lunes 28 de febrero de 2011

Dos por una

Las niñas han pasado la gripe esta temporada hace sólo unos pocos días. Han tenido una gripe de libro. Con sus 5 días de fiebre, su congestión nasal y su tos, y con algún que otro síntoma gastrointestinal. Empezaron con 24 horas de diferencia y creo que Laia ha tenido un cuadro más intenso.

Es la primera vez que nos ocurría que las dos se ponían enfermas a la vez. Puestos a elegir, que estén enfermas a la vez facilita la intendencia familiar....Aunque el cuadro era de pena: verlas a las dos hechas añico en el sofá, sin ánimos para jugar, sin sus peleas habituales y sin su verborrea cotidiana resultaba bastante triste. Suerte que el diagnóstico para mí era bastante evidente.

Aunque han estado enfermas en otras ocasiones, la verdad es que el virus gripal ha golpeado con fuerza. Han estado en posición horizontal horas y horas, durmiendo lo que no está escrito y han comido fatal (como se suele decir, mis niñas NO ME COMÍAN NADA) y de hecho han perdido sus barriguitas redondas y con ellas unos 2 kilos por cabeza....

Para nosotros ha sido extenuante. Las fiebres vespertinas y matutinas nos han tenido en danza unas cuantas noches. Ha sido la gota que ha colmado el vaso a mi cansancio invernal. Por suerte en estos últimos días nos hemos dado margen para recuperarnos, los mayores y las nenas. Las niñas lentamente han recuperado su apetito y su nivel de actividad. Y de hecho, como le pasa a muchos otros niños, hacen un rebote del apetito, como si quisieran recuperar las calorías perdidas.

Perder el apetito y querer estar guardando cama es normal estando enfermo. Sin embargo muchos padres se alarman ante estos síntomas en sus hijos. A veces parece que no les dejamos ni estar enfermos....

En estos días en los que llegaba de trabajar y las encontraba juntitas compartiendo los sudores febriles, recordaba mi infancia y las veces en las que coincidí con mi tata con enfermedades comunes. La verdad es que en esos momentos en los que la fiebre y el malestar nos daba tregua, nos lo pasábamos genial. Con los abuelos en casa y con tiempo por delante, teníamos tiempo extra para jugar y disfrutar del tiempo libre que el colegio cotidiano no siempre nos dejaba.
Por suerte como se dice, después de la tormenta llega la calma y ya la situación ha vuelto a la normalidad. De hecho hace unos días, cuando vi que volvían a interaccionar normalente (incluyendo las peleas...) fui consciente de que, al menos por este año, parece que en casa le hemos dicho adiós a la gripe.

6 comentarios:

Cartafol dijo...

Bueno mejor, tenerlas así juntas enfermas, y no una semana una, otra semana la otra, y otra la otra, como hicieron las mias en el mes de noviembre-diciembre. Espero que esten ya al 100%!

Tita dijo...

Bueno, consuelaté que no has tenido que pedir cita al pediatra y llevarlas con el mal tiempo, una un día, otra otro... ;-)

Me alegro que ya estén bien. Yo no soporto el silencio en casa cuando está malita mi nena grande

Besos

Anónimo dijo...

Sí que dan mucha penita, pobres... Aunque, en gripes y similares, creo que lo pasamos peor nosotros. Y ellos, en cuanto les baja la fiebre se ponen en pie con su estirón y su hambre voraz y ¡hala! a tirar palante mientras nosotros arrastramos el sueño atrasado, la preocupación y la persecución de la criatura para que se acabe el antibiótico y no se desabrigue por muy bien que se encuentre.

etiKeta dijo...

Y ahora os tocara a vosotros padres!!

Mamá Española en Alemania dijo...

Me alegra de que ya se esté acabando la temporada... Aquí estamos igual pero por turnos, parece que regalan virus... :(

A mí es lo que más me afecta: verles tan apagados...

Mamareciente dijo...

Espero que estén mejor ( y tú también de tu cansancio).
Mi peque estuvo igual la semana pasada. Ahora hay un brote de escarlatina en su clase y no sé si llevarle...porque como se contagie, no levanta cabeza el pobre.

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