martes, 13 de julio de 2010

Caminos escolares



El sábado fue mi santo y el de mi señora madre. Aprovechando la excusa salimos a cenar unas tapas con mis padres y mi hermana y su familia. Mi sobrino estaba con su padre biológico y las niñas (Laia, Irene y mi sobrina Emma) acabaron de cenar bien rápido, porque no en vano, estábamos en una plaza con un parque infantil justo delante de nuestras narices. A resguardo de los coches y con una iluminación baja para mi gusto, las dejamos que disfrutaran un poco de la calle, como antiguamente haciamos nosotros en las noches de verano. No tardaron en hacer amistad con unas niñas de diferentes edades que había por allí. Durante nuestra cena jugaron a diferentes juegos, desde los más clásicos: a pillar, al escondite; hasta juegos inventados por ellas.

Disfrutaron mucho. Nosotros como adultos algo quisquillosos que somos, no dejábamos de tener la vista encima. En otros tiempos los niños salían solos a la calle y pasaban horas jugando. Hoy en día somos unos desconfiados. Supongo que con motivo. Pero es verdad que entre la desconfianza de los adultos y los cincuenta mil gadgets que tienen en casa, se les ha robado la calle a los niños.

Relacionado con todo esto, el colegio de mi hija, ha empezado a trabajar en una iniciativa que se pondrá en funcionamiento con el nuevo curso y que parte del Ayuntamiento de Barcelona y que ya funciona en otros colegios: los caminos escolares. La red de caminos escolares pretende crear caminos seguros y agradables para que los niños puedan ir andando de casa al colegio o a otros equipamientos educativos de forma autónoma. La idea es que los niños cojan confianza y tengan autonomía para hacer el camino a la escuela. Para ello se establece una ruta y se marca el camino. Colaboran padres y comercios. El ayuntamiento se compromete a mejorar desde el punto de vista de seguridad vial la ruta al colegio. Y es una forma de recuperar la calle para los niños que son capaces según los expertos desde los 8 años de hacer estos desplazamientos cortos sin necesidad de los adultos (o con supervisión indirecta). En este artículo está muy bien explicado. Ahora falta ver si los padres somos capaces de dejarles ir con esta edad o nos seguirá dando miedo (a mí, la primera)


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupenda idea, sin ironías de verdad. Estupenda. Los niños necesitan la calle, para caminar, para jugar, para ser un poco independientes.

Que cunda el ejemplo. Una cosa más que le ha quitado la calle a los niños son los dichosos cohes.

Susana

Papalobo dijo...

Pues me parece una gran idea. A ver si la exportan a otras ciudades.

AINHOA dijo...

Es una idea estupenda.

En San Sebastián se lleva aplicando ya un par de años y tiene bastante éxito!

En relación a jugar en la calle, no hay duda que es buenísimo para los niños. En los pueblos continuan haciéndolo y en las ciudades se debe fomentar el juego de los niños en los barrios ( por supuesto si son minimamente seguros).

Un saludo

MARÍA dijo...

Yo soy la tercera de cinco niñas y un niño.. aún recuerdo con añoranza nuestras excursiones matinales hacia el colegio¡. Mi madre trabajaba de noche así que ni se levantaba de la cama, mi hermana mayor nos levantava a todos, con unos gritos jajaja.. parecía el ejército, entre todos preparabamos el desayuno y para el cole.. por el camino recuerdo que siempre jugaba con mi hermana Adelina al "capicua", mirábamos las matrículas de los coches y si eran "capicua", que era algo así como que empezara y acabara con la misma numeración, pues nos pegábamos una collejas tremendas...jajaja. Mi madre ni nos llevaba, ni nos venía a buscar... joer y no soy tan vieja (35)... ahora ésto es impensable

Pilar dijo...

Es una idea estupenda, pero a mi me pasa lo que a tí, me da un pelin de vértigo. Cuando la mía mayor tenga 8 años, la pequeña tendrá 4, así que tendré excusa para ir yo tb, porque si por ella fuera ( la mayor, que ahora tiene cinco) iría ella solo ya; desde luego , el cole está cerca y solo hay un par de cruces, pero como decimos, los mayores peligros para los niños ( o por lo menos, los que más nos preocupan) no son los coches, precisamente.

elenavillamartin dijo...

Es estupenda la idea, a ver si tiene mucho exito y el resto de ciudades la copian.
Yo como Maria (tengo 34) recuerdo ir al colegio solita desde bien pequeña, bueno con otras vecinas de la misma callle....
La verdad es que a mi me da pena pensar que mi hija no pueda juegar en la calle como hacia yo con todas mis amigas, sin supervision como mucho alguna mama que se asomaba a la ventana de vez en cuando a echarnos un ojo.... , q recuerdos!!!!
A ver si podemos recuperarlo, de una manera u otra.
Un besazo.
P.D. Hace poco que descubri tu blog, pero estoy encantada. Animo con el.

Mainada dijo...

Me parece una iniciativa muy positiva la de los caminos escolares. Lógicamente habrá que poner en marcha un dispositivo más allá de unos simples carteles de advertencia y señales viales para que sea realmente viable, pero puede ser muy positivo para que los niños se den cuenta de que viven en un entorno que va más allá de sus padres y familiares.

Un saludo,
Mainada

http://www.miexperienciaenmainada.com

Un saludo,
Mainada

http://www.miexperienciaenmainada.com

Irene dijo...

Me parece una buenísima iniciativa.
Yo tengo 23 años y cuando mi hermano tenía 8 iba solo al colegio. Yo tenía 5 y una prima mía también. Nos dejaban ir "solas" de la mano. En realidad más tarde supe que nos seguían a lo lejos, claro... jeje Por supuesto más adelante iba sola. Inclusco con 9 años tenía que coger un autobús sola para llegar al conservatorio. Pero éramos más los niños con el mismo trajín. Así que sin mayor problema.

Creo que también hay diferencias entre unas ciudades y otras... Vivo en una ciudad no muy grande y con 6 años mi madre me mandaba a comprar el pan (o yo me empeñaba) muy cercana a mi casa y sin tener que cruzar ninguna calle... Y quizás perseguida, no lo sé, pero si era así, yo no lo sabía.

Creo que si véis el comportamiento de vuestros hijos en la distancia, poco a poco, a partir de cierta edad, puedes coger confianza. Son más responsables de lo que parece. Aunque sé que los miedos no son por su responsabilidad.

Desde luego si hay más niños haciendo ese camino o si quedan todos los días con algún compañero de clase, los problemas son mucho menores.

Related Posts with Thumbnails

Diario de una mamá pediatra | Desenvolvido por EMPORIUM DIGITAL