Hace unos días os explicaba que tengo obras en casa. A estas alturas llevo el tema a ratos con resignación y a ratos con desesperación. Con las obras pasa como con algunas enfermedades, se sabe cuándo empiezan (más o menos) pero no cuándo acaban.Este fin de semana nos hemos dado una paliza arreglando cosas para que hoy sigan con la última parte. Estar exiliados en casa de mis padres, a pesar de que nos están tratando muy bien, es cansado y un poco incómodo. Como en casa no se está en ningún sitio...pero hay que ser positivo y aunque no lo parezca porque ahora parece la casa de los horrores, la cosa es para mejorar.
Los hogares cambian con el paso de los años. Se hacen obras, a veces uno se muda y vuelta a empezar. Cuando te vas a vivir en pareja muchas veces dejas un piso impecable....con tapicerías claras, con paredes blancas, con muebles de diseño. Luego llegan los niños y todo "cambia". Los espacios son casi más de ellos que tuyos. Que levante la mano a quién alguno de sus hijos no le ha hecho un picasso en la pared o se le ha hecho pipi en el sofá....
A propósito de las obras en mi casa y de la entrada de hace unos días de Papá Lobo y de cómo las casas se transforman con la llegada de los niños, os explicaré el razonamiento que me hizo la señora de la tienda del parquet donde nos habían hecho el suelo de nuestro primer piso en común. El caso es que el parquet tiene 3 "vidas" o a lo sumo 4. Esas son las veces que un parquet "auténtico" se puede pulir.
La señora nos explicó cómo suele ir la historia:
Primero la parejita feliz se pone el parquet de sus sueños. Lo cuida con esmero: productos especiales, nada de zapatos de tacón, etc. Primera vida del parquet.
Después llegan los niños con lo cual a los 3-4 años el suelo está hecho polvo....Uno se espera a que los niños sean un poco más mayorcitos (y "civilizados"), así que uno decide darle una pulidita. Y empieza la segunda vida del parquet.
Pasan los años y los hijos se hacen mayores. Y un buen día se van a casar. Así que los padres deciden darle un lavado de cara al piso para el gran día y entre otras cosas pulen el suelo. Tercera vida del parquet. Todavía tendría una más pero no suele ser necesaria, los hijos ya se han ido, jeje.
Así que ya véis, la vida del parquet depende de nuestros hijos, qué cosas verdad?






5 comentarios:
Sólo puedo desearte que tengas mucha paciencia con las obras y sobre todo con la "fauna" que surje a su alrededor, jejeje.
Nosotros al final como ya dije pusimos tarima flotante (de la plástica) y según el que nos la vendió, a prueba de bombas. Ahora podremos comprobar si es cierto o no, jajaja.
En el tema muebles, casualmente son los de la abuela los que de momento se están llevando la peor parte, jijiji
Jajajja que bueno lo de las vidas del parquet, pero que razón tenía la señora jajaj
Me encanta leerte, interesante, divetido...y encima el valor de llevar a cabo este proyecto con la casa, los nenes, el trabajo...
Bs
Sarai
La teoría la verdad es que parece bastante cercana a la realidad. Lo que no dice es si la tercera vida del parquet comienza cuando se marcha el primero hijo o cuando se marchan todos en caso de tener varios...:-)
Un saludo,
Mainada.
http://www.miexperienciaenmainada.com
Tres vidas espero que mi tarima tenga más, vivo en una casa antigüa, con esas tarimas que crujen cuando andasde tablones anchos,la puli cuando nos fuimos a vivir a ella, y somos los septimos u octavos propietarios por fa tres o cuatro vidas más, mi hija se pone mis tacones y clak, clak por casa.No os comento como esta mi rodapie blanco y mis puertas lacadas que me parecieron tan ideales cuando me casé, a esas ya no las queda ni media vida.
Un beso
¿Niños? JA! Mi marido se sentó hace un mes más o menos en el sofá nuevo con un huevo de chocolate (allá por Pascua) en el bolsillo trasero del pantalón... Y se dio cuenta un buen rato después...
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