Cuando eres pequeño y tienes mucho que aprender y muchas cosas te sorprenden por desconocidas, te da la sensación de que los adultos están para enseñarte y educarte y que la dirección de este aprendizaje es unidireccional. Esta sensación se prolonga en el periodo formativo cuando te haces más mayor. Luego poco a poco las tornas se vuelven y eres tú quien enseñas a tus hijos, a personas más inexpertas en tu disciplina, etc. Sin embargo, es entonces cuando ves claro que la relación es bidireccional sin ningún tipo de duda.Desde el punto de vista profesional fue muy evidente cuando después de ser residente durante 4 años, pasé a ser adjunta y a su vez formar residentes. Te das cuenta de que a pesar de que parece que eres tú el que enseñas, ellos te enseñan muchas cosas a ti. Y te motivan a aprender y a saber más. Y te cuestionan algunas certezas que parecían absolutas hasta el punto que tú mismo también te las cuestionas.
Con los hijos, ¿qué os voy a contar? Parece que tú los cuidas, los educas, los orientas. Y a resultas de todo ello, me doy cuenta de que los 7 años de mi vida en los que más he aprendido han sido estos últimos 7 años de maternidad intensa y contínua. Justo desde que nació Laia. Supongo que la única época que puede ser equiparable son mis primeros 7 años de vida, en los que pasé de ser una recién nacida a una niña escolar de 7 años. Sin embargo no me llega la memoria para poder comparar esos primeros 7 años con estos últimos 7 años. Y ahí va una reflexión para el fin de semana: ¿quién enseña a quién? Porque a mí mis hijas me han enseñado muchas cosas. Tantas que me dan para unas cuantas entradas. Creo que acabo de iniciar una sección en el blog.






7 comentarios:
Menuda reflexión!!!! Mi hija en sus 4 años de vida ha vivido mucho, demasiado. Soy su madre desde hace sólo un año y medio y cada día me enseña, cada día aprendo de ella. Y no sólo de la vida, aprendo cada día mucho sobre mi misma, a través de ella.
Parece que los niños en su "ignorancia" sólo tienen que aprender, pero yo creo que tienen mucho que enseñar.
Hola, es mi primera participacion pero llevo tiempo siguiendo el blog y me he empapado de todas las entradas.
Esta claro que es bidireccional, total nosotros solamente les enseñamos a caminar, a hablar, a relacionarse, es decir sacamos habilidades que ya tienen.
Pero quienes nos enseñan son ellos, eso lo hemos de tener clarisimo. Nos enseñan a amar, nos enseñan a reir, a llorar, a emocionarnos, a jugar, nos enseñan cosas que con el tiempo y las prisas hemos olvidado, ellos buscan y encuentran por nosotros todos estos sentimientos que habiamos olvidado que teniamos escondidos y que no sacabamos o bien porque no nos acordabamos que teniamos o bien por vergüenza.
Al menos a mí, mi hija a punto de cumplir 1 años, me ha enseñado más que lo que yo le pueda enseñar a ella en toda mi vida.
Salut
Todos los hijos aprenden de los padres, pero no todos los padres aprenden de los hijos.
Es una manera distinta de aprender: los hijos aprendemos como esponjitas que asimilan todo lo que ven y oyen, y en principio ven el mundo por los ojos de sus padres.
Los padres para aprender de los hijos tenemos que estar atentos, porque nos enseñan cosas mas importantes que no poner los codos encima de la mesa o atarnos los cordones (cosas que tambien tienen su importancia)
Yo también apoyo el aprendizaje bidireccional y contínuo.
Y gracias que las cosas son así. Malo el día que creamos que lo sabemos todo y no podemos aprender de nadie.
Pues yo desde que tengo dos niñas sobretodo he adquirido más conciencia social, más empatía con la gente y el mundo que nos redea, más sensibilidad. Es como que todo te da más miedo.. porque ya no eres tú tú y tú... sino ellas.. y luego tú.
Yo creo que existe una bidireccionalidad en el aprendizaje. Pero el esfuerzo no es parejo. Para nuestros hijos (en mi caso una a punto de cumplir el año, y otra a punto de cumplir los ocho) "educarnos" es algo no forzado y que sale de forma natural. No se preocupan si lo hacen bien o mal. Un par de años antes de ser padre por primera vez, y jugando con l@s hij@s de nuestr@s amig@s tuve una especie de revelación. Existe un mundo "de los niños" y no es precisamente el de los adultos miniaturizado. Tiene sus normas, sus reglas, incluso su etiqueta. Y como un regalo llovido del cielo eso me permitió entenderlos mejor.
De todas formas tengo un comodín, porque la mayor hace de "traductora" de la pequeña y cuando te ponen las cosas fáciles pues no las vas a despreciar.
Los niños aprenden de los mayores pero sin duda alguna nosotros podemos y debemos aprender más de ellos.
Ciao!
He creado un blog hace poco y por no volverme mono-temática evito escribir las cosas que mi pequeñita me enseña a diario (obvio que yo a ella le enseño también)... hasta me he vuelto a asombrar con cositas simples y a reírme de esas cosas que TODOS LOS DIAS me dice y que al parecer antes de mi hija hasta me molestaban. Otra cosa es que de vez en cuando se me zafaban unas palabrotas cuando me enojaba...ahora me las como jejeje
Mejor dicho...nos estamos educando mutuamente!!
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