
viernes, 31 de diciembre de 2010
Quién enseña a quién (IV): Navidad y alrededores

jueves, 30 de diciembre de 2010
Salas de partos y cheque bebé
Como sabéis el gobierno de Zapatero dió por finalizada la medida populista y cazavotos del cheque bebé debido a la crisis económica. Y el fin de esa (simbólica) ayuda a las familias que se atreven a tener hijos en los tiempos que corren se extingue de la misma manera que lo hará el año: a las 12 de la noche de mañana día 31 de diciembre.

Es cierto que muchos ginecólogos han entrado en el juego de hacer los partos en días más convenientes (y eso sólo puede hacerse con partos programados, ya que la naturaleza va a su aire) con tal de asegurarse tener puentes y días festivos libres. Sin embargo, no es menos cierto que un número no despreciable de mujeres "exige" un determinado tipo de parto. La medicina cada vez es más a la carta, desde pedir "que me hagan una radiografía porque me quedo más tranquilo", hasta "sacarme ya al niño porque ya no puedo más con la barriga". De forma que al final acaba siendo una especie de pacto de conveniencia entre ambas partes: ginecólogo y embarazada.
La naturaleza suele ser sabia y el parto se produce (casi siempre) cuando el feto está maduro para salir. Sólo en una proporción pequeña se producirá una situación de postmadurez que tiene asociadas también complicaciones no despreciables (sufrimiento fetal, aspiración de meconio). En cambio los neonatólogos se encuentran con frecuencia con las consecuencias de nacimientos antes de tiempo por ejemplo con recién nacidos que no eran prematuros por su edad gestacional y sin embargo se comportan como tales. Las inducciones acaban fracasando en muchas ocasiones, en especial cuando las condiciones no son favorables y las cosas están "verdes". De esa manera, muchas inducciones acaban en cesárea.
En cuanto a las cesáreas, son intervenciones quirúrgicas y obviamente deben realizarse en casos indicados. Es una intervención que debe haber salvado la vida de no pocas madres y no pocos niños, pero debe realizarse sólo en determinadas circunstancias que afectan aproximadamente al 15% de los partos. Algunos hospitales tienen el honor de tener tasas de cesáreas cercanas al 50%. Y da que pensar. La cesárea, aparte de ser una intervención quirúrgica mayor, también tiene efectos sobre el recién nacido. Es cierto que sale más redondito y "mono" pero también el hecho de no haber vivido el "estrés" del parto hace que sea más frecuente la taquipnea transitoria o pulmón húmedo. La falta de estrés hormonal y la ausencia de paso a través del canal del parto (por donde los pulmones se exprimen de líquido amniótico) favorecen ese episodio de dificultad respiratoria neonatal que obliga en muchos casos a administrar oxígeno y a mantener al recién nacido separado de su madre unas cuantas horas.
Entiendo que en algunos casos es difícil para las mujeres ponderar si la decisión de finalizar el parto es adecuada o no. Quizá la clave es saber elegir adecuadamente el médico que atenderá el embarazo y el centro donde se va a producir el parto.
En mi caso, que tuve una cesárea urgente con Laia (por cierto en sábado), tenía claro que si quería tener opción de parto vaginal con Irene era indispensable tener un ginecólogo de confianza y que apostara porque podía conseguirlo. Y así fue. Sin arriesgar en exceso -porque tampoco era plan- pero dejando que la naturaleza siguiera su curso. En otro centro o con otro profesional, estoy segura que hubiera acabado con una segunda cesárea, quizá incluso electiva. Y la verdad, sabiendo lo que es un tipo de parto y otro, no entiendo cómo hay mujeres que prefieren las cesáreas. Sin entrar en lo diferente que es ver nacer a tu hijo/-a de una manera o de otra, la recuperación no tiene nada que ver, con cheque bebé o sin él.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Momento epidémico: gripe

La verdad es que no me ha hecho falta leerlo en los periódicos después de estos días intensos de trabajo hospitalario. La gripe siempre empieza por la población infantil, de forma que muchas veces cuando oficialmente se supera el nivel para decir que estamos en epidemia (100 casos por 100.000 habitantes), nosotros los pediatras ya llevamos unos cuantos días visitando un volumen importante de niños afectos de gripe.
Este año no está siendo de momento una noticia de interés, a nadie se le escapa cómo fueron de diferentes las cosas el año pasado. Y sin embargo el virus circulante es en gran medida el mismo del año pasado, virus influenza A H1N1. Y de hecho las partidas vacunales de este año incluían una fracción del mismo, con toda la polémica que hubo entorno a la vacunación el año pasado. Y otra curiosidad al respecto: este año cuando les dices a los padres que el niño parece que tiene una gripe, ni se asustan ni te hacen la pregunta del millón del año pasado: ¿no será gripe A? (este año ya no importa). Creo que el desengaño colectivo con el tratamiento informativo-mediático del año pasado es evidente.
Como os decía las guardias están siendo muy duras. La mayoría de los niños vienen por lo mismo: fiebre elevada (que supera en muchos casos los 39 ó 40ºC), síntomas catarrales y tos, y en algunos casos alguna sintomatología digestiva como dolor abdominal o algún vómito. Y todo esto durante 4-5 días tranquilamente. Como sea que la fiebre, sobretodo si es alta, alarma mucho a los padres, no fueron pocos pacientes a los que visité el sábado, día de Navidad, y volví a ver el lunes (anteayer) por persistencia de la sintomatología. Por suerte el VRS parece no estar apretando fuerte, aunque persiste y todavía origina ingresos y traslados a Cuidados Intensivos. Yo llevo 2 traslados en una semana, además con muchas dificultades porque las camas de Intensivos Pediátricos de Barcelona están hasta los topes. Síntoma inequívoco de que estamos en nuestro momento más epidémico del año con los pacientes respiratorios por todos lados: consultas de los pediatras, Servicios de Urgencias, Hospitalización convencional y Cuidados Intensivos.
Como bien dice el artículo que os he mostrado al inicio, la curva epidémica se parece a la del invierno 2008-2009. Así hemos tenido unos meses de octubre y noviembre con trabajo llevadero y en cambio un mes de diciembre de infarto, que se repetirá el mes de enero. El año pasado fueron horrorosos los meses de octubre y noviembre donde tuvo lugar el pico de incidencia por el nuevo virus gripal, y en cambio el trabajo decreció en diciembre y enero.
Estos días de trabajo son agotadores y ciertamente una se plantea muchas cosas. Ahora bien, ha resultado el mejor recurso para no engordar ni un gramo en Navidad: Comilona Nochebuena - Guardia Navidad - Comilona San Esteban - Guardia día 27. Y así he consumido gota a gota el colesterol redundante de los polvorones navideños. Si es que no hay mal que por bien no venga.....En cualquier caso, ¡deseadme suerte!
martes, 28 de diciembre de 2010
Sesión de peluquería

lunes, 27 de diciembre de 2010
Vuelve "a casa" por Navidad

Acto seguido hice lo mismo con la cabeza de su hermana. Parece que allí por suerte no habían llegado. Así que desvié un poco mi recorrido al mercado para pasar por la farmacia y gastarme unos cuantos euros en producto de limpieza. De un tiempo a esta parte, no utilizo permetrina. Aparte de que noté ciertas resistencias al tratamiento (no conseguía erradicar los piojos con una sola aplicación), el pelo quedaba bastante perjudicado. Ahora utilizo productos basados en aceites vegetales, que también son bastante pestosos pero resultan efectivos. Hay más de una marca en el mercado.
Hacía casi dos años que no tenía de nuevo al enemigo en casa, recuerdo haber hablado de ello muy al inicio del blog como podéis recordar aquí y esta vez no me ha sentado tan mal.... Supongo que porque tenía escasas liendres y el proceso de limpieza fue bastante rápido y sencillo.
He buscado en internet y se hace mucho hincapié en los productos a utilizar y en los tratamientos repetidos. Y la clave del asunto no está en la repetición del producto, sinó en la repetición durante unos días del examen del pelo y la retirada manual de las liendres.
Los piojos son una tortura para los padres recientes, porque son endémicos entre la población escolar. Algunos padres tiran la toalla frente a los piojos, es verídico. Yo me he encontrado niños con cabezas llenas cuando se visitaban en Urgencias. Al ir a explorar los tímpanos y acercarme a la cabeza -como os he dicho en este sentido soy mal pensada- fijarme en el cabello de alrededor de las orejas y ver las liendres. Al comentarlo a la familia, obtener por respuesta: Sí, ya lo sé, pero no puedo con ellos...
Y yo pienso para mí: ¿Y dejan a los niños con piojos indefinidamente? ¿Además compartiendo espacio con los compañeros de colegio?
En esos casos la verdad es que lo que les contesto es que al menos avisen cuando alguien acerca su cabeza a la de la niña o el niño en cuestión....como es el caso de los pediatras cuando revisamos oídos y boca....
En fin, en cuanto a mí, ahora me tocan unos cuantos días de escopeta cargada. ¡¡¡Asco de piojos!!!
viernes, 24 de diciembre de 2010
A todos vosotros: ¡Feliz Navidad!


jueves, 23 de diciembre de 2010
Salud 2.0: Nuevas herramientas aplicadas a la medicina
Un día recibí un mensaje de Mònica Moro, le contesté, hablamos por teléfono, luego nos conocimos y me lió (Mònica, ¡eres una lianta! jeje). La verdad es que me gustó la idea de participar aunque tuve miedo escénico del principio al final, pues de alguna manera significaba un poco salir del cierto anonimato en el que me movía por la red. Me sorprendió que contaran conmigo porque participaban en estas jornadas personas con mucho más recorrido y experiencia que yo como la propia Mònica, Eva Velasco, el Dr. Xavier Alzaga y en Madrid habían estado el Dr. Casado y el Dr. Julio Mayol. Además, me considero una persona normalita, no tengo muchos conocimientos técnicos, empecé a escribir por aquí sin muchos objetivos definidos, y sin duda hay gente que hace cosas con mucha más repercusión.
En fin, la experiencia fue muy positiva y creo que salió bastante bien. Salimos también en el 3/24 (lo contenta que se puso mi madre!). Y pude conocer en vivo y en directo a muchas personas a las que conocía virtualmente.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Pánico: Una convulsión febril (editado mayo 2011)

Ahora bien, es cierto que se puede volver a reproducir el episodio en otro cuadro febril. La mayoría de los niños sólo tendrán una convulsión febril, pero si se ha tenido en una ocasión, la posibilidad de repetir es superior (como le pasó a mi sobrina)
Un niño con convulsiones febriles, no es un niño epiléptico. Lo que sí puede pasar es al revés, que un niño epiléptico debute con una convulsión febril.
Si te ocurre con tu hijo/-a debes intentar:
- Mantener la calma
- Ponerle en un sitio seguro para evitar que se golpee o se haga daño
- Liberarlo de ropa o prendas apretadas
- Comprobar que tiene la boca libre (sin comida, sin objetos) y puede respirar
- Si parece que va a vomitar colocarle de lado para evitar la aspiración del vómito
- Y si es posible (dificilísimo) intentar controlar el tiempo
- Si dura más de 5 minutos, es conveniente avisar al servicio de emergencia porque existe la posibilidad de que necesite alguna medicación
martes, 21 de diciembre de 2010
Brote de sarampión en Barcelona (II)

lunes, 20 de diciembre de 2010
Brote de sarampión en Barcelona (I)
Hace pocos días hemos recibido una alerta sanitaria conforme estamos ante un nuevo brote de sarampión en la región sanitaria de Barcelona. En los últimos días se han confirmado al menos 11 casos de niños comprendidos entre los 8 meses y los 16 años, y una mujer de 35 años, que es la madre de uno de los primeros casos. Lo interesante del caso y que me gustaría transmitir es que ninguno de los casos estaba vacunado: unos por motivos de edad (y estos son los grandes perdedores de toda esta historia) y otros por ser detractores vacunales.- Periodo prodrómico: Se produce la fiebre y los síntomas respiratorios de vías respiratorias altas. También es muy característica la conjuntivitis. La cara adopta un aspecto característico (abotargado, congestionado, con los ojos rojos) que se conoce como facies sarampionosa. En esta fase, el diagnóstico es posible si se observan las manchas de Koplik, que son unas pequeñas lesiones blanquecinas por dentro de la mucosa de la boca (como azúcar salpicado) y que son exclusivas del sarampión. En medicina cuando un signo o síntoma es exclusivo de una enfermedad, es decir que nos da el diagnóstico, se dice que es patognomónico. Las manchas de Koplik son patognomónicas del sarampión.
- Periodo exantemático: Se acentúan todos los síntomas anteriores y aparecen las lesiones en la piel características. El exantema se inicia en la cara y después va bajando por el resto del cuerpo. Las lesiones se hacen confluyentes hasta originar grandes extensiones enrojecidas
- Periodo de declinación: Fase donde van desapareciendo los síntomas y puede aparecer una descamación cutánea (esto ocurre también en otras enfermedades exantemáticas como por ejemplo la escarlatina)

Curiosamente, en el documento que ha difundido la Generalitat, se hace referencia a un blog de un médico de familia, que aquí os adjunto. Aunque no tiene nada que ver con el tema que nos ocupa, está bien que las administraciones vayan fijándose en la información que hay en los blogs para difundir sus noticias.
Mañana más sobre el sarampión: prevención y vacunación.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Cosas que no entiendo

viernes, 17 de diciembre de 2010
¿Y cómo funciona un DEA?


jueves, 16 de diciembre de 2010
DEA, ¿sabéis lo que es?
El martes estuve todo el día en una jornada de actualización para instructores de reanimación cardiopulmonar pediátrica organizado por el Comité de RCP de la Societat Catalana de Pediatria.miércoles, 15 de diciembre de 2010
Adrenalina y exceso de velocidad

En las guardias, me siento en un estado de tensión contínua. El hecho de ser responsable de forma directa o indirecta de todos los pacientes que desfilan por el servicio y de los que están hospitalizados hace que mi nivel adrenérgico no baje durante muchas horas. Y eso aumenta el cansancio posterior a la guardia. Aunque siempre me han dicho que transmito seguridad y calma aún en los momentos de estrés intensos, la procesión va por dentro.
Me pongo nerviosa por la espera y también por pensar que entre la avalancha algo se nos puede escapar. Esto último es lo que más me acongoja. Y eso que estamos mejor que hace años, pues los pacientes pasan por triaje.
Es lógico que contra más niños hay por visitar más rápido acabas yendo, justamente para no hacer esperar. Justo estos días con algunos compañeros comentábamos que tenemos que seguir haciendo las cosas bien a pesar del aumento del volumen asistencial, detectar lo detectable, hacer los informes correctamente y dar las explicaciones que sean necesarias. Pero es verdad que el tiempo apremia. Y yendo más rápido es más fácil equivocarse. Si lo pienso, me da miedo.
También la percepción de las familias suele ser peor, quizá piensan que no les dedicas el tiempo necesario. Esto es más evidente en consultas por problemas banales. Otros entienden perfectamente cómo está el patio y se apresuran en explicar sus problemas, en desvestir y vestir a los niños a la velocidad de la luz...
La espera es incómoda para todos: los que están en la sala de espera, los que estamos trabajando, los que se quejan, los que recibimos las quejas. Pero la espera es inevitable cuando muchos pacientes consultan a la misma vez, por muchos médicos y enfermeras que estemos trabajando en ese momento. A veces ya no es sólo una cuestión de personal, también de espacio físico donde hacer el trabajo y también de los recursos que necesite cada paciente.
Comes en cinco minutos, vas al lavabo cuando la vejiga ya no da para más. Aún así algunas personas te miran mal cuando paras un breve instante para cubrir estas necesidades básicas. Suerte que en mi hospital, las guardias de 24 horas pasaron a la historia hace muchos años. Trabajar 24 horas a ese ritmo sería inaguantable.
Afortunadamente en breve tendremos de nuevo aquí la primavera (perdonad, pero necesitaba una mentira piadosa).
martes, 14 de diciembre de 2010
La moda de los virus. La moda de los antibióticos.

El primer comentario se produce en las visitas por cuadro febril, con exploración física normal y estado general estupendo. A veces las fiebres van y vienen, y no se origina una focalización de la infección. Esto suele ocurrir con los cuadros virales. Entonces, cuando explicas que no se ve nada importante en ese momento, pero que tampoco hay signos de alarma, explicas los motivos por los que se debería volver a consultar, y la duración estimada del asunto, te dicen en tono despectivo:
lunes, 13 de diciembre de 2010
¿Se admiten niños?

viernes, 10 de diciembre de 2010
¿Baja maternal de 20 semanas? Pues va a ser que no

Actualmente en la Unión Europea el permiso mínimo es de 14 semanas. Casi podemos sentirnos afortunadas las españolas por tener un par de semanitas más y las dos semanas (ridículas) que disfrutan los padres de las criaturas.
Entiendo que se alegan los motivos de siempre....que si es complicado económicamente, que si estamos en plena crisis, etc...
Sin ya tener en cuenta las pequeñas cosas que hacen que los ciudadanos seamos más felices, y sin tener ni idea de economía -porque no la tengo-, me parece incompatible alegar cuestiones económicas cuando por otro lado se quiere favorecer la natalidad (alguien tendrá que pagar las pensiones...) y de la misma manera la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral. Si es que me encanta esta frase: teta y sopa no caben en la boca.
Por otro lado no me extraña que hayan liderado la oposición, países como Reino Unido y Alemania. La realidad británica la conozco en menor medida, pero me consta que la gran Alemania, motor económico e industrial, es en realidad un país machista como pocos, si no que se le pregunten a alguna de mis amigas.
Si ya lo decía yo... a veces una tiene ganas de irse a vivir a Noruega.
jueves, 9 de diciembre de 2010
El viejo enemigo ataca de nuevo

En nuestro caso en la población pediátrica, y a diferencia de los adultos que se afectan principalmente por las epidemias gripales, nuestro enemigo número 1 es el virus respiratorio sincitial (VRS). El VRS, que nunca ha tenido la suerte de ser mediático, puede llegar afectar cada temporada (de octubre a marzo aproximadamente) a 2 de cada 3 niños menores de 1 año y a otros tantos menores de 5 años. Hasta el 10% de los más pequeños tiene posibilidad de necesitar ingreso hospitalario, sobretodo si son lactantes con factores de riesgo. Y ojo al dato, porque el virus es capaz de originar la muerte de casi 200.000 niños anualmente. Aunque muchos de estos fallecimientos se producen lamentablemente en países en vías de desarrollo con menor acceso a la hospitalización y los tratamientos, la mortalidad por VRS nos afecta también a nosotros. Y desafortunadamente no creo que haya pediatra que no haya tenido alguna penosa experiencia en este sentido.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Memoria fotográfica (o no) e hiperfrecuentadores

Sin embargo, después de llevar un tiempo en un servicio de urgencias, hay personas a las que visitas más de una vez. A veces es casualidad, somos un montón de médicos trabajando y las dos veces que ha venido lo has visitado tú. Otra veces, simplemente es una cuestión de probabilidad, contra más visitas tenga registradas, más fácil es volver a coincidir.
En algunos casos reconozco fácilmente a las familias o a los niños y recuerdo detalles de visitas anteriores y soy capaz incluso de preguntar algo relacionado con la otra ocasión. Las familias se sienten mucho más acogidas si les recuerdas, supongo que porque sienten que la visita es más personalizada. Otras veces son ellos los que me recuerdan que unos meses antes le diagnostiqué tal o cual cosa. En otras ocasiones, sé que los he visitado por el reporte de los antecedentes patológicos (se recuperan automáticamente en nuestro programa informático) y reconozco mi forma de escribir por ejemplo los antecedentes perinatológicos.
En cualquier caso, hay pacientes a los que conoce todo el personal, médicos y enfermeras, porque en múltiples ocasiones se coincide con ellos, y éstos son la mayoría de los hiperfrecuentadores. Hay dos tipos de hiperfrecuentadores: unos que lo necesitan y otros en los que las que necesitan la visita son sus madres. Uno de los problemas que creo que tienen estos últimos, es que muchas veces los juzgamos antes de tiempo. Solamente al advertir su nombre en la pantalla, ya piensas que será lo de siempre (la mayoría de veces, poca cosa). Y un día puede pasar como en el cuento de Pedro y el lobo. Y eso sin contar con la yatrogenia. Los hiperfrecuentadores obligados son aquéllos que por su patología de base, no tienen más remedio que consultar con frecuencia por descompensación de su problema, y a estos pacientes también es útil reconocerlos para intentar adelantarte a su evolución natural.
Hace pocos días, vi en la pantalla del ordenador a uno de nuestros hiperfrecuentadores cuya madre necesita venir cada semana para que le confirmemos que su hijo está sano. Es una madre muy especial, muy demandante y en ocasiones un pelín maleducada con el personal. Hace unos meses, un día me puse fuerte con ella y le intenté hacer entender que la hiperfrecuentación no es lo mejor para su hijo ni para ningún niño (ni ninguna persona). Durante esos minutos de la visita, al principio se molestó, luego creo que reflexionó un poco y al final casi se despidió agradecida. Las enfermeras luego me han dicho que desde entonces ha moderado un poco su discurso. Aunque francamente, el hecho de que siga viniendo para mí significa que mis palabras sirvieron de poco.
Me lo pasaron al box. Y por primera vez vi al padre de la criatura. La madre no venía en esta ocasión para nuestra sorpresa. Después de explorar al niño y comprobar por enésima vez que tenía unos pocos mocos y nada más, le di al padre las indicaciones acordes a estos casos.
A lo que el padre me dice:
- Perfecto, ¿y no le va a recetar nada?
A lo que no me pude contener y le dije:
- Mire, este tema ya lo he hablado en otras ocasiones con su mujer....el niño no necesita más medicinas ni tantas visitas médicas...
El padre se puso colorado como un tomate, supongo que se sorprendió de que conociera al niño teniendo en cuenta que visitamos a 400 niños ese día, emitió una sonrisa medio abortada y me confesó:
- Si ya lo sé....pero es que "me ha mandado" a mí para que os pidiera un jarabe...
No sé si al llegar a casa tuvieron una discusión por este tema. Pero ojalá el señor entendiera el mensaje y ponga un poco de "seny" a las consultas médicas de su hijo.
PD: Buen fin de semana (laaaargo). A mí me tocan unas cuantas guardias, ya os iré contando.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Y la abuela se pone de morros...

Visita de control. Niño de 14 meses. En la consulta la madre y la abuela.
Preguntas sobre lo que come:
- ¿Y qué tal come el nene? ¿Come trocitos?
- Sí, come muy bien -dicen madre y abuela al unísono-
Voz en off (abuela): A ver si me lo pesas, que no sabemos si el niño está bien alimentado.
- Sí, tranquila señora, que los peso a todos. Pero no se preocupe por el peso, el aspecto del niño es saludable (11 kilos y medio la criatura)
Preguntas sobre el desarrollo psicomotor y el lenguaje:
- ¿Y ya camina?
- Sí -contesta la abuela- yo le he ayudado mucho a que se suelte
Miro a la madre, que asiente, un poco anulada.
- ¿Y dice palabras? - pregunto mirando directamente a la madre...
- Sí, -me contesta- algunas: agua, papa, mama,...
- ¡Y yaya! ¡Y yaya! - exclama la abuela, interrumpiendo a la madre
- Muy bien, quítele la ropa, que lo voy a explorar- le comento
Cuña de la abuela con mirada inquisitoria: Míramelo bien, ¿eh? Que tenía los "huevecillos" fuera de sitio.
- Sí, señora, descuide, intento explorarlos a todos completamente
Un minuto después, a punto de caerme con la abuela que ejerce de sombra de mi persona, he acabado con mi paciencia y le digo con mi mejor sonrisa, e intentando sonar asertiva:
- Mire, si no le importa, puede sentarse en esa silla. Es que el espacio de la consulta es muy pequeño (aunque lo que me pedía decir el cuerpo era la famosa frase: ¿por qué no te callas?)
A lo que la madre, coge valor y le dice:
- Sí, mamá, que por poco se cae la doctora contigo detrás atosigando
A partir de entonces, la abuela arrugó el morro, pero estuvo quieta y callada, y permitió que la madre se expresara y el resto de la visita transcurriera con bastante menos tensión.
Siento que la mujer se fuera enfadada, pero me disgustan las abuelas avasalladoras de los pediatras y anuladoras de las madres recientes. Como las meigas, que haberlas, haylas.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Nuevos modelos de atención al parto

Desde hace bastante tiempo se postula la necesidad de que las mujeres tengamos partos más respetados y menos agresivos tecnológicamente. Como médico pienso que a veces la medicina tiene que avanzar mucho para luego retroceder un poco y ponderar las necesidades reales. Y supongo que la tecnificación del parto es uno de estos casos. El parto hospitalario y el intervencionismo redujo espectaculamente la mortalidad neonatal y materna y no creo que esto sea opinable. Pero de la misma manera, es cierto que ciertas actitudes médicas, como por ejemplo la episiotomía sistemática sean obviables.
El programa me parece muy acertado porque permite a la mujer elegir qué tipo de parto quiere, y sin embargo no asumir riesgos innecesarios para madre e hijo, que creo que es lo que pasa por ejemplo en el parto domiciliario. Además se potencia la importancia de la familia con horarios de visita abiertos, permanencia contínua del bebé con la madre (aunque antes ya se hacía, ahora incluso permanece durante la exploración pediátrica del niño) y promoción de la lactancia materna. Muchos de estos cambios ya los percibí con el nacimiento de mi sobrina el pasado agosto. Me alegro de este proceso de mejora contínua y muchas futuras madres seguro que también.





