jueves, 14 de abril de 2011

Abordaje del dolor infantil en Urgencias


Otro de los temas que se suele tratar de forma recurrente en la reunión de la SEUP (y me parece perfecto que se haga) es el dolor en el niño y la forma más apropiada de combatirlo. Estamos en el camino hacia los hospitales sin dolor, aunque todavía queda trabajo por hacer.

El dolor es una experiencia emocional o sensorial desagradable y se puede asociar a diferentes circunstancias como la enfermedad aunque también por ejemplo a los métodos diagnósticos o terapéuticos. Es un motivo de consulta en Urgencias frecuente, y a pesar de ello suele ser infravalorado e infratratado. Además en los niños resulta todavía más difícil de valorar que en el adulto, ya que no siempre la criatura es capaz de expresarlo con el lenguaje verbal (por su edad o por su capacidad) y además arrastramos algunos mitos que durante años han mantenido que los niños no tienen dolor o no lo sienten de la misma manera o alguna burrada por el estilo.


No sólo en el entorno sanitario tendemos a infravalorar el dolor. Los mismos padres que corren a atracar el botiquín casero con una migraña propia o con una mínima elevación de la temperatura de sus hijos, luego se abstienen de tratar el dolor de oído o de cabeza de sus hijos "sin que se lo diga un médico". La fiebre es muy importante y sin embargo el dolor siempre puede esperar...


Para evaluar el dolor en el niño se pueden utilizar diferentes escalas. En caso de niños muy pequeños, el dolor se evalúa con escalas conductuales que valoran aspectos como el llanto, la consolabilidad, la actitud corporal, etc. Niños más mayores son capaces de elaborar una respuesta más acorde con sus sensaciones y se utilizan otras escalas como escala de caras. Las diferentes escalas permiten clasificar el dolor como leve, moderado y severo, y aplicar la analgesia más adecuada en cada caso. En algunas ocasiones se pueden necesitar combinaciones de fármacos.


Uno de los fármacos que se está utilizando en Urgencias en los últimos años en la sedoanalgesia para los procedimientos diagnósticos o terapéuticos es el óxido nitroso, también conocido como gas de la risa. Otro día os explico cómo se utiliza y sus aplicaciones.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y os funciona la escala del dolor con niños? seguro que mejor que con adultos a los que, tengan lo que tengan, les duele un 8 sobre 10 siempre!

capbert dijo...

Important que els professionals el sapiguem valorar i tractar adequadament, i que els pares o cuidadors en sapiguin assumir el control i incorporar aquesta vivència al concepte de gestió de la malaltia dels seus fills. En aquesta vida hi haurà molts moments dolorosos...

.m dijo...

A mi lo del dolor también me preocupa, porque aunque es verdad que los niños enseguida protestan por una tontería, me da la impresión de que cuando tienen dolor lo aguantan bastante.. quizás por miedo a ese "desconocido" (el dolor), o por sorpresa, o porque no saben qué expresar ni cómo...
Pero es bastante frustrante que, cuando vas al CAP a consultar "ayer la niña se quejó toda la tarde de dolor de barriga y no quiso comer", lo primero que te dicen es "y tiene algún otro síntoma? vómitos, diarrea... porque lo de no querer comer no quiere decir nada, y lo del dolor, ya se sabe, son niños..".

Anónimo dijo...

Mi hijo de 7años sale del cole llorando: dice que a mediodía le habían empujado por la escalera y que le dolía mucho. LE toco el brazo y no hay ni rojez ni deformación alguna. Ante los quejidos de dolor, decido llevarle...a urgencias.
Nos atienden en seguida. El doctor le toca el brazo, se lo mira y lo observa en silencio. LE digo lo que sé: me dicen que no se había quejado y que ,en clase, empezó a llorar y a quejarse. LA tutora contrariada. Yo, también.
Radiografía.
Nada. No tiene nada, nos podemos ir.
El prenda se levanta rebotado del asiento y se larga. Miro al médico y empiezo a balbucear: él lo sabía antes que yo.
PErsigo a mi hijo por el pasillo que va más estirado y a toda pastilla que un pavo huyendo del día de acción de gracias.
LA enfermera le dice al crío: "¿dónde vas tan enfadado?" El médico, que no ríe en apariencia, le dice que le puede poner una férula y que lo lleve dos días.
LA madre, que era yo, no sabía dónde meterse. Llevó la férula dos días y ,durante ellos, el rey del mambo en el cole
Vic

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