
Ayer por la noche antes de ir a dormir, les explicaba a las niñas el cuento de Dumbo, el pequeño elefante de orejas grandes repudiado por las compañeras de la madre por su aspecto físico. Al principio del cuento la madre lo defiende y acaba encadenada, de forma que será el ratón Timothy el que le acompañará y le hará confiar en sus posibilidades.
Este especie de coaching que el ratoncito hace, de alguna manera sustituyendo a la madre elefanta, es lo que muchas de nosotras hacemos con nuestros hijos. Nuestros hijos pueden no ser los mejores ni los más guapos, pero sufrimos y luchamos por que se quieran y consigan lo mejor de sí mismos, porque creo que de eso se trata. Todos llevamos dentro un héroe cotidiano como he podido leer recientemente en el libro del mismo nombre de Pilar Jericó, y hay que saber transmitirles a nuestros hijos la confianza en su propia persona, y la autoestima.
Nuestros hijos también nos enseñan a querernos. Nos regalan autoestima. Sencillamente por su amor incondicional hacia nosotros, por esa confianza ciega que tienen aunque seamos imperfectos diariamente, porque hasta los peores padres del mundo son los mejores para sus hijos.
Cuando tienes a tu hijo en brazos por primera vez no es difícil sentir un poco de vértigo. De repente hay una persona que depende de ti completamente y no sabes si serás capaz de cuidarle y atenderle como se merece. Poco a poco vas descubriendo que sí, y que nadie mejor que tú para cuidarle y para quererle. Te ves a ti misma como la misma joven que eras pero mucho más capaz y mucho más persona. Y eso nos hace crecer y querernos más, aceptarnos con nuestros defectos y virtudes, e intentar ser mejores cada día.
Y luego están esos momentos en los que te dicen sin venir a cuento "¡¡guapa!!" o como me regaló hace unos días mi pequeña en el momento del beso de buenas noches: "mamá, eres genial". Entonces ya eres la mujer más feliz del mundo y te quieres -y las quieres- como nunca.
¡Buen fin de semana!
PD: Mañana me podréis encontrar en Igualada en las Jornades de la Penedesfera. Espero poder saludar a alguna persona de las que se pasa de vez en cuando por aquí!! La semana que viene os explico la experiencia.






19 comentarios:
Me quedo con lo que dices de que te hacen sentir mucho más capaz y mucho más persona. Es cierto, te sientes más plena´y más segura. Al menos yo.
Qué bien lo has reflejado, Amalia. Nosotras somos dos mamis. Mi peque tendrá que enfrentarse (o no) a ciertos prejuicios. Y hemos de estar preparadas y con el amor a flor de piel. Aunque, de momento (tiene dos añitos, va a la guarde y es alegre y feliz como ella sola) todo se está desarrollando con total naturalidad. Nuestro entorno y el suyo. Ojalá siga siendo así. Yo confío...Lo que es seguro es que el amor y la dedicación de sus dos mamis jamás le va a faltar, ni a fallar.
¡Me ha gustado mucho la entrada! Hubo un día que mi hijo le dijo a un amiguito del cole: "mira, esa de alli tan guapa es mi mamá", creo que a partir de ahi, me da igual si se me nota la lorza o no, ¡tengo la autoestima a tope!
Estoy de acuerdo. Desde que tengo hijos creo que he mejorado como persona y he tenido que hacerme más segura para poder transmitirles a ellos seguridad y confianza.
Yo creo que nosotros les enseñamos cosas pero nosotros también aprendemos muchas más cosas de ellos.
Mi padre me tuvo con 21 años, y hemos aprendido muchas cosas juntos. Uno de los diálogos de "Dumbo" ha sido siempre un recurso muy utilizado en mi casa:
Que no subo, que no subo, que no subo, que no subo... que ya subí, que ya subí!!!
Es un pequeño homenaje, ahora soy mamá de dos niñas hermosas y simplemente, tu (como siempre) inspirador post, me lo ha recordado. Felicidades por ser tan completa... te admiro mucho
¡Cuánta razón tienes! Yo tengo a una pequeña heroína en casa que nunca se cansa de luchar y se supera día a día. Tiene 17 meses (corregidos) y todavía no ha empezado a andar, lo que a veces me exaspera. Pero entonces viene ella gateando a toda velocidad y vuelve a ponerse de pie agarrándose a mi pierna y sonriéndome, y pienso cómo es posible que me quiera tanto y me siga a todas partes, si la acabo de reñir por pesada :)
Hasta los peores padres del mundo son los mejores para sus hijos. Que frase... es así!!! gracias por tu nota :)
Una entrada preciosa. Has sabido expresar a la perfección el "subidón" de autoestima que nos dan nuestros hijos.
Te importa si hago referencia de ella en mi blog?
Un besos. Espero tu respuesta
www.lagallinapintadita.com
Me alegro de que os guste la entrada y de que os sintáis identificadas! Podéis llevárosla a otras páginas, siempre que hagáis referencia al link y al blog.
Buen fin de semana!
y cuando tienes un hij@ te olvidas de tus complejos fisicos que no te dejaban vivir antes.porque descubres otras cosas mucho mas importante !
Amalia, me ha encantado la entrada. A veces una tiene muchas tonterías en la cabeza, prejuicios,complejos,etc., y es increible como, a veces, los niños te sitúan en la tierra de nuevo. Cada cosa en su sitio, y gastando la energía en lo realmente importante. Gracias, guapa.
Hola de nuevo Amalia.
Me faltó tiempo para hablar de esta entrada en mi blog. Te dejo la entrada por si quieres leerla.
Gracias
http://www.lagallinapintadita.com/2011/05/mi-mama-es-preciosa.html
Me encantó esta entrada :D creo que todas nos sentimos identificadas, yo también dudaba si podría cuidar a mi pequeño, si podía hacerlo feliz, pero ahora cuando me mira con ojos de amor, no tengo dudas.
Seguro que habrá muchos momentos difíciles, pero tengo fe de que podremos superarlos.
Hace unas semanas en una plática dijeron que los niños se "veían" a través de nosotros, si les dices que es guapo, inteligente, agradable, él piensa que lo es (y por desgracia, también creen lo negativo), pero ahora veo que eso aplica también para nosotras, también nos enseñan a vernos a través de sus ojos (con razón me siento más guapa desde que soy mamá).
Besos :D
Que post tan bonito¡
Dra. Amalia he leido sus artículos y me parecen interesantes. Felicitaciones!! Tengo un portal y me gustaría colocar algunos de sus artículos en la sección de familia. Por supuesto, colocando el crédito y si lo permite haciendo un enlace a su blog. En Espera de su respuesta Nerva Núñez
Mi hijo ayer me preguntaba sobre el funcionamiento del cordón umbilical, y de repente me miró y me dió las gracias por haberle alimentado mientras estaba dentro de mi barriga. Momentos como ese son los que le dan sentido a la vida de una madre.
Hola! a mi mi niña de siete años me regala cada noche:
bonanit super mami! t'estimo molt. Sin palabras...
el pequeño de 3 se duerme verbalizando: guapa, t'estimo molt.
Cabe aclarar que ni soy perfecta ni soy tan guapa...
Para reforzar la autoestima de los niños está publicado un fantástico libro (en catalán)de sugerente título "Com m'agrado. Un llibre per deixar anar l'autoestima" (Cómo me gusto.Un libro para dejar ir la autoestima) de Jamie Lee Curtis (sí la actriz!) y Laura Cornell. Simplemente FANTASTICO!! Con mis hijos lo leemos y releemos. Felicidades por el Blog!
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