martes 7 de septiembre de 2010

Lactancia materna y uso del chupete

Desde estas páginas he criticado bastantes veces el uso del chupete. Pero si no tengo mala memoria, no de forma general sino en concreto el uso prolongado del chupete. Mientras algunos profesionales sanitarios o grupos de apoyo a la lactancia materna lo proscriben, recientes evidencias parecen ir en la línea de que el chupete tiene su espacio en cuanto a disminución de algunos riesgos y que por otro lado no interfiere de forma importante en la lactancia materna. El uso del chupete de forma prolongada no tiene sentido y es claramente pernicioso, causando maloclusión dentaria, problemas con el lenguaje y algunas infecciones como otitis, gastroenteritis o candidiasis.

He echado mano de la revista Evidencias en Pediatría, para exponeros los últimos hallazgos al respecto.


En primer lugar, desde hace ya algunos años se viene hablando del chupete como protector de la muerte súbita del lactante, en especial los primeros meses de vida. Probablemente el cambio en la posición de dormir del lactante, de decúbito prono (boca abajo) a decúbito supino (boca arriba) es la medida que más ha disminuído la frecuencia de la muerte súbita del lactante. Sin embargo, estudios analizados, demuestran que el uso del chupete en el momento del sueño durante los primeros meses de vida y una vez establecida la lactancia materna (después de los primeros 10-15 días) disminuye el riesgo de la muerte súbita del lactante. Cabría iniciar una disminución en su utilización una vez se supera la etapa de más riesgo, que es el primer año de vida.


En cuanto a la lactancia materna, también evaluando recientes artículos médicos, parece demostrarse que el uso del chupete no tiene influencia perjudicial en el desarrollo, el progreso y la duración de la lactancia materna. Los datos son resultantes de haber evaluado a muchos bebés tanto alimentados exclusivamente al pecho como con lactancias mixtas (con predominio de alimentación al pecho). Y también algún grupo de prematuros (moderados y extremos)


Algunos de los datos que se compararon fueron los siguientes
  • Utilización durante la alimentación por sonda o para calmar al lactante versus no utilización del chupete

  • Utilización durante el periodo neonatal versus uso posterior a las 4 semanas postparto

  • Programa educacional de ayuda a la lactancia con énfasis expreso en el abandono del chupete versus uso del chupete

  • Ambiente hospitalario con política amigable con el niño que incluía el no uso del chupete frente a hospitales con políticas no restrictivas del uso del mismo.
Comparando todas estas situaciones, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el desarrollo y devenir de la lactancia materna al pecho para las intervenciones consistentes en uso del chupete.


En resumen, que el uso del chupete no parece interferir con la lactancia materna y en cambio puede ser beneficioso en los primeros meses de vida. Eso sí, teniendo en cuanta como dije el otro día, que un niño de 3 años ya no es un bebé....

11 comentarios:

CoCaS De SáBaDo dijo...

Hola guapísima. Como siempre la información muy interesante. Pero la frase final... "Eso sí, teniendo en cuenta como dije el otro día, que un niño de 3 años ya no es un bebé...." ...1muy buena!!! Mi peque le encantaba el "po"; aprovechando que me tiró el móvil al water su padre la castigó sin él (tenía añito y poco más)Esa tarde la pasé yo peor que ella pq pensaba en el momento de dormir la que me iba a armar. Para mi sorpresa no pasó absolutamente nada y viendo las cosas me tranquilicé y ya no volvió nunca más a pedir el chupe.

Turuleta dijo...

hola,
Mira que me dan grima los niños con 2 y 3 años y con un chupete en la boca!! ufff y los padres tan tranquilos...ya se acordarán de ello cuando le tengan que poner aparato en los dientes o al logopeda porque ha aprendido a hablar con un chupete en la boca!
Pienso que cada cosa..a su tiempo..y un poquito de lógica y sentido común es más que suficiente..pero si encima está cientificamente probado pues ya no hay más que decir.
Gracias por la información!!

Elvira dijo...

Hola Amalia,
soy seguidora de tu blog y me encanta lo que escribes porque nos ayuda y mucho a las mamas primerizas. Pero hay algo que no me gusta. Te lo digo desde el respeto y con todo el cariño del mundo dado que es mi forma de ser y jamás con la intención de hacerte un feo o que te siente mal , y es que a veces creo que eres un poco drástica, y no tu sola, sino bastantes pediatras. En este caso lo digo en relación al chupete. Yo tengo la suerte de tener una pediatra que para nada es drástica y que siempre me dice que es la mama la que a veces mejor sabe como tratar a su bebe. Yo tengo un pequeñuelo de 20 meses y le doy el tete. Se crió con lactancia mixta porque nació muy grande y yo no tenía leche suficiente. No tuve ningún problema, ni con la lactancia mixta ni con darle el chupeta, es verdad, que solo lo quiere para dormir y de momento no veo la necesidad de quitárselo.Tambien tengo que decir que los niños grandotes no me gustan con chupete pero de eso a que no se le pueda dar o que mejor que no se le dé creo que va un trecho.
Muchas gracias por todo lo que nos cuentas.
Un besito
Elvira

Barriguilla dijo...

muy interesante tu articulo. Andaba pensando en si chupe si o chupe no, pero en vista de esto creo que daremos chupete durante el primer año.
Un abrazo.

marta dijo...

Hola Amalia, soy antigua lectora pero la llegada de mi segundo lechón me ha alejado un poco del mundo cibernético.
Mi experiencia me dice que no tiene porqué ser malo, en la Paz me dijo la enfermera que si les notábamos intranquilos se lo diéramos pero en cuanto durmiera se lo quitáramos, sobre todo hasta que estuviera bien instaurada la lactancia. Finalmente, le he dado el pecho tres meses con apoyo de biberón, muy poquito, y el chupe ha sido en momentos de necesitar tranquilizarle.
Supongo que una vez que conocemos las pautas a seguir, cada madre lo maneja según ve a su retoño.
Gracias por seguir escribiendo post tan interesantes y enhorabuena por tu reciente "tiitidad", un nuevo bebé en la familia es siempre motivo de alegría.

aleida dijo...

hola amalia,
aqui en el hospital les ponen el chupete a la que te despistas jeje, con aron fue darle la vuelta a la cunita y ya lo tenia puesto y noa cuando empezo a despertar de la sedacion se lo pusieron para que empezara a succionar y dijo que nanai, estaba con sonda nasogastrica y se lo ponian y lo tiraba, hoy tiene casi 17meses, seguimos con lactancia materna y sin chupete, es mas, me da la impresion que no sabe chuparlo porque se le queda la boca como un pez y acaba por sacarlo...

velvetinna dijo...

Interesante artículo que me ha acercado al mundo chupetil, del que no tengo una opinión excesivamente formada. Supongo que es como todo, que con moderación no es malo. De hecho hay niños a los que el chupe les calma mucho, les consuela y entretiene. ¡Gracias!

Tita dijo...

Esta temporada se lleva el chupete contra la muerte súbita, y con todos mis respetos, en la temporada 2015-2020 habrá que colgarlos boca abajo como un jamón contra ella...¡qué pena de enfermedad!

Yo tenía miedo del chupete, cuando era primeriza. Ahora embarazada de mi segunda me siento más tranquila con todo. Ningún extremo es bueno, porque el contrario te hace sentir pero mal, mal.

Como decía, yo le tenía miedo al chupete, pero se lo dimos. No era muy aficionada, y nunca sufrió por tenerle más o menos, hasta que dejó de usarlo, muy pequeñita, ella sola. Y nosotros tan contentos. Y lo sustituyó para dormir por el dedo. Y era tan chiquitina, que no había manera de hacerle entender de que eso sí es malo, y eso no hay "duende de los chupetes o de los dedos gordos" que se lo lleven, como hacen en alguna escuelita infantil.

Seguía creciendo y seguía chupando el dedo. La pediatra no daba un duro por los métodos tradicionales (malos sabores en las uñas y demás) Menos mal que fue creciendo.

Un día descubrí que una compañera mía, con 60 años, tenía el dedo pulgar literalmente aplastado y deformado. Me contó que se lo chupó más allá de los 8 años. A ella incluso la ataban las manos pero no funcionaba.

Y eso solo el dedo. Yo pensaba en el paladar de mi niña, y en maloclusión, y en todo lo asociado. Llegué impresionada a casa, tanto, que se lo conté escandalizada a mi santo delante de ella, diciéndole que esta señora tenía el pulgar como una porra.

Se ve que a ella también le impresionó. Me pidió verlo. Mi compañera me dejó hacerle una foto.

Mano (o más bien dedo) de santo. Por la noche me dijo mi niña:
-Mira mama, no me estoy chupando el dedo para dormir.
La costó un poquito, nos quedamos más rato con ella y le prometimos un regalo si seguía así.

Y funcionó. Gracias a aquel dedo-porra.

De todas formas, prefiero quitar un chupete instaurado tras 18 meses o 2 años, que un dedo bien, pero bien instaurado. No creo que volvieramos a tener tanta suerte...

Noelia dijo...

Hola a todos,

Soy enfermera de AP y colaboro en el grupo de apoyo que existe en mi centro de salud. Sobre si la chupa interfiere o no en la LM, según mi experiencia, digo rotundamente que sí. Y por dos razones que paso a relatar:

1. No es lo mismo mamar de una chupa o tetina que de un pezón; anatómicamente no son iguales por muy fisiológicos que sean según el fabricante. Esto puede llegar a confundir al bebé recién nacido, de hecho existe un diagnóstico que utilizamos que es “confusión tetina-pezón”. Esto puede llevar a grietas y problemas de agarre, lo que usualmente es causa de abandono prematuro de la LM.
2. Un neonato, sobre todo de bajo peso, pierde energía mamando mucho tiempo de una chupa, pudiendo llegar cansado a la hora de la tetada. Para vaciar el/los pechos de su mamá precisa de esa energía, y esto crea un círculo vicioso: mucha chupa-bebé cansado-poca ingesta de leche-no sube de peso, siendo esto otra causa habitual de abandono de la LM. Además que al principio “se necesita” al bebé estimulando al pecho todo el tiempo que se pueda para conseguir una adecuada producción, que posteriormente se ajustará.

Posteriormente, en una lactancia instaurada, con buena ganancia ponderal, la chupa puede ser el “perfecto aliado” de la mamá cuando ese bebé necesite la conocida como succión no nutritiva.

Y habitualmente, cuando en consulta vemos un nene grandecito con chupa, no me tiro las manos a la cabeza y pongo a esos padres de vuelta y media. Primero hago una valoración holística de ese niño, y no sólo me preocupo de su dentadura. Durante la entrevista vemos como son las costumbres familiares, cuanto tiempo lo utilizan y en qué ocasiones, si tiene un apego adecuado, como ayudan a manejar al niño las situaciones estresantes,… Y siempre trato de evitar algo que nunca debemos olvidar y que a menudo, sobre todo en la profesión sanitaria, se abusa: el consejo paternalista.

Ana dijo...

Yo tengo una niña de dos meses.

A veces los niños lloran y no se sabe cómo consolarles.

A mi niña no le doy chupete.

Siempre intento consolarla yo misma a través de otras técnicas como: poner música, cogerla en brazos, cambiarla de postura, hablarle mucho, ponerle el móvil-proyector de la cuna...
Además intento averiguar si llora por hambre, por tener el pañal muy sucio, por tener frío o calor,...

Todo esto a veces es difícil y en ocasiones plantarle el chupete resulta más fácil para hacer que se calle y se calme, pero creo que merece la pena intentar calmar antes de usar el chupete, pues en mi caso estoy consiguiendo que tenga una lactancia abundante y buena.

La abuela le pone el chupete y a mi no me gusta. Es algo que acepto porque cuando se queda con la abuela ella hace lo que cree es mejor. Pero deciros que la primera vez que vi a mi hija con el chupete en la boca tenía una mirada de desconsuelo más que de consuelo y se consuela más cuando eschucha la voz de sus padres o chupa de la teta mía.

El mejor consuelo que se le puede ofrecer a un recién nacido es que escuche tu voz y que te sienta. Un chupete nunca dejará de ser un trozo de goma que nos permite a los padre muchas veces que nos deje en paz un rato.

Gloria dijo...

Yo también soy asesora de un grupo de lactancia y coincido plenamente con Noelia.
Además, después de dos años viendo niños que maman a demanda sin ningún tipo de interferencia, y que son calmados y dormidos al pecho, afirmo que el chupete no es necesario. Teniendo el pezón calentito de mamá a plena disposición, no hay bebé que quiera el chupete. No he hecho una encuesta para saber datos numéricos, pero sólo conozco a una niña que aceptó el chupete entre los 2 y los 4 meses. El resto de los bebés criados con lactancia a demanda sin interferencias (incluyendo el mío), rechazaban el chupe. Incluso he llegado a ver bebés con auténticas arcadas cuando les metían el chupe en la boca.

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