
Hace unos cuantos días, colgué en Twitter el enlace a un reportaje que leí en El País Semanal, titulado "El mejor lugar para ser madre". Me lo había leído y lo quise compartir entonces e incluso pensé en hacer una entrada para el blog, pero luego pasaron los días y se me fue el santo al cielo.
Obviamente el ránking mundial donde parece que se dan las mejores condiciones para ser madre lo encabezan países nórdicos, y en este caso el primer lugar se lo lleva Noruega, según un informe de la ONG Save the Children. El reportaje empieza narrando las primeras horas del día de la Ministra de Cultura, madre de 3 hijos, en un relato inicial que tampoco se diferencia mucho de lo que hacemos muchas de nosotras cada mañana: acabar de preparar las mochilas, salir corriendo al cole, maquillarse mientras se está parado en un semáforo, tener la agenda laboral bien presente mientras se le da un beso al retoño antes de entrar al cole, etc. Después empieza a describir unas condiciones para la maternidad que yo no conocía en detalle, aunque sí era consciente de que las noruegas tenían una baja maternal mucho más larga que la nuestra. Y sin ser demasiado lumbreras, es poco arriesgado pensar que posiblemente la duración de la baja maternal en los diferentes países esté relacionada con el global de las políticas de conciliación para la mujer. Porque si empezamos concediendo en plan tacaño los días que una madre (y un padre) pueden pasar con su hijo justo tras su nacimiento, está claro que todo lo que viene después tiene que ser acorde a dicha tacañería. Así que para hacer boca, la cifra noruega: baja maternal para la madre de 46 semanas con el 100% del sueldo o de 56 semanas con el 80% del sueldo; y para el padre de 10 semanas con el sueldo íntegro. Está claro que nos queda camino por recorrer en políticas sociales, aunque lo veo bastante peludo si no se encuentran yacimientos de petróleo en las inmediaciones de la Península como les pasó a los afortunados noruegos. Otra perlita: 20 días de baja al año sin justificar por enfermedad de los hijos.
Sin embargo, ¡anímense!, en otros aspectos no nos diferenciamos tanto: mayoría de hombres en puestos directivos, medias jornadas preferentemente de mujeres, reparto no totalmente igualitario de las tareas domésticas, cifras de violencia de género equivalente, críticas a su príncipe heredero cuando decidió disfrutar de su permiso de paternidad, etc.
En el País Semanal de este domingo pasado, hay una carta de una lectora, que ha sido elegida carta de la semana y que se titula como he titulado el post: Madres, sueños, trabajo.
La lectura de esa carta ayer me ha hecho reflexionar de nuevo sobre el reportaje y decidir hablar hoy sobre él. Quiero compartirla con vosotros. La autora es Inmaculada Navarro de Albacete y espero que no le importe que transcriba su carta, que me ha parecido hermosa. A ver qué opináis vosotros.
"Cuando me quedé embarazada de mi tercer hijo, muchos dudaban de si mis pretensiones habían sido formar una familia numerosa o si todo había sido fruto de un descuido. Me considero una privilegiada por tener tres hijos, y aun así con cada embarazo he pensado si, como se dice en el artículo sobre el mejor lugar para ser madres, me vería obligada a abandonar mi vida. Ahora veo que no; mi papel de madre no me ha retirado, al menos del todo, de lo que me gusta. Unos meses después de nacer mi primer retoño comencé mi tesis doctoral, el año pasado la defendí con éxito y ahora me ocupo de escribir algunos artículos para publicar en revistas de mi campo de trabajo. Lo que ya he conseguido y todos los sueños que todavía me quedan por cumplir me permiten ser feliz y transmitir esa felicidad a los míos. Compaginar lo laboral con lo familiar y con mis ratos de vida propia no ha sido fácil, me ha hecho falta algo de sacrificio y bastante de vocación y afán de superación. Mi benjamín nació en marzo, y hasta septiembre del próximo año no me incorporaré al trabajo. He comprado un año para estar con mis hijos; no me saldrá económicamente tan rentable como a las madres noruegas, pero no me cabe duda de que merecerá la pena. Ojalá nuestros dirigentes sean capaces de construir un país parecido a Noruega para que mi situación y la de otras pocas madres no sea una excepción"






13 comentarios:
No leí el artículo. Siempre me resultan interesantes y me da la sensación de lo mucho que nos queda por hacer. Sólo les pongo a una pega a esos artículos, últimamente proliferan y eso está bien, y es que no hablan de la carga fiscal en esos países. Y me pregunto si en España estaríamos dispuestos, a cambio de esas contraprestaciones, a pagar tantos impuestos como los noruegos.
A lo mejor me paso de lista y en éste en particular sí lo comentaban.
En todo caso ahí dejo la reflexión. Porque muchas veces, y creo que cada vez más, me da la sensación de que pensamos que el Estado tiene que proveernos de todo pero no caemos en la cuenta de que el Estado lo hacemos nosotros. O deberíamos. Y que el dinero de esos subsidios, ayudas, bajas, ... sale del esfuerzo de todos. Así que repito la pregunta ¿estamos dispuestos?
Esa es la clave quizá, que las bajas, execendias y demás cuetn mucho dinero. pero si entendiéramos que la familia es cosa de todos quizá sería diferente. Para mi el problema no es el EStado, sino las empresas. Por ejemplo, ahora mismo es posible "comprar" un año de nuesra vida laboral para estar con los hijos, la ley lo regular y demás. Pero es que el coste NO es sólo económico. AHi es donde las empresas, la sociedad, la mentalidad de todos debería cambiar.
Me parece una entrada super interesante y a mi igual que a Anniehall me gustaría dejar una reflexión ó más bien una experiencia propia.
Yo soy madre y empresaria.Pongo lo de madre por delante porque fué lo mejor que me ha pasado en la vida sin lugar a dudas, pero claro, para poder sacar adelante a mi bebe tengo que trabajar, por lo que el trabajo también en super importante.
Muy poquito tiempo después de dar a luz a mi peque la chica que tengo conmigo (y que ambas compartimos el mismo trabajo y digo esto porque hay más gente pero hacen un trabajo totalmente distinto al nuestro)dá a luz por lo que me veo obligada a contratar otra persona. Contrato otra persona a la cuál tengo que pagar igual que a ella pero que no me hace ni la mitad de trabajo.Es más , me paso más tiempo explicándole que si lo tuviese que hacer yo misma. Es comprensible por otra parte; la chica que está de baja lleva varios años conmigo y esta chica acaba de empezar. No me quedó otra que quedarme todos los días dos o tres horas más para hacer el trabajo y por lo tanto dos o tres horas que no pude compartir con mi bebe y eso tengo que decir que me produjo una melancolía tremenda. Al final decidí contratar una segunda persona porque creí que era más importante estar con mi peque que mi economía, que como dije anteriormente tambien lo es y mucho.
Conclusión
Creo que el gobierno debería tomar nota de otros paises como en este caso Noruega , pero también mirar por los empresarios que, como en mi caso tuve que contratar un segunda persona por lo que ha repercutido y mucho en mi economía. Y estoy segurisima que no soy un caso aislado, porque en mi entorno tengo casos iguales que los míos.
Muchas gracias Amalia por tus entradas tan interesantes
Anniehall: Vivo en Alemania y aquí las ayudas por tener hijos son bastante mayores que en España (14 meses a repartir entre padre y madre con 2/3 del sueldo neto). Aquí pagamos muchísimos impuestos, pero partimos de un sueldo bruto mucho más elevado, lo que nos deja con un neto superior a un trabajo equivalente en España. La compra en el supermercado es algo más cara que en España y el precio de la vivienda bastante inferior. Si los españoles, con los sueldos brutos que tienen, tuvieran que pagar muchos más impuestos, estarían bastante más ahogados a la hora de pagar una hipoteca o directamente no podrían ni planteárselo (ya hay muchos que no pueden). Así que creo que, como comenta Amalia, haría falta petróleo. Lo que desde luego no quita para que se debería dedicar más dinero a las familias y menos a cosas con bastante poco sentido (seguro que a cada uno se le ocurren unas cuantas).
Curiosamente aquí hay mucho machismo y las madres trabajadoras tienen poco respaldo social (leer para ello el blog de mamaenalemania), y además las medidas económicas entraron en vigor en 2007 y ya se está hablando de reducirlas, pero éste es otro tema.
Efectivamente, como comentáis yo creo que nosotros no podríamos soportar una carga fiscal mayor por los sueldos que tenemos la mayoría y aumentar las ayudas seguramente pasa por otro.
Otro apunte interesante que hacéis es que la cuestión no es sólo económica. El precio a pagar por una excedencia no es sólo económico, qué pasa luego con el recorrido laboral? En algunos casos seguramente pocos cambios, en otros, dramático. Mucho nos queda por avanzar...
Por supuesto, yo me refería a que, además del cambio de mentalidad social que es lo fundamental y lo primero, debemos tener en cuenta la vertiente económica. Si eso cambiara (la mentalidad) el impacto en el recorrido laboral no sería tanto. Supongo.
Leo a la mamá en Alemania y sé de vuestros des velos.
Tambien hay algo en la mentalidad. Una vez a mi trabajo vino un comercial sueco que venia a veces para hablar de un producto. Teníamos la reunión a las 10'30; él (un hombre, lo recalco), se presentó a las 9'30. Dijo si no nos importaba empezar antes, que así acabaría antes, y podría coger el avión esa tarde para ir a casa y estar con su hija, y no esperar al día siguiente, me enseñó la foto de su hija en el ordenador. Creo que si un trabajador español tiene que viajar a Suecia, sería al revés: trataría de irse de aquí más pronto y alargarlo todo un día (es mi opinión, pero creo que bien fundada por lo que veo). En esos países la familia tiene un valor, aquí se ve como una "carga".
Hola, te escribí un comentario tochísimo y se me ha borrado. Sniff.
Creo que la diferencia no es tanto el petróleo. La diferencia es la mentalidad. Los países nórdicos trabajan mucho más a largo plazo en todo, por eso sus economías, a pesar de ser capitalistas, son más sostenibles. Y por eso la maternidad se protege, no sólo en cuanto a las bajas maternales, sino en todos los aspectos. Mejores tasas de cesáreas, mejores tasas de episiotomías, mejores tasas de uso de métodos alternativos a la epidural, mejores programas de fomento de la lactancia...un compañero de mi chico había parido a dos de sus hijos en Noruega y el tercero aquí en la Paz y no daba crédito a las diferencias.
Aquí somos cortos de miras. EL presi dice que el sistema de pensiones va a quebrar en 15 años y en lugar de fomentar la natalidad, que es el único método para arreglar eso a largo plazo, va y reforma el sistema de pensiones recortando derechos.
Pues eso.
Una curiosidad que tengo, ya sé que tú sabes mucho de lactancia, ¿has tenido apoyo profesional en forma de cursos de actualización y tal o ha corrido todo por tu cuenta gracias a tu interés?
Besotes
¿Y de las mujeres que,como yo,muchas,somos autónomas?Aún tenemos menos derechos.¡¡¡Que pena!!!!
Yo también leí el reportaje y la carta de mi paisana ;-)y lo primero que pensé cuando acabé de leer es ¿cuándo emigro? Y todavía lo pienso...
Claro que es una cuestión de impuestos, pero también de prioridades en el reparto de lo recaudado: hay países que deciden construir autopistas entre cada pueblo y otros que deciden hacer más fácil el día a día.
Lo mismo pasa con las empresas: ¿sabéis que en Mutura Madrileña dan ¡6.000 euros! a los/las trabajadores que tienen hijos? Eso sí que es una rareza en nuestro país.
No sé si las raíces del penoso panorama laboral español son también históricas, pero el caso es que aquí parecermos conformarnos con malvivir y nos consolamos pensando que en todos esos países comprensivos y maravillosos hace mucho frío.
La verdad, no entiendo como todas las madres y padres de este país no nos unimos en alguna plataforma para reclamar la extensión de permisos. Me parece que eso es más prioritario en nuestras vidas que muchas otras cosas.
Os dejo un artículo sobre empresas que concilian que he leído hoy http://www.que.es/ultimas-noticias/sociedad/201009142006-conciliar-politica-empresa-cont.html y un link al blog donde hablo de estas cosas: www.concilia2.es/blog.
Un saludo a todas
Yo suelo decir que en Alemania, la cosa "va por barrios". En los ex-estados de la DDR es muy normal ser madre y trabajadora. Pero claro, hay todo un sistema montado (guarderías, cuidadoras, etc) que viene del régimen anterior y no se tiene la idea esa de la "Rabenmutter" que existe en el otro lado.
No puedo añadir mucho más a los comentarios anteriores: por supuesto que es cosa de prioridades, de situaciones personales y de confianza. Tengo completa libertad de horario y mi jefe lo único que controla es que mis objetivos laborales se cumplan. Si me lo curro en el autobús, en la consulta del pediatra o en la ducha, es cosa mía siempre que lo haga. Y eso en un mundo como el de la ingeniería, en que mis principales competidores son hombres (que aquí normalmente tienen una señora en casa que les permite ser mucho más flexibles de lo que soy yo). Eso no lo pueden hacer en todas las empresas, pero habría en muchas en que sí se podría. El cambio de mentalidad es necesario, pero no sólo en España, eh, en muchos países europeos están también "a por uvas" en ese aspecto.
Un supersaludo
Ya había leido la carta, y me pareció hermosa también. Sobre todo la frase de que "había comprado un año para pasar con su hijo"
Tan terrible como hermosa, ahora embarazada de mi segunda hija, me dieron ganas de llorar.
Fijaté que tontería, que yo, tonta de mí, contaba con los 2500 (a los que no llego, porque salgo de cuentas en enero) para "comprar" un par de meses más en casa para mi nueva bebé.
Y sin ellos no puedo hacerlo: comprar tiempo para nuestros hijos....horrible...
Un abrazo
Comparto totalmente lo que opina Irene, aparte de "dinero" aqui lo que verdaderamente hace falta es un cambio de mentalidad y lo veo bastante complicado, pero si yo he oido a mas de una y de dos que estan deseando volver a trabajar para recuperar un poco de si mismas, con bebes que no llegan a los 4 meses, una compañera de mi marido incluso renucio a las horas de lactancia porque veia volver al trabajo como una liberacion y la famosa frase de "en la guaderia es donde mejor estan y mas aprenden" en fin sin comentarios....creo que tristemente nos falta mucho mas que impuestos para llegar al norte de Europa.
Interesantisima entrada.
Clara
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