
En los últimos tiempos, supongo que al igual que yo, habréis oído muchas referencias a lo que se está conociendo como generación ni-ni, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Seguramente, es difícil poner un nombre coherente a una realidad que probablemente es multifactorial y en la que están incluídos chicos y chicas con realidades muy diferentes.
En mi comunidad se ha abierto cierto debate social, pues el Govern de la Generalitat ha aprobado recientemente un programa que se ha llamado Suma't, que ofrece 5000 contratos de formación a jóvenes que ni estudian ni trabajan. El debate está en la calle, primero porque se estima que en realidad en Cataluña hay 154000 jóvenes en esta situación de desempleo y desocupación (según un reciente estudio de la UGT) y por otro lado porque como os decía la realidad es más compleja de lo que pueda parecer: ¿estarían en el mismo saco los jóvenes producto de un fracaso escolar que pasan sus días en la calle con los jóvenes que tras completar su formación no encuentran un empleo acorde a lo aprendido o con jóvenes inmigrantes recién llegados tras procesos de reagrupación familiar y que están situándose en nuestro país? Yo creo que no.
A mí me preocupan los diferentes colectivos de diferente manera. Sinceramente los que me apenan más son los que han estudiado y se han preparado para alguna profesión o trabajo y no encuentran su sitio en el mercado laboral. Debe ser bastante frustrante ser capaz de ejercer en una materia y no encontrar una puerta abierta o tener que trabajar en otra cosa diferente a la que te gusta. No obstante, yo lo tengo claro, intentaría trabajar en alguna cosa que fuera más o menos afín y mientras, seguiría buscando o ampliando conocimientos en alguna otra área de interés.
En cuanto a los chavales que han fracasado en la escuela, no tengo claro que el planteamiento de esta propuesta de nuestro gobierno sea la solución. El problema del fracaso escolar requiere un análisis más profundo y sinceramente por mucho que se culpe a los políticos y al sistema educativo del fracaso, yo creo que las familias tenemos mucho que hacer y que decir en ese sentido. El ejemplo más claro lo tengo en mi propia familia: de no ser por el tesón de mis padres, es posible que mi hermana hubiera acabado engrosando las listas de los fracasados. Sabiendo encauzar sus expectativas y vocaciones, bordeando los baches que el propio sistema a veces impone, y sobretodo sabiendo que la educación de los hijos es a la vez una carrera de resistencia y de obstáculos, consiguieron que hoy sea una brillante profesional. Así que los padres tenemos una parte importante de responsabilidad en este asunto, por mucha demagogia política que se haga del tema.
Socialmente se ha perdido un poco la cultura del esfuerzo. Los tiempos de crisis resitúan las perspectivas y es posible que esta época de cinturón apretado, de verle las orejas al lobo, sirvan para olvidar los pelotazos y la obtención del dinero fácil para volver a ser consciente que las cosas muchas veces cuestan esfuerzo y renuncias.
Algo tendremos que hacer entre todos, porque aunque la juventud en muchas ocasiones se asocia a connotaciones negativas, sobretodo en los medios de comunicación -parece que ninguno de nosotros hayamos sido adolescentes- no habrá futuro sin ellos.
Mañana os explicaré dos anécdotas que tienen un poco que ver con todo esto.
PD: Viñeta cortesía de Faro (¡gracias!)






11 comentarios:
yo creo que el gran problema lo as resumido aqui: "Socialmente se ha perdido un poco la cultura del esfuerzo. " y se ha reforzado el consumismo pero con los dineros de los papás
Un día vi un trozo de ese programa de televisión que era una especie de gran hermano, pero con Ninis metidos en una casa. Me parecía una estupidez, pero haciendo zaping, lo miré un poco a ver de que iba. Lo que me sorprendió muchísimo fueron los padres. Como en tu viñeta, uno imagina que los padres de ninis son personas pobres, incultas o marginales, pero los que salían en la tele eran personas trabajadoras, de aspecto muy correcto, y mucho más educadas que sus hijos (vamos, el mismo aspecto que tienen, por ejemplo, mis padres).
Supongo que su error fue sobreproteger a sus hijos, y no poner límites. Educar bien a tus hijos requiere más esfuerzo, lucha y tesón que educar mal sin motivarles para ser mejores cada día.
Gracias por tu post, que nos hace reflexionar un poco.
Coincido contigo en que el primer "culpable" habría que buscarlo en las familias y no fuera. Pero también estoy de acuerdo en que se ha perdido la cultura del esfuerzo. Yo soy un poco pesimista en todo esto y veo muy difícil la solución...
Tema políticamente incorrecto de tratar, al menos desde mi punto de vista. Para mi a los únicos que se les tendría que ayudar (pero no con dinero sino con oportunidades de trabajo bien pagado) son los que han estudiado y no encuentran trabajo. Los que ni estudian ni trabajan no merecen ni un céntimo del dinero de los contribuyentes, ellos decidieron dejar los estudios, y tienen que acarrear ahora con las consecuencias de sus actos.
Estoy harta de que se entienda el estado del benestar como no tener que afrontar las consecuencias de nuestras decisiones.
Igual que quien ha decidido tener 8 hijos, quien decide abandonar su formación sin motivo de peso y por capricho, tiene que acarrear con las consecuencias de sus actos, sean estas no llegar a fin de mes o no tener dinero para independizarse.
Creo que el estado tiene que dejar de actuar como padre, y empezar a no premiar las conductas irresponsables. Si alguien actúa mal que asuma el solito las consecuencias, nada de dilapidar el dinero de todos.
Lo que ha aprobado la generalidad me da vergüenza ajena, y mucha.
Felicidades por tratar estos temas de una forma objetiva e inteligente.
Besos!
Yo también coincido en la cultura del esfuerzo.
A mi novio, durante mucho tiempo, le han llamado tonto por estudiar y llegar a donde ha llegado, porque otra gente con menos formación gana más que él. Le han dicho que es un flojo,que el que estudia hace lo cómodo, sentarse a estudiar, en vez del trabajo manual duro, eso sí es trabajo, estudiar no lo es. A mí me han dicho que para qué quería sacar buenas notas y estudiar tanto, si luego otra persona hacía un ciclo formativo y seguro que trabajaba antes que yo, se compraba la casa antes que yo, etc.
Se ha pasado de la mano dura durante la dictadura a la falta de límites actual, porque si pones las cosas en su sitio eres autoritario y hasta facha.
Y así puedo seguir poniendo ejemplos...
pues fíjate, doctora, a mí los que más pena me dan son los que ni siquiera han tenido la posibilidad de labrarse un futuro, porque los que sí han podido estudiar creo que, primero tienen el amparo de sus padres, el amparo y muchas veces el colchón, y más tarde o más temprano se buscarán la vida y les saldrá un empleo, tendrán que esforzarse más quizá que otras generaciones, pero si lo buscan lo hallarán antes o después, porque están preparados, en cambio los que no han podido estudiar ni prepararse para un empleo, por circunstancias de la vida, con qué herramientas contarán para darse de comer?
Yo soy de México y también aquí es un problema, como dices con varios grupos diferentes, es triste ver grupos de muchachos que no hagan NADA productivo de su vida ni les interese, pero también es triste lo cierto que es que los papás no pongamos atención a ese desinterés... dónde empezará ese desinterés? porque veo a mi bebé de 1 año 10 meses, tan activo, curioso, con deseos de aprender, espero que así siga y motivarlo a que aprenda más cosas y haga algo bueno de su vida, pero me pregunto si hay algún momento en que esos muchachos piensen que no hay nada que los estimule, o es sólo otra forma de llamar la atención.
Leeré con atención los siguientes temas, saludos!
Está clarísimo que la mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo... y que hay quien nace en "buena cuna"... culturalmente hablando y quien está irremediablemente abocado al fracaso
Qué triste!
Lo veo día a día desde niños pequeños no se esfuerzan, esperan todo... Sus padres o no los apoyan, son ausentes, no tienen idea de sus deberes escolares, a que hora llegan, ni a que hora se acustan... cuantas horas dedican al pc...
Resultado: Jovenes que no tienen idea ni de lo que quieren, sin fuerza ni tezón... Padres comodos que se excusan con el "Yo trabajo todo el día"
Hola, mamá pediatra. Esto me da mucha pena. Desde mi punto de vista estos jóvenes son el reflejo de la situación social: padres a los que siempre les ha resultado mucho más fácil decir que sí a todo, un sistema educativo que deja muchísimo que desear, y mejor ni hablamos de los medios de comunicación. ¿Resultado? Creen que tienen derecho a una buena vida sin el menor esfuerzo por su parte. Y así van. Lo dicho, una pena.
Hola: si estamos hablando de personas que ni estudian ni trabajan por elección propia, esto es culpa de los Padres y lo digo con conocimiento de causa; mi hermano menor nació cuando yo contaba mis 15 años, por diferentes circunstancias se puede decir que yo lo crié y cuando hubo cumplido la mayoría de edad no quería ni trabajar ni estudiar, para entonces me hice Madre y la situación se tornó insoportable él no quería hacer nada, no colaboraba en nada sólo quería estar en internet, oir música, irse de rumba, visitar a la novia y estar con los amigos...así que con el dolor de mi alma lo saqué de mi casa (todos pensaron que yo era una desalmada), pero ahora trabaja, estudia y se mantiene solito y es más responsable!!
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