viernes, 14 de enero de 2011

¿Qué es normal?


Ayer visité a una pequeña de 2 años recién cumplidos que venía a Urgencias por fiebre. La cuestión del motivo de consulta fue fácil de resolver porque la exploración mostraba una otitis franca, por lo que pauté el tratamiento correspondiente y pensé que la visita estaba finalizada. Sin embargo, aprovechando el diagnóstico, los padres me preguntaron si creía conveniente que visitaran al otorrino. Obviamente por tener una otitis no es necesario visitar al especialista, los pediatras solemos resolver la situación con soltura. Pero la otitis no era el problema que les preocupaba en realidad. Les preocupaba que la niña no hablaba demasiado bien (poco y con palabras no del todo claras).
Con 2 años recién cumplidos hay bastantes niños que no hablan bien. En estos casos, y antes de alarmarse, siempre pregunto si los niños tratan de comunicarse (es decir se hacen entender aunque no sea con palabras), si entienden lo que sus padres o familiares les dicen y si buscan la interacción social. Si las 3 preguntas tienen por respuesta un SÍ, a los dos años yo creo que hay que dar un poco de margen al lenguaje.

El problema era en sí, un poco más complejo. En la guardería habían alertado a los padres que la niña no seguía el ritmo normal de la clase. Investigando un poco se mezclaban cosas que a mi forma de ver son diferentes como el cierto retraso en el lenguaje, con el poco interés por la comida y la calificación como mala comedora, y con la timidez que hace que muchos niños no interaccionen demasiado con los profesores o con otros niños en su primera etapa de escolarización. Los comentarios de la guardería tampoco acababan de cuadrar con las características que los padres veían en su hija. Y de un tiempo a esta parte los pobres se dedicaban a comparar a su hija con otros niños de edad similar, a ver lo espabilados que estaban aquellos en comparación con la suya.

Les transmití que si habían detectado algún problema o tenían dudas, no era mala idea comprobar que su desarrollo psicomotor fuera correcto. Sin embargo también quise dejar claro que la normalidad es muy amplia, y que los niños adquieren aprendizajes y aptitudes a diferente ritmo. En este caso, el hecho de ser de las más pequeñas de la clase, actuaba en su contra, y posiblemente también una guardería organizada de forma poco flexible (tipo a los dos años a todos les quitamos el pañal).
En conclusión yo creo que lo más acertado es ser cauto para catalogar como anormal algo que simplemente necesita un poco más de tiempo para madurar -especialmente en los pequeños de la clase-. Todo obviamente con una vigilancia cercana para tampoco ir tarde cuando hayan retrasos sobre los que se pueda actuar precozmente.

25 comentarios:

Esther dijo...

Muy sensato, claro que si!
Mi pediatra -el de Pablo- dice que se quiere meter a todos los niños "en este cuadradito" mientras pasa el dedo por los limites de una baldosa. Y que si un niño asoma una pierna por ahi ¡zas¡ se la cortan
Encima con una nena que debe de comprender el lenguaje se dedican a ponerle etiquetas bastante negativas... y el tema 'quitar los pañales' uf esa es otra, pero ya me llegará....

Anónimo dijo...

La verdad es que yo nunca me he agobiado mucho ni he abundado en las comparaciones y mi pediatra me ha ayudado bastante. Con dos años no hablaba, pero el pediatra me preguntó 3 cosas: ¿dice palabras sueltas? sí, ¿se hace entender? sí, ¿os entiende? sí. "No te preocupes que te cansarás de oirle hablar". Más o menos tus tres puntos de control.Efectivamente habla como un cotorrillo. Con el control de esfínteres estaba yo más agobiada por el tema cole que la guarde y al final tranquilos y con tiempo de sobra. Creo que hay que valorar a los peques en sí mismos a no ser que haya algo que choque mucho.
Como siempre un post muy interesante.
Marta.

Anniehall dijo...

Lo de los ritmos de las guarderías...

Y sobre este caso en particular no sabes cómo me toca. Nos ha pasado algo parecido con el pequeño y ha sido un año de preocupaciones, comparaciones, visitas a especialistas...

Anónimo dijo...

yo creo que cada niño lleva su desarrollo, pero si que es verdad que parece que todos tienen que hacer las cosas a la misma edad como si fueran máquinas, y parte de la culpa la tiene la literatura respecto al tema, es decir tu lees algún libro y te dice con tres mes sujeta la cabeza, con dos años todos estan preparados para fuera el pañal.
Mi hija adoptada que vino de China con 9 meses a los 12 corria, pero mi sobrino producto nacional no caminó hasta los 17, gracias a Dios nuestro pediatra es relajado y la de la guarde con 21 años de experiencia más.
Un saludo
María

mamadejulio dijo...

Mi peque con 29 meses se q va bastante atrasado, pero le entendemos, bus entiende y vemos como el se esfuerza por explicarse. En la guarde nos han dicho q poco a poco va hablando y comunicandose, así q supongo q es cuestión de tiempo, espero.

Tita dijo...

En este caso no estoy muy de acuerdo contigo, Amalia, ya que hay determinados hitos mínimos a alcanzar, aún el el límite inferior de su edad.

El lenguaje, desgraciadamente, no es como los dientes (al final, tarde o temprano, a todos nos salen) y no por esperar más se van a resolver posibles (o no) retrasos. El lenguaje lleva asociados muchos más parámetros, como bien dices, psicomotrices, y por supuesto, de un correcto y saludable desarrollo orofacial y sin problemas en los oidos que perjudiquen ese aprendizaje. Muchos retrasos del lenguaje podrían (en estudio) estar ocasionados por otitis recurrentes, con el consiguiente perjuicio para la escolarización posterior, y que podrían provocar en fracaso escolar.

A los dos años ha de estar produciéndose una característica y cierta explosión de vocabulario. Dos años (24 meses) son dos años, independientemente de ser la mayor, el pequeño o el mediano de la clase. Sí sería bueno compararla consigo misma, y según su estilo comunicativo.

Sin duda hay hitos sobre los que no es necesario preocuparse antes de tiempo. La psicomotricidad, la comunicación y el lenguaje es uno de los que hay que estimular y sí vigilar.

Una consulta al especialista en logopedia o psicolingüística con una valoración más profunda no estaría de más en este caso en el que las alarmas han saltado por diferentes sitios.

Abrazos

mamá pediatra dijo...

Como expreso al final del post, hay que estar vigilante con los retrasos, y sí que hay que tener adquiridos ciertos ítems a determinadas edades. Pero hay que conocer muy bien cuáles son esos tiempos antes de hacer saltar las alarmas (o al menos vigilar la forma en cómo se comunican ciertos temas).
La explosión del lenguaje se produce entorno a los 2 años, pero yo creo que es tan válido que sea a los 18 meses como a los 2 años y medio...Y eso en una guardería pueden ser 3 clases de diferencia puesto que dividen a los niños por semestres...Y si uno se pone comparar niños, el que habla a los 18 meses será "el listo" y obviamente el que lo hace a los 30, "el tonto". Mi sobrino y mi propia pequeña, Irene, hicieron la explosión unos cuantos meses después de los 2 años. Para luego hablar por los codos.
En el caso de la niña que visité, yo la oí decir palabras, no bien vocalizadas pero que se entendían perfectamente....La otitis que presentaba no justificaba un retraso en el lenguaje, sí que les indiqué valorar el tema de la audición si no le habían hecho potenciales auditivos al nacimiento....Pero de ahí a ir al psiquiatra como les habían indicado...
No sé si me he explicado...
Un saludo

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con que no es adecuado alarmarse por todo y con que cada niño es una personita completa y diferente del resto. Luego, crecerá y se desarrollará a su propio ritmo y gracias también a la estimulación que le rodee. No obstante, creo que los pediatras deberían ser más claros, prestar más atención a los aspectos de desarrollo más allá de los físico y favorecer la detección precoz de problemas. En mi caso, han pecado de demasiado tranquilos. Un padre primerizo que no quiere hacer comprativa con otros niños, se puede encontrar con una falta de referencia. Unos amigos mios han estado en esta situación, se han cansado de escuchar que cada niño tiene su propio desarrollo y ahora tienen un niño de 4 años que habla peor que un niño de 2 años. A penas se le entiende y difícilmente puede seguir el ritmo de la clase ¿cuándo se tenían que haber alarmado? ¿Sólo es un problema en el desarrollo del habla? En estos momentos están con un logopeda pero les entra la duda de si necesitan algo más ¿a quién acudir?

etiKeta dijo...

Mi hijo va a cumplir 2 años el mes que viene y no habla muy bien por no decir que habla mal.. pero se hace entender perfectamente. Estoy d'acuerdo con lo de la guarde.En la suya han decidido que era hora de quitar el chupete a toda la clase en Navidades. sin consultarnos. y ahora me echan la bronca por dejar mi hijo usarlo. Yo creo que cada uno tiene su ritmo y hay que respetarlo!

Pilar dijo...

y tu post de ayer ha desaparecido, por?

mamá pediatra dijo...

Pilar, si te interesa el tema que cuestionas....te contesto vía e-mail.
Un saludo

mafalda dijo...

Amalia, yo también me quedé sin poder leer tu post de ayer. Si se trata de una buena noticia o de algo en lo que pueda ayudar, ya sabes mi mail.
Gracias!

http://myhappywindow.blogspot.com/ dijo...

Hola

los padres somos muy dados a comparar a nuestros hijos con los de los demás en multitud de cosas y eso puede dar lugar a situaciones de mucho estres tanto para los padres como para los niños.

Como siempre, supongo que lo mejor es ser sensato y tratar de adaptarnos al ritmo del niño, y no que queramos que el niño de adapte a las directrices de los libros.

Enhorabuena por tu blog, me encanta!!! Yo soy enfermera y muchas de las cosas que comentas me resultan tan cercanas...

Un saludo.

madre reciente dijo...

No puedo tampoco estar de acuerdo Amalia.

Tú dices: "Con 2 años recién cumplidos hay bastantes niños que no hablan bien. En estos casos, y antes de alarmarse, siempre pregunto si los niños tratan de comunicarse (es decir se hacen entender aunque no sea con palabras), si entienden lo que sus padres o familiares les dicen y si buscan la interacción social. Si las 3 preguntas tienen por respuesta un SÍ, a los dos años yo creo que hay que dar un poco de margen al lenguaje."

Sabes que mi hijo tiene autismo. Y que hasta los dos años y siete meses no logramos que nos hicieran caso y nos pusimos en marcha con las terapias perdiendo un tiempo precioso de intervención.

Yo te hubiera respondido sí cuando mi hijo tenía dos años a tus tres preguntas.

Trataba de comunicarse: nos llevaba de la mano par aobtener lo que quisiera. Entendía parte de lo que decíamos: hasta que no supe ver no me di cuenta de que entendía menos de lo que debería y muchas veces más por pistas comportamentales u horarias que por entender el lenguaje hablado.Interacción social: toda la del mundo. Eso nunca le ha faltado. No hay nada que le gusten más que los juegos motores, las cosquillas... Recuerda siemrpe que no hay dos casos con autismo/tgd iguales. Los hay incluso que hablan divinamente.

Yo haría otras tres preguntas: ¿Tiene juego simbólico? ¿Señala con el dedo índice? ¿Muestra interés y/o juega con los niños de su edad?

Una más: también preguntaría si ha habido un retroceso, una perdida de habilidades. Cualquier marcha atrás es para salir corriendo a valorar al niño. Ahora lo sé. En su momento achaqué que dejase de hablar a una mudanza. Me equivoqué gravemente.

En cualquier caso, ante la más mínima duda, lo suyo sería que un experto lo valorase. Con un experto no me refiero a un otorrino, ni siquiera necesariamente a un neurólogo, sino alguien con experiencia trabajando a diario con niños así, ya tenga como formación psicología, logopedia...

Con todo mis respetos siempre he pensado que los pediatras se curan en salud muy mucho con los temas puramente físicos. La mía, a la que adoro, nos envío a Julia a toda una serie de radiografías de cadera porque su hermano tuvo una leve luxación congénita causada por la posición de nalgas y su tamaño en el útero. La radióloga hubiera parado antes, pero ella insistió, y hasta que el especialista no dijo que estaba divinamente con nueve meses no paró. Es sólo un ejemplo.

Es importantísimo curarse en salud. Si al final el niño sólo acaba teniendo un retraso simple del lenguaje, tampoco le va a venir mal que trabajen en ello.

Lo de la saturación de los centros de atención temprana y los especialistas realmente capaces de dar un buen diagnóstico es ya otro tema.

madredemellizos dijo...

Ciertamente, las madres muchas veces nos preocupamos de cosas innecesariamente y sobrevaloramos pequeñas cosas, pero creo que el motivo es el miedo, el respeto a lo desconocido, creemos que vigilando, temiendo y ansiando protegemos a nuestros pequeños. Ante la duda, te pones en lo peor, será para protegerlos? es anticiparse? será ser madre?

mamá pediatra dijo...

Qué interesantes vuestros comentarios. Especialmente los que disentís. El tuyo Melissa francamente lo esperaba (y deseaba) y me alegro de que hayas expresado tu experiencia.
La percepción de los padres siempre es muy importante. Son los primeros en darse cuenta de que algo no va bien. Y la concordancia entre diferentes ámbitos también (padres, pediatra, guardería). Yo no veo mal consultar a especialistas, pero ojo con las etiquetas antes de tiempo....
Muy importante la aportación de vigilar la pérdida de los ítems ya adquiridos.
Un saludo a todas y gracias por participar

Tita dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Amalia en no hacer sonar las alarmas antes de tiempo, pero la medicina (física) no ha de quedarse como ciencia única y filtro de todo. Ha de reconocer sus limitaciones y sobre todo, la especialización de otras áreas.

Por supuesto los límites inferiores y superiores para alcanzar determinados hitos son bien amplios. Pero para no dar falsos negativos, es necesario conocer bien qué es lo que podría ir mal. Cosa por otra parte harto difícil con el poco tiempo que desgraciadamente, podéis manejar por paciente, siendo como sois, la primera referencia de los padres.

¿Cuántos meses para ti sería razonable esperar a que un niño sostenga la cabeza, tenga tonicidad muscular o ande? ¿Cuanto tiempo esperarías?

Sólo me refiero a eso...el lenguaje no es como los dientes, que tarde o temprano salen (aunque bueno, quizá habría que escuchar la opinión de un odontólogo) Seguramente en todos los casos no haga falta agobiarse, pero sí echar un ojo y no relajarse.

Gracias por un post tan interesante. Yo tampoco estoy de acuerdo en enviar al niño al psiquiatra...hay otros especialistas.

Abrazos

guaci2r dijo...

Bueno bueno.. ahora estoy yo preocupada! porque mi niño de 19 meses, hace 3 decía "agua", "papá", aunque muy pocas veces.. ahora ya no dice ni una cosa ni la otra, con "mamá" y "tata" lo soluciona todo.. respondo que sí a esas 3 preguntas, entiende todo y se comunica e interactúa con los demás niños, pero lo del lenguaje a ido para atrás.. qué debbo hacer entonces?

madelen dijo...

Me gustaría pedirte el favor de que me recomendases algún especialista en temas de problemas graves en retraso motor. Se trata de un niño de un año que no hace apenas movimientos y ha hecho toda clase de pruebas sin obtener ningún resultado.Es una pena verle mirar y sonreir y no poder sostener la cabeza y el tronco y aunque desde hace muchos meses realiza ejercicios de fisioterapia no parece servir de mucho y el caso es que nadie hace un diagnóstico, ni en el hospital en donde le han hecho multiples pruebas ni la pediatra.
gracias

Euphorbia dijo...

Los padres tendemos a comparar y siempre parece que los demás niños van delante del nuestro. Ayuda mucho que nos hagan ver esa flexibilidad y que existe un margen amplio en estos temas de desarrollo. A nosotros nos alarmó una vez una enfermera primeriza que se había leído el manual con demasiada rigidez: recuerdo que fuimos de revisión a los 15 meses y esta chica, que sustituía a nuestro infermero habitual que es una maravilla, nos preguntó si nuestro hijo ya decía algunas palabras, le contestamos que no, si alguna vez había dicho papa creíamos que era puro accidente. La chica nos dijo que eso no era normal y que vigiláramos porque podía haber algún problema.
Nuestro hijo quizá dijo sus primeras palabras algo tarde y tampoco empezó a andar de los primeros, pero no había ningún problema por el que alarmarse. Ahora tiene 3 años y no lo puedes hacer callar, será que quiere recuperar tiempo perdido :)

Cheli dijo...

Te sigo siempre desde argentina y este post me intereso porque mi 2 hijo (con todo lo q ello implica en cuanto a expectativas y presion) tiene 2 años y medio dice palabras sueltas y habla de forma muy rapida y como en un dialecto, pero se hace entender de forma perfecta, creo q viene mas por el lado de la comodidad q de un retraso, pero nuestra pediatra tb nos aconsejo una audiometria para ver si escucha bien, asi q ahi veremos. Me gusta el hecho de lo q se considera como normalidad tenga limites flexibles porq los niños no son robots q deben hacerlo todo en forma sincronizada como una linea de montaje

Lulu dijo...

Si os sirve de ayuda a alguna, el mio hasta los 2 años y medio decia poca cosa y a partir de ahi, es un loro

Melisa dijo...

Con todo el cariño y el respeto, he querido reflejar este debate en mi blog añadiendo algunas cosillas http://blogs.20minutos.es/madrereciente/2011/01/17/la-normalidad-en-el-desarrollo/

mariagloria dijo...

Muy interesante el debate , te invito a conocer mi blog le hice a mi nieta que tiene autismo para de alguna forma hacer conocer este sindorme que hasta hoy todavia no se sabe las causas, besos

palabrapsi dijo...

Muy bueno tu artículo, soy psicológa y estoy de acuerdo en que hoy en día hay que tener más cuidado con las etiquetas antes de tiempo, pues aun no se han evaluado los efectos de los errores diagnósticos. Lo cierto es que si en la medicina se producen errores diagnósticos, imaginemos cuántos más pueden producirse en el campo de lo emocional. Hay que tener particular cuidado sobre todo en la infancia, pues estos diagnósticos muchas veces resultan dificiles de remontar. En el caso de niños tan pequeños más vale esperar un poco antes de diagnosticar un trastorno del desarrollo. En el caso que comentan aquí, imagino que se fueron con cuidado, yo tuve la experiencia de un caso contrario, que hubo que ponerse firmes ante la insitencia de la psicóloga del colegio de valorar a un niño por un posible trastorno del desarrollo, solo seis meses más tarde se comprobó que la madre, en su intuición estubo más acertada que la psicóloga. No crean que hay tanta diferencia en iniciar un tratamiento a los 3 que a los 4, especialmente para estos casos, sobre todo si el niño tiene un nivel de desarrollo en el aspecto social que es justamente una de las áreas más complicadas para trabajar en el autismo.

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