Este mediodía me toca a mí dar la sesión hospitalaria que hacemos los martes de cada semana, con temas de interés para los pediatras y sobre todo para los de Urgencias. Me encuentro en una semana llena de cursos y sesiones. Por la tarde asisto a un curso de Calidad Asistencial y el viernes me toca a mí dar otro sobre maltrato infantil y abuso sexual del que ya os hablé hace un par de meses. El dar y recibir cursos y sesiones es interesante y enriquecedor, aunque cuando se junta casualmente tanta "ciencia" en pocos días, una acaba bien sobrecargada.A mis compañeros les hablaré sobre gastroenteritis, deshidratación y rehidratación. Estoy actualizando los protocolos hospitalarios de estos 2 temas en base a las recomendaciones más actuales y aprovecho para ponerlo en común y discutir algún tema. A veces en medicina no todo es blanco o negro, se puede hacer de diferentes maneras, aunque a nivel de equipo lo mejor es tener consenso y trabajar todos de forma similar.
En cuanto a las gastroenteritis pocas novedades. Quizá insistir en el tema de la necesidad de mantener el estado de hidratación y de olvidarse de dietas astringentes y excluyentes que tienen una tradición muy extensa entre familias y profesionales pero que no resultan demasiado útiles y sí en cambio aburridas, hipocalóricas y poco nutritivas para los niños. También tiene cierto interés determinar en qué casos hay que recoger una muestra de las heces para realizar un estudio microbiológico (que en realidad suele ser necesario en pocos casos)
Respecto a la deshidratación y la hidratación, el tema es mucho más complejo. Aunque la deshidratación tiene un diagnóstico clínico, es decir, que no se necesita más que una entrevista médica y una buena exploración para decir que un niño está deshidratado, sí que es verdad que los datos analíticos son interesantes para ver qué tipo de suero se utiliza y cuánto tiempo hay que tardar en reponer las pérdidas.
En los casos de deshidratación leve o para prevenirla, lo mejor es la administración de suero oral. El suero oral debe cumplir una serie de características, con una composición determinada que marcan las sociedades científicas. No valen preparaciones caseras ni sustitutos como bebibas isotónicas que utilizan los deportistas. El suero oral tiene una eficacia demostrada, es seguro, barato y se puede utilizar a cualquier edad con muy escasas contraindicaciones. Para prevenir la deshidratación habría que ofrecerlo a demanda a los niños con gastroenteritis, y una cantidad orientativa sería tomar 10 mililitros por kilo de peso por cada diarrea que se haga y 2 ml por kilo de peso por cada vómito. De esta forma se reponen las pérdidas en la mayoría de los casos.
Cuando las pérdidas son más importantes o la vía oral es dificultosa (por ejemplo por muchos vómitos) hay que optar por la rehidratación endovenosa. Entonces, hay que utilizar un suero a medida de las necesidades del niño y de los datos analíticos, a veces hay que hacer "cocinitas": un poco de sal por allí, un poco de bicarbonato por allá, un poco más de agua más adelante, hasta reponer su nivel de suero en sangre o de hidratación en los tejidos. Pautar un suero en determinadas condiciones, es todo un arte, podéis creerme.
Si al final me queda un rato en el tiempo previsto ara explicar todo esto, haré un pequeño apunte sobre la blogosfera sanitaria y el congreso del lunes que viene.
Como véis el fin de semana pensando en obras (y llenándome de polvo hasta el alma) y entre semana toca ciencia (y guardias!).






5 comentarios:
Ah pues yo eso de que las dietas astringentes no son utiles no lo sabia... no se si te refieres solo a peques o tambien a adultos, o quiza no hay distincion en estos casos. Digo yo que si andas con gastroenteritis tampoco te vas a meter unas bravas con su alioli y su picante, unas puntillas con esa fritanga del bar y una caña ¿o si? qué dilema me planteas, qué dilema !!!
Leo en muchos sitios el tema de la deshidratación y que hay que tener cuidado con ella, pero sin embargo nadie nos dice cómo detectarla en un bebé de meses. Porque si a las diarreas le sumamos el calor que empieza a hacer y el cambio de alimentación de sólo leche a papillas uno se encuentra un poco perdido.
Conozco a un médico que receta bebidas isotónicas en vez de suero para los niños, según el son casi lo mismo y el niño se lo toma mucho mejor. Bueno es saber que no es lo mismo. He de reconocer que en mi caso después de tirarme medio día bebiendo suero al final lo termino vomitando.
Hola Amelia,
Quería preguntarte por lo de la dieta astringente. Tanto a nosotros como a nuestro hijo cuando hemos tenido algún proceso de diarreas nos han mandado dieta astringente. ¿No es necesario? ¿Qué tipo de dieta hay que seguir entonces?
Muchas gracias, me encanta tu blog
María
Pero que energía tienes!!!!
¡Vaya semanita que llevas!
La formación siempre es importante, y la verdad es que tranquiliza pensar que el colectivo médico que nos atiende a diario sigue un aprendizaje constante.
Un saludo,
Mainada
http://www.miexperienciaenmainada.com
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