lunes, 9 de agosto de 2010

Agua en verano: sí, pero con precaución y vigilancia

El pasado verano ya fue bastante destacado en este sentido, pero podríamos decir que este año para mis hijas el agua -en sus diferentes versiones: playa o piscina- ha sido el disfrute total. Laia ya está muy suelta, nada muy bien y se atreve en las zonas donde no toca. Irene que siempre ha sido más aventurera se tira al agua como si hubiera sido un pez toda su vida. Y nada bastante bien para lo pequeña que es. En la piscina disfrutan como locas. En el mar, además hay el valor añadido de poder hacer castillos de arena.
Muy lejos quedan los tiempos en los que incluso les daba miedo tocar con sus pies la arena de la playa o en los que había que abrazarlas fuertemente para superar sus miedos dentro del agua.
Asociado al disfrute, para nosotros ha significado la vigilancia al más puro estilo policial. Así que adiós al librito o a la revista a pie de agua, ahora hay que leer intenciones de niñas atrevidas, entender cómo se mueven los de su entorno y gritar de vez en cuando sus nombres para que no se atrevan más de lo estrictamente necesario....Me diréis exagerada, pero no se me va de la cabeza que los ahogamientos son la segunda causa de mortalidad infantil entre los niños de uno a cuatro años. De esta forma, el verano, entre los accidentes en carretera y los ahogamientos es una de las épocas de más riesgo para la población infantil y juvenil. El 8% de las muertes son debidas a ahogamientos, y la mayoría de ellos se produce en piscinas privadas. Otras causas de siniestralidad asociadas al aire libre son las caídas con la bicicleta y las derivadas de las prácticas de deportes acuáticos. Para que os hagáis una idea son causas más frecuentes de mortalidad que las enfermedades respiratorias o el propio cáncer. Además, aparte de la mortalidad, los supervivientes pueden quedar con secuelas neurológicas hasta en una cuarta parte de los casos.

Las recomendaciones van en la línea sobretodo de extremar la vigilancia. En el caso de piscinas privadas, fundamental tenerlas valladas. En los más pequeños es interesante utilizar elementos de flotación (flotadores, manguitos, burbujas).

Entre los más mayores, inclusive entre aquéllos que nadan perfectamente, el riesgo de ahogamiento también existe. Una parte de los mismos se producen en asociación con traumatismos craneales por uso de toboganes o por ejemplo de saltar muy cerca del borde de la piscina. En mar abierto, los adolescentes son el principal grupo de riesgo pues no ponderan bien los riesgos y pueden haber asociado el uso de alcohol.
Si tenéis la mala suerte de presenciar algún ahogamiento en un sitio no vigilado, recordad la importancia de iniciar rápidamente las maniobras de reanimación cardio-pulmonar básica. En estos casos además, puede haber asociada una hipotermia. Son pacientes a los que hay que secar y abrigar y por el hecho del frío asociado se recomienda insistir algo más de tiempo en las maniobras de reanimación.

A diferencia de lo que ocurre en otros países, la legislación en materia de seguridad está poco desarrollada en nuestro medio, algo que se reclama desde diferentes instituciones. No obstante, a pesar de la insuficiencia de las leyes, para mí lo más importante es que no le quitéis el ojo de encima a vuestros hijos.

PD:Imagen de Valeria Ulman (extraída de internet)

3 comentarios:

Mamá dijo...

Gracias por los consejos... :-) sin duda necesarios en esta época.

Yo no le quito el ojo a mi niño de encima, y aún así, hace unos meses se me cayó a una piscina... uno de los peores ratos de mi vida, y eso que no estuvo en el agua ni 5 segundos... ay!

Besos

MissManjolita dijo...

me alegro de q hayais disfrutado de la playa o la piscina. yo este año con el embarazo no me veo yendo a la playa, asi q la mini se tendra q conformar... ya iremos en familia el año q viene.
respecto a la seguridad en la playa y piscicna, a mi me da mucho miedo q en un descuido de segundos puede haber una desgracia. le tengo mucho respeto al agua, ya q yo no soy muy buena nadadora (mas bien soy bastante mala)

Superwoman dijo...

Pues si, aqui por ejemplo no les admiten solos en cursos reglados de natacion hasta mas o menos los cinco años. Antes van con los padres y la razon que te dan es esa, que a esas edades se distraen con facilidad y la monitora no puede tener ojos en la espalda. Yo me siento mas segura de ese modo.
Un supersaludo

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