miércoles, 7 de julio de 2010

De la rabieta de "los terribles dos" a la rabieta "porque yo lo valgo"


En estos días he leído en el blog Me gusta ser mamá, cómo su hijo ha entrado en los "terrible two" y ha empezado con las rabietas. Es una fase por la que hay que pasar....pocos pequeños se libran de esa etapa oposicionista...y no pocas madres nos preguntamos qué hacer en esos momentos de explosión volcánica. Hace varios meses ya dediqué alguna que otra entrada a este tema cuando Irene estaba en esa fase. En las últimas semanas, mi pequeña, que siempre ha sido una niña dulce y cariñosa, se está transformando por momentos....Quizá es que tiene buena maestra, o buenos genes, o ambas cosas. O quizá sean cosas de la edad. Laia tenía justo su misma edad cuando también empezó a sacar su carácter. Nosotros lo atribuimos al nacimiento de su hermana, y los celos correspondientes, y con Irene no sabemos a qué atribuirlo, salvo a las obras de casa, jeje.

Hace unos días ya mostré una de sus rabietas actuales con el tema de la ropa. Y la cosa va en aumento. A diferencia de las rabietas de hace algo más de un año, no son tan imprevisibles ni inesperadas, la lía porque sabe claramente lo que quiere y quiere imponer su criterio, sus caprichos y su "porque yo lo valgo".

Un claro ejemplo fue el otro día mientras se bañaban. Como con frecuencia se pelean, muchos días hay que establecer un orden de uso de la bañera...Uno de estos días, el orden establecido no le pareció bien y me dijo:

- No, yo me baño la primera porque soy la pequeña (y todo esto reforzado con cara de mafiosa siciliana)

Sorprendente, teniendo en cuenta que una de cada dos frases que dice es: yo ya soy grande (o a veces dice "soy un poquito ganne y un poquito pequenna")

Ahora tengo dos frentes abiertos. Laia, que aunque está un poco mejor, sigue poniéndome a prueba con frecuencia, y el medio metro, que es un amor de niña pero que está probando hasta dónde estira la cuerda. Así que ya estamos de nuevo con el tema de los límites. ¡Qué difícil que es esto de educar!

11 comentarios:

CoCaS De SáBaDo dijo...

Dificil tema de solucionar. Malo si no le haces caso pq ella está definiendo su personalidad y lo que pretende es atención y reconocimientos y peor si le hacemos casopq las rabietas van en aumento... Ánimo y a por los guantes de boxeo

Anónimo dijo...

Buff! Buff! Buff! déjame respirar. Y ahora un par de ooommmsss, oommmmssss!
Estoy pasando por lo mismo, con la única diferencia que son dos niños. No puedo decirte nada más que respira de vez en cuando!
Saludos desde la sombra.
Alba

Evita dijo...

PUfffffffffff, tb!!!!!
Estoy empezando con el temita, solo tiene 13 meses!!!

Ayer lloro porque tenia sueño, luego por hambre, otra vez por sueño, luego porque se le acabo el bibe, luego porque queria coger, el solo, la barrita de merluza, luego porque no le gusto el tacto de la barrita, luego, luego....
Que solo nos queda respirar no? Pues nada, a respirar y respirar...
Saludos

Mamareciente dijo...

Parece que es una etapa "que hay que pasar", pero impresiona ver a unas personitas tan pequeñas con tanto genio. Y da miedo pensar en no saber hacerlo bien y no saber enseñarles/educarles. A mi me parece una tarea de lo más difícil. Animo con las dos.

pacofer dijo...

En casa hemos aprendido a utilizar el 'yo primero'... jeje, cuando queremos qe haga algo y dice 'no', le decimos, 'bueno, pues Sandra primero'... !mñagico!... Por lo demás, doctora, la leo y parece que estoy leyendo mi vida diaria... :-)

maría dijo...

La mia tiene tres años y medio y es la niña del NO, a todo no luego suele ir decidiendo, pero cuando se pone como una loca, sobre todo en la calle, sabe que allí yo tengo más limitaciones. Me dan ganas de tirarla por la ventana, además como es una niña china adoptada la gente se para a hacerme comentarios tipo:
Pobrecita, es que estas niñas como no son normales o no tienes paciencia como no eres su madre de verdad etc...
Cosas que acaban con la poca paciencia que ya me queda.
Y mi pediatra padre de ocho hijos y hombre de gran sabiduria me dice que los límites antes de los cuatro años que si no me prepare en fin, como lo hacian nuestras madres que nunca perdian los nervios pues facil dando un buen par de azotes en el culete que duelen poco eso dice mi tia madre de otros ocho hijos.
La verdad que una no sabe que hacer.

aleida dijo...

yo ya pase la fase de los dos años y me encuentro que a sus cuatro años las perretas son frecuentes(minimo 1diaria) y peores! gritos, patadas a las cosas.... a veces sin motivo, hoy antes de levantarme lo oi ir por el pasillo pisando fuerte, sintoma de que esta a puntito de liarla, asique la lio por el desayuno y por vestirse.... si le hago caso, malo si no se lo hago es peor... socorro!!! y mis nervios y mi paciencia siempre al limite, para colmo la pequeña se vuelve loca cuando lo ve gritar, esto es para volverse loca completamente, solo pensemos que son fases y pronto pasaran (o eso espero)

Mainada dijo...

Creo que los niños comienzan sus "terribles dos" cuando se dan cuenta de que pueden conseguir más siendo algo trastos en algunos momentos que siendo unos santos... Es una época de desafíos constantes que dependiendo del resultado que obtienen hacen que cambien o que mantengan su actitud.

¡Mucho ánimo!
Un saludo

Mainada
http://www.miexperienciaenmainada.com

CoCaS De SáBaDo dijo...

jajajajaja al menos me consulo de que no soy la única.... ÁNIMO A TOD@S!!!!!

KITHY dijo...

Me encanta cuando leo los comentarios y saber que nos pasa a todas;es que yo estoy en una etapa malisima y eso que no son dos años que ha echo tres en junio.pues justo cumplirlos y cambiar por completo.

María Herrera dijo...

Hace 6 meses empezamos a transitar por esta difícil fase con mi hijo quien, después ser un niño bastante tranquilo, empezó a hacer su reverenda gana no importando mis explicaciones, demostraciones, órdenes, regaños y tiempos fuera no funcionaban, encontré una técnica que me resultó bastante efectiva: el abrazo. ¡Así de sencillo!

Cuando se pone imposible, lo abrazo y le digo que sé que se siente extraño crecer, pero que nos ha pasado a todos y que me da gusto que trate nuevas cosas pero que para todo lo que le digo hay una razón. Por supuesto que al principio trata de zafarse, sólo un poco, sin verdaderamente intentarlo. Le digo entonces que si quiere que no lo abrace. Generalmente la respuesta es inmediata y me abraza con fuerza. Espero que esta táctica me funcione un tiempecito más.

Claro, también tengo que decir que aprendí a ser más flexible... finalmente la humanidad no cambiará su rumbo si le dejo pasar todo el día disfrazado de dinosaurio.

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