lunes 6 de junio de 2011

Obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño (I)



La semana pasada hicimos otros dos cursos de reanimación cardiopulmonar (RCP) básica para padres en el Hospital de Nens. Al igual que ocurrió en noviembre, la experiencia ha sido muy enriquecedora -para nosotros los profesionales y espero que también para los padres, abuelos y cuidadores inscritos-.

Sin ánimo de hacer ninguna estadística estoy casi segura de que la mayoría de los padres se apuntan básicamente porque se enseñan maniobras de desobstrucción de la vía aérea en caso de atragantamiento. La posibilidad de tener que realizar una RCP por encontrarse a un niño o adulto en situación de parada cardio-respiratoria a la mayoría le parece lejana, pero los padres recientes solemos tener muy presentes esas ocasiones en las que uno de nuestros hijos se atraganta comiendo o con algún objeto que se ha metido en la boca y se pasan unos momentos de lo más angustiante.

Cuando un objeto líquido o sólido pasa a la vía aérea se produce un atragantamiento. El organismo reacciona rápidamente con el mecanismo de la tos. La tos tiene la función de elevar la presión intratorácica para intentar expulsar el cuerpo extraño. También el llanto tiene capacidad para aumentar la presión intratorácica. Si el cuerpo extraño consigue obstruir la vía aérea se producirá una situación de imposibilidad de entrada y salida de aire y en consecuencia una asfixia. Si no se resuelve la situación, se producirá una parada cardio-respiratoria.
Desde la obstrucción inicial a la parada cardio-respiratoria hay una secuencia de hechos. Primero se producirá la tos y el llanto, posteriormente la tos dejará de ser efectiva y finalmente se producirá la inconsciencia y la parada respiratoria.
De ello se derivan diversas situaciones en las que nos podemos encontrar:


  1. El niño o el adulto está tosiendo y/o llorando, con una tos efectiva


  2. El niño o el adulto está tosiendo de forma inefectiva, no puede hablar, empieza a cambiar de color, pero mantiene la consciencia

  3. El niño o el adulto han perdido el conocimiento y ya no tose ni hace esfuerzos por respirar

En la situación número 1 en la que hay una tos efectiva, lo que está indicado es animar a toser. Asegurar una correcta posición corporal y vigilar si se produce expulsión del cuerpo extraño o si la situación empeora pasando una tos inefectiva o a una pérdida del nivel de conciencia.


En la situación número 3 tras valorar si vemos el cuerpo extraño en la boca y lo podemos extraer con facilidad haciendo la llamada maniobra del gancho, introduciendo nuestro dedo lateralmente y haciendo un barrido como si nuestro dedo fuera un gancho. Tras esta comprobación iniciaríamos las maniobras de RCP básica.


En la situación número 2 habrá que realizar las maniobras clásicas de desobstrucción de la vía aérea, que difieren según la edad del niño (por un lado los lactantes y por otro los niños y adultos), que os explicaré en estos próximos días.

5 comentarios:

laura dijo...

Hola! espero impaciente tu próximo post!

Marina dijo...

Sí, yo también tomaré nota de las maniobras que nos explicarás.

Uma dijo...

Jolín Amalia! esto parece lo de "pero ahora no...después de la publicidad!" espero impaciente.

MLuz dijo...

No tardes!!

Esto cursos deberían ser obligatorios. Yo acabo de recibirlo en el trabajo (dentro del programa de prevención de riesgos laborales) y tenías que vernos a todas las mamis preguntando... y si es un bebé qué hacemos?

Un saludo

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Gran aporte

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