miércoles, 13 de octubre de 2010

Medicar o no medicar, esa es la cuestión

El primer fin de semana del mes estuve trabajando. El trabajo ya ha aumentado bastante a expensas de los virus causantes de infecciones respiratorias y fue agotador, como os expliqué.
El viernes pasado mi jefe me trajo una reclamación que me pusieron durante ese fin de semana.


Las reclamaciones forman parte de nuestra actividad cotidiana y hay que convivir con ellas, con más o menos pesadumbre. La verdad es que algunas me parecen adecuadas porque ayudan a mejorar tanto a nivel personal como desde el punto de vista de los circuitos establecidos (a veces uno se piensa que algo se está haciendo bien y hay maneras mejores, o la percepción del cliente no es esa). Sin embargo hay otras reclamaciones que claman al cielo. A veces la gente se queja como una forma de descargar su angustia por la enfermedad, su ira por la espera o su vanidad por un diagnóstico no coincidente con el suyo.


Analizar esta reclamación no sé si tiene mucho sentido, porque se repite periódicamente y porque cada mes del invierno tengo que lidiar con visitas como la que motivó la reclamación. Es muy cansino.


La visita correspondía a un bebé mayorcito con mocos. La madre muy agobiada porque según explicaba hacía varias semanas que tenía mocos. Niño sin fiebre, sin dificultad para respirar, con un desarrollo pondoestatural más que correcto y una alegría perceptible a simple vista. (Gran) Diagnóstico: Catarro de vías altas. Tratamiento: pues pocos secretos.... Me saca una lista de medicamentos que ya le había dado al nene. Sin comentarios.


Los que seguís el blog desde hace tiempo, conocéis mi poca voluntad por recetar medicamentos...Lo estrictamente necesario. Y en su caso medicamentos que tengan una eficacia contrastada. Cosa que no ocurre con toda la lista de mucolíticos, expectorantes y demás.


Total, que estuve 20 minutos de reloj explicándole a la madre que no era necesario medicar, que el niño estaba bien, que era normal que los mocos en los pequeños se prolongaran.


La madre estaba cada vez más subida de tono, que para que le dijera eso para qué se había esperado, que si no pensaba darle nada para curarlo....La abuela, que la acompañaba, intentaba poner un poco de orden: que si es madre soltera, que si lleva 3 noches sin dormir por los mocos del bebé, etc.


En fin, que una puede entender que una enfermedad aunque sea mínima, pueda alterar el ritmo de una familia, puede entender que la chica tuviera muchos frentes abiertos y muchas preocupaciones, pero al pan, pan y al vino, vino...Y no hubo manera. Y se fue de muy malas maneras.


Y luego supongo que puso la reclamación. Reclamación donde lo más doloroso es la mentira: decir que la pediatra no había explorado al niño, decir que la visita duró 3 minutos, decir que vaya nivel tenían los pediatras del centro que no sabían qué medicamentos eran los adecuados para su hijo, etc.


Conclusión: Que a veces pienso que soy tonta y que no aprendo con los años. Que hay que verlos venir....Que si realmente hago una visita de 3 minutos (y que le explique a la vecina si es madre soltera o no), que si le doy una receta con alguno de los mucolíticos no utilizados hasta el momento, ni mal rollo en la visita, ni mala uva tras leer la reclamación. Que lo mejor para el bebé a veces va ¡¡¡ en contra de mi salud mental!!!


Que a veces sin receta parece que no hay visita, y las cosas no son así. Por suerte para la mayoría de los mortales, muchas enfermedades se curan solas -con un poco de paciencia y mimos, eso sí-


Y me viene como anillo al dedo una frase del gran Ramón y Cajal: Razonar y convencer, ¡qué difícil y trabajoso! Sugestionar, ¡Qué fácil, rápido y barato!

19 comentarios:

CoCaS De SáBaDo dijo...

y para estos casos no le puedes dar una receta casera??? se me ocurre leche con miel y zumo de naranja ¿qué te parece??? jejejeje... La gente (y me incluyo) no tenemos paciencia y parece que el sentido común se nos haya ido de paseo ¿no crees??? Ánimo!!!! y no desesperes

marta dijo...

Yo creo que a la que tenías que haberle dado una receta es a la madre... ¡¡¡mecachisenlamar!!! La próxima vez plantéalo, señora, ¿quiere que le recete un lexatín?... seguro que luego no reclama.

Brujilla dijo...

y que vas a hacer? darle a un pobre bebe un medicamento que no le va ayudar en nada?? solo para que la madre se quede tranquila y le deje dormir.. pues ya puestos haberle recetado valium.. a la madre

Juan dijo...

Suscribo el comentario anterior. Aquí está una página:
http://www.remediospopulares.com/resfriados.html

Yo he tenido que cambiar el chip: después de estar 4 años en un hospital sin recetar estos medicamentos, y después de 1 mes resistiéndome a prescribirlos a mis nuevos pacientes de primaria, he tenido que ceder por mi salud mental en aquellos casos en los que veo que no podré convencer al padre/madre de su ineficacia. Eso sí, les digo que si con el primer jarabe que les mande no se le van los mocos, que tengan paciencia porque no les daré otro.
Algo que no ayuda es que hay veces mis críos (los de mi cupo) van a urgencias del centro de salud por la noche o un fin de semana y casi siempre les mandan mucolíticos, entonces me quedo yo con cara de tonto.

Paciencia y perdona que yo también me descargue un poco por aquí. Saludos

Mamareciente dijo...

Pues si es desmoralizante, sobre todo por lo que dices de la mentira (sobre la exploración, la duración de la visita, etc). De todos modos, cuando tratas con tanta gente, pues supongo que tienes que encontrate de todo...
Y por otro lado, al margen de la educación y las formas, es cierto que hay quien no entiende que no le receten nada o que le digan, tomáte un parecetamol, y poco más. Mi propia madre se automedica con jarabes y mucolíticos, y no consigo meterla en "vereda"!!!

Barriguilla dijo...

La gente es muy mentirosilla, sobre todo cuando de reclamar se trata. Yo trabajo en turismo, y las reclamaciones mentirosas duelen parecido, sobre todo cuando la mentira es flagrante y el trabajo es bueno. Pero bueno, reclamar para que las vacaciones salgan algo más baratas, vale. Son asi de cutres. Pero reclamar por una asistencia santiaria que si ha sido adecuada... ya son ganas de dar por saco y desmotivar al personal que cuida de ti y de tu familia..., ya son ganas.

JuanB dijo...

Te entiendo perfectamente. A mí también me ocurre con cierta frecuencia que me ponen una reclamación porque "no les mando nada", y mienten, como te ha ocurrido a ti. Hace unos meses hice una entrada en mi modesto blog, que utilizo, como tú, para desahogarme, hablando de las "urgencias" en atención primaria, que hacía alusión a eso que dices: http://bit.ly/cUfc1O
En mi caso, al trabajar en primaria, mis pacientes están conmigo porque quieren y saben a que atenerse, y si no les gusta cómo trabajo, se cambian y listo, el problema suelen darlo, los de los demás, que están acostumbrados a mucolíticos y antibióticos de todo tipo, y si no les recetas "nada" se enfadan.
Ánimo, Amália, que lo estamos haciendo bien.

Belén dijo...

Conozco muchos casos de madres y padres que se han buscado un pediatra que receta muuuuchas cosas y muuuuuchos antibióticos. Porque creen que es l única manera de que la criatura se cure. Yo no estoy de acuerdo, me alegra ver que mi pediatra receta a mi hijo solo cuando es estrictamente necesario. No hay que medicar a los niños por las buenas. Creo que tu actuación fue más que correcta, por desgracia la madre del paciente no fue igualmente correcta. A veces los médicos lidiais con cada padre.....

Inma dijo...

Yo soy una de esos pacientes que a veces salimos perplejos de la consulta del médico cuando entramos convencidos de que estamos moribundos, y nos "recetan" mucha agua y descanso. Leyendo tu blog, lamento que los malos pacientes desmoralicen a los buenos médicos.
Hoy en día, queremos curarnos rápido, y no entendemos que los medicamentos no son siempre la única solución, y que cuando uno está enfermo, no se puede seguir llevando una vida normal, aunque nos atiborremos de jarabes.
Ánimos, que gente tonta hay en todas partes.

Javier dijo...

No merece la pena disgustarse aunque es inevitable. Nos ha pasado a todos y mucho me temo que nos seguirá pasando; yo a veces estoy tentado de tirar la toalla, pero tenemos que seguir aguantando y hacer una pediatría de calidad. Es tentador y mucho más rápido (entonces sí que haríamos una visita de 3 minutos) repartir jarabes y no entrar en discusiones, pero seguro que entonces estaríamos menos satisfechos con nuestro trabajo. Animo y sigue trabajando como lo haces. No te rindas!

www.diagnosticomedico.es dijo...

La paciencia es buena, pero cansa.

Anónimo dijo...

Madre mia que santa paciencia teneis que tener a veces....yo la verdad que conozco bastantes padres que tienen una querencia terrible por los antibioticos, parece que son un trofeo que traerse de urgencias...
En mi caso la batalla la suelo tener con los abuelos, sobre todo con mi padre, que si no llevas a la nena a urgencias al primer sintoma parece que eres una pasota y luego si por fin vas y no te recetan nada se sube por las paredes, ánimo....
Clara

Anónimo dijo...

Yo voy ha hacer de voz del diablo, a veces os pasaís por el otro lado, sólo mocos a los dos días neumonia una semana ingresada, no es nada dalsy como que fuera agua por que mira que esta de moda el dalsy no se que les dará ese laboratorio a los médicos pero es alucinante y de repente anginorras antibiótico, dos dias al pediatra dos colas y mi hija el el primer caso sin comentarios en el segundo gastroenteritis producida por toda la mierda de las anginas, en fin que ni tanto ni tan calvo, así que yo me he buscado un pediatra que receta antibióticos y he oido pero se los vas a dar ?. No se los des, coño y perdón por el taco también hace años era malo el aceite de oliva las sardinas y el vino y ahora son casi la fuente de la eterna juventud, y yo creo que con los antibióticos pasa lo mismo ni como a mi generación que nos los daban para todo (como ahora el Dalsy) creo que me repito, ni nunca que son pecado mortal, así que el hijo de una amiga mia enfermo del riñon de una cosa rarísima glomunosequé por unas anginas sin tratar.
En fin un saludo y que vivan los pediatras que recetan cuando hace falta.
Un saludo
MAría

Sophie dijo...

Las mentiras se desmontan en cuanto se echa un vistazo al registro y se constata a qué hora pasó por clasificación, a qué hora se escribió la anamnesis y exploración y a qué hora se firmó el alta. Ains, cuántas rabietiñas hay en Urgencias...

Con los adultos pasa algo similar, nadie se quiere ir sin su jarabe, sin su radiografía, sin su analítica, que para eso pagan y para eso esperan :)

Ramón dijo...

Recuerdo llevar a mi hija a la pediatra de la SS por un catarrazo de esos persistentes que parecen enquistados y, tras reconocerla y mandarnos a casa sin recetas, con lo que te quedas con esa sensación de "he ido para nada". Tras eso, ir a la médico de la cía. privada y volver cargaditos de medicamentos que podemos darle, con lo que te quedas con la sensación de "esta nos ha cargado de medicamentos, pero por lo menos, sabe decirnos algo". Al final, sin darle esos medicamentos, la niña se curaba tal y como decía la pediatra de la SS.
Yo apoyo la moción de que los médicos pueden "recetar" algún remedio de esos "de la abuela", que sirva de placebo para la ansiedad de los padres (diez gotas de zumo de limón en un vaso de agua con un poco de loquesea después de cada comida, tres veces al día, durante 4-6 días), combinándolo con una buena terapia al progenitor a base de una conversación basada en la comprensión ("no os deja dormir, pues es normal, le pasa a mucha gente") y en el consabido "mal de muchos, consuelo de tontos" ("pues estáis pasando por lo que han pasado todos los padres, así que paciencia")

Pequeñas Cosas dijo...

pues la verdad que te entiendo de maravilla, y es curioso, porque yo algunas veces que he llevado al peque al pediatra con una situación similar, he pensado, "pues para que me digan que agüita y mimos, no hubiera venido"... Y al final, lo que me enseña eso es que, a no ser que vea al crío realmente malito, pues por unos mocos no voy al pediatra, que ya sé de antemano lo que me va a decir. Pero tienes razón en que no hay que medicar por medicar. Ánimo y no te desmoralices!

María dijo...

Puff, pobrecita. Intenta no irritarte mucho...es inevitable que siempre haya gente descontenta. En tu trabajo tendrás de todo: gente estupenda y razonable, pero también te encontrarás gente ignorante, gente maleducada y a veces malas personas (sí, malas personas, que de todo hay).
Yo soy neumóloga, y también he tenido malos ratos con pacientes que se empeñaban en que les hicieras un TAC torácico, o les mandaras un determinado antibiótico; los medios venden una medicina "tan avanzada y maravillosa" que a veces a muchos pacientes les cuesta entender que la medicina no es magia ni matemáticas, que incluso algunas veces las cosas van mal y no se puede prever ni evitar (como una glomerulonefritis postinfecciosa).
Te animo a que sigas haciendo lo mejor para el bebé, que al fin y al cabo es tu paciente y no tiene tantos prejuicios ni quejas. Y enhorabuena por tu labor educativa-informativa para padres, tanto en tu consulta como en este blog.
María (embarazadanovata.blogspot.com)

enfermero9 dijo...

Cuando le dices que el mejor mucolítico es el agua... te miran como si fueras un bicho raro.
P.D.: tengo una trabajadora que se resbaló y cayó de lado exigiendo una RNM porque "ella se hainformado y los rX además de peligrosos no sirven para nada", un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola! Para empezar, estoy de acuero con medicar lo justo i necesario... y que difícil és! con los abuelos cerca, por ejemplo, la presion es muy fuerte: "no le das nada para la tos?, ya le das antibiotico?..."
Por otra parte se me ha ocurrido que frente a una madre "pelin histèrica" haria falta valorar la posibilidad de recetar para el niño algo concreto y evitar la "automedicacion salvaje"

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