que aclaran científicamente estos asuntos.

Naiara dijo...

Me pone mala la gente inculta que va de culta. "Yo no vacuno porque es malo" "Como que es malo?" "Si, tiene un montón de efectos secundarios, te puede hacer pillar la enfermedad y muchas veces da igual que la pongas porque la pasas igual" Y tu con cara de lerda, que te suena que nada de eso es cierto, pero a ver como le replicas.

No soporto a los antivacunas. Hace poco en la guarde de mi hija, cuando le comenté a la madre de un niño de su clase que no podía vacunarla ese día porque estaba con fiebre me contestó muy ufana "Pues yo a Pedrito no le he vacunado". Os juro que no supe que decir, porque si empezaba, ibamos a terminar discutiendo a malas. Me dio una rabia tremenda, tanto por Pedrito, que no ha elegido su destino, como los niños pequeños, que por edad no han podido ser vacunados aún, y otras personas en otros grupos de riesgo a los que Pedrito, el día que pille vete a saber qué, desde sarampión, pasando por la tosferina, se pongan muy enfermos y quizás mueran, mientras que Pedrito, aunque se puso malito "fue muy suave" y sus padres seguirán igual de ufanos por no haberle vacunado "Total, lo pasó y no fue nada". Pero y los demás?? Y aquellos que se contagiaron de X enfermedad prevenible por culpa de Pedrito?

Es una irresponsabilidad muy muy muy grave.

Anónimo dijo...

Hola Amalia,
Quería felicitarte por tu excelente blog. No soy médico ni enfermera ni tengo hijos, pero me resulta muy interesante y la verdad es que estoy aprendiendo muchísimo.
Espero que algún día mis hijos tengan la suerte de tenerte como pediatra. Soy de Barcelona aunque nos hemos vienido a vivir a México una temporadita larga...
Un beso y muchas gracias por tu labor!

Andrea dijo...

Un muy buen resumen y realmente es muy triste ver que quienes pueden.. no quieren y quienes quieren no tiene la mas minima posibilidad (en algunos casos) de conseguirlas... es injusto

Tita dijo...

Gracias por el resumen, Amalia y la recomendación, Amalia, aunque no compre el libro. Me pasa como a ti, que soy provacunas, y también Carlos González, aun teniendo razón en muchas cosas, se pone muy fanático con su lado y a mí también me agota ese tono cínico con el que acaba siempre.

Abrazos

Inma dijo...

Gracias por resumirnos el libro, y también por tus comentarios. Algún día sí me gustaría conocer tu opinión sobre la vacuna del virus del papiloma humano. Yo soy "provacunas", pero la verdad es que no acabo de ver que esta vacuna en concreto sea realmente útil, y encima es muy cara. Entiendo que a la ciudadanía nos la publicitan como una gran vacuna para prevenir el cáncer de útero, pero al fin y al cabo, el cáncer se puede desarrollar por otras causas ¿o no?. Ya me corregirás si he dicho alguna tontería.
Un saludo

Inma dijo...

Hola, a propósito de lo que te comentaba de la vacuna del papiloma, he leido uno de los enlaces (http://www.scielo.br/pdf/rbepid/v11n3/16.pdf), que me ha parecido muy interesante.
Gracias de nuevo.

Uma dijo...

Estamos muy de acuerdo en todo, tanto en la defensa a ultranza de las vacunas, la pena que debe ser ver morir a un niño por una enfermedad prevenible y lo "dogmatico" que se pone el Dr. Gonzalez en sus afirmaciones...a pesar de que las cosas que dice sean ciertas y lleguen a la gente!
Besos

ana maría dijo...

Defiendo las vacunas a ultranza, lo que no entiendo es la diferencia de calendariosy tipos de vacunas entre las distintas comunidades y que unas sean de pago y otras no, unas opcionales y otras no. Estoy muy sensible porque mi hijo mayor acaba de pasar la varicela (nadie me informo que había una vacuna de la varicela opcional para niños pequeños, aquí se pone a los 12 o 13 años)y el pequeñín de cinco meses está ahora mismo con ella porque se la ha pegado el hermano....

Laia dijo...

Hola,
pues yo también estoy a favor de lo que comentas, tanto de los libros, como de la vacunación;
soy enfermera en pediatria y no entiendo lo que les pasa por la cabeza a los de la secta no-vacunas...que busquen lo que es una tetania, o una meningitis, encefalitis,...aunque por suerte no encontrarán imágenes, no, o por suerte para ellos, la sanidad pública, con la salud pública colectiva impida que sus hijos enfermen...Me interesa mucho el tema y me gustaría encontrar más motivos que desmoronen las creencias que tienen; saludos

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