Los que váis siguiendo el blog, sabéis que hace pocos días nació mi tercera sobrina. Los niños de menos de un mes de vida son conocidos como recién nacidos. La época de recién nacido o periodo neonatal es un momento de la vida muy determinante tanto por acabar de pasar por un momento tan trascendental como es un parto, como por otro lado, por ser la época en la que se detectan el mayor número de malformaciones así como de defectos congénitos
. Por todo ello -antecedentes y posibles malformaciones-, la exploración neonatal es de vital importancia e idealmente la primera de las exploraciones neonatales debiera realizarse entre las primeras 12 y 24 horas de vida. Cuando el parto ha sido complicado, hay sospecha de alguna enfermedad congénita o el niño nace con algún signo vital alterado obviamente esta exploración se realiza mucho más precozmente, con frecuencia en la propia sala de partos, estando el pediatra neonatólogo presente en el momento del nacimiento e iniciando la reanimación en caso de que ésta sea necesaria.Si todo va bien, esta primera exploración pasa a un segundo plano y en el postparto inmediato en la sala de partos es momento de que madre e hijo/-a entren en contacto estrecho e inicien la lactancia materna.
Como podéis imaginar tanto a mis hijas como a mis sobrinos los he explorado al poco de nacer. Con mis hijas incluí en mi bolsa para el hospital además de camisones, ropa interior y productos de higiene, uno de mis fonendoscopios. De hecho con Laia, que tuvo desde el mismo día de nacer noches de llanto persistentes, recuerdo estar de madrugada en el hospital auscultándola poniéndome lógicamente en lo peor (de las experiencias médicas más subjetivas e indeseables que tengo).
A los neonatos hay que explorarlos minuciosamente. Sobre lo que hay que mirar con atención, es muy fácil de recordar, porque hay que mirarlo absolutamente todo.
Durante el tiempo que el neonato pasa en el hospital se suele explorar en dos ocasiones. La primera en las primeras 24 horas de vida y la segunda suele ser antes del alta de la madre. La segunda exploración confirma la ausencia (y en algunos casos la presencia) de hallazgos patológicos y permite valorar aspectos de aparición más tardía como la ictericia de la piel y las mucosas (color amarillento que desarrollan algunos bebés) o algunos soplos cardíacos. También se revisa la evolución del peso desde el nacimiento. Más tarde ya será el pediatra de cabecera quien repita la exploración neonatal en los primeros 15 días de vida. De esta manera como mínimo son 3 exploraciones las recomendables, y de ésta manera acaban siendo al menos 6 ojos pediátricos los que valoran al recién nacido.






2 comentarios:
Aysh, es que esto es lo que me gusta de los blogs. Lo que se aprende, ^_^ No sé para los demás, pero para mí, estudiante, es taaan útil.
Y esto es facilito de aprender y bastante lógico: todo, que acaba de venir el amiguito al mundo. Que no se pase nada.
Como siempre, muy instructivo, Doctora. Espero que su sobrinita esté muy bien ;)
Hace días no pasaba por aquí. Me encanta la nueva pinta que tiene... y, como siempre, la información tan maravillosa que compartes con nosotros.
;)
Gracias y saluditos desde Colombia.
A.
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