En mi última guardia tuve una visita que acabó de forma bastante desagradable así como a las 5 de la mañana. Era un niño de unos 2 años con fiebre de pocas horas de evolución y algo de tos y mocos. Me pareció un cuadro vírico, aunque con una evolución corta que había que observar. Explicándole a la madre mis conclusiones me dijo que se quedaría más tranquila si le hacía una radiografía. Intenté comentarle que no era lo mejor en ese momento y le di los argumentos que justificaban mi decisión. Y se puso como una fiera. Al final le hice una petición de radiografía porque llega un momento en el que una tira la toalla y no quiere discutir por según qué cosas. Al final te acabas llevando el enfado a casa cuando discutes buscando el bien del niño. En este caso me llevé el disgusto igualmente porque se fueron a media visita. Y no entendí nada. Quería la placa y se discutió por ello. Cuando claudiqué y se la pedí se enfadó y se largó dejándome con la palabra en la boca y el malestar para el resto de la guardia.La gente a veces se enfada cuando no quieres pedir una prueba, sin pensar que para nosotros significa darle a un botón en el ordenador y que la impresora imprima una petición y posteriormente alargar escasamente la visita. Ya he hablado en otros momentos de situaciones similares, ya que se dan de forma muy común en las visitas médicas.
¿Qué el niño podia tener una neumonía? Pues sí, pero en el momento que yo lo visité era una probabilidad baja y asumible con un control médico posterior, y hay que valorar los riesgos asociados a las exploraciones complementarias y/o a los tratamientos médicos. En este caso la radiación de las radiografías. Los niños son especialmente sensibles a las radiaciones, de forma que hay que hacer las placas indispensables. De la misma manera, yo soy partidaria de evitar medicaciones que no causan un beneficio evidente y que en cambio pueden dar efectos secundarios.
La frase que pone título a esta entrada es una frase del latín, que se atribuye a Hipócrates (aunque probablemente no es de él) y que traducida significaría algo así como "lo primero es no hacer daño".
Este concepto está ligado con el principio de no maleficiencia de la ética médica, es decir, a la obligación de no hacer daño.
La yatrogenia es el daño producido por los actos médicos. La yatrogenia no es negligencia, es inherente a la profesión médica. Las acciones que se inician con buena intención diagnóstica o terapéutica pueden tener algún efecto negativo que incluso en algunos casos puede determinar que la balanza se incline hacia lo negativo.
Se da por sentado que ningún médico tiene la intención de dañar, de hecho el médico es la "segunda víctima" de la yatrogenia ya que por un lado le expone a reclamaciones y denuncias y por otro lado le enfrenta a la sensación de culpa y remordimiento que un buen profesional suele tener cuando percibe que aunque fuera de forma inintencionada (y a veces inevitable) perjudicó a su paciente.
Se considera que la mayoría de médicos estamos a medio camino entre dos tendencias extremas: la práctica médica heroica que origina conductas de encarnizamiento terapéutico y que suele dar daño por exceso de actuación, y la medicina que tiende a dejar que las cosas sigan su curso y se dé la curación natural. En este último caso se daña por omisión de tratamiento. Encontrar el punto medio no siempre es fácil y como véis es tan importante curar como no lesionar en el intento. Sobre todos estos temas podéis leer un interesante artículo aquí






9 comentarios:
Yo debe ser que como he pasado por tantas pruebas médicas (para que te hagas una idea con 30 años tengo dos tomos llenos de historia clínica) las pocas veces que hemos tenido que ir al hospital con las peques agradezco que se les haga lo justo y necesario y sobre todo que haya un buen control posterior (eso creo que es muy importante) y no entiendo la gente que va y pide análisis y otras cosas porque si.
Besicos
Entiendo que en "el mundo del diagnóstico" hay una parte estadística por la que los médicos necesitan guiarse, sobre todo para que no se termine colapsando el sistema. Y que debe ser complicado hacerle entender a unos padres que hay una probabilidad muy pequeña que pase X. Pero claro, como yo digo siempre un 1% es dificil que te toque, pero no imposible.
Esperemos que la ciencia siga avanzando y que llegue el día que no sea necesário causar un cierto daño para evitar un mal mayor.
Un saludo Amalia
Mire que yo soy un estudiante nada más, pero es que ya lo he visto tantas veces, eso de: "hágame tal o tal prueba", o peor, como en su caso: "hágale esta prueba al niño", que me enervo sólo cuando me lo mencionan.
Y ya que se fueran a la mitad de la visita es de juzgado de guardia...
Como siempre muchas gracias por tu post Amalia. Por desgracia la mala eduación no tiene cura y la falta de respeto menos. Aunque lo que restaba de guardia ya tuviese un sabor amargo por lo menos tienes que quedarte con la satisfacción interior de saber que se hizo lo correcto médicamente hablando.
Un saludo
Mainada
http://www.miexperienciaenmainada.com
Pues yo tengo el caso contrario como paciente. Después de ir varias veces a visitar al médico, comentándole lo mal que me encontraba, y éste mandarme para casa diciendo que no tenía nada más que un catarro, después de insistir para hacerme una placa, me detectaron una neumonía.
Tenías que haber visto la cara de tonto que se le quedó al médico que me había atendido varias veces llamándome exagerada (aquí cabe decir que NUNCA he ido a consulta por un catarro, de hecho, no me conocía pese a ser mi médico de cabecera).
Así que a partir de ahora, posiblemente, si mi hija tiene unos síntomas como los que yo tuve (Dios quiera que no), no me fiaré hasta que no me hagan una radiografía.
Sin entrar en los motivos que crearon malestar en esa madre (aunque no entiendo ese interés por pedir radiografías)no me entra en la cabeza que alguien pueda marcharse de una consulta dejando al facultativo con la palabra en la boca...que falta de educación!
Pues ole y ole por mantenerte en tus trece; no se puede ir a una consulta queriendo saber mas que el medico y diciendole qué tiene que hacer, y aun menos de malas maneras; siento el mal trago pero al menos al peque le ahorraste la radiacion.
Me ha encantado aprender la expresion latina, no la conocía, ni tampoco el término 'yatrogenia'
Te entiendo y he pasado mil veces por lo mismo porque soy pediatra también. Es lo mismo que yo hubiese hecho en esas circunstancias. No es un motivo de asistir a urgencias, sino pedir cita a su pediatra y llevar al pobre niño a la consulta normal. Pobre niño por el madrugón, por sacarle de casita a horas intempestivas, por someterle a presenciar discusiones entre adultos por su causa, porque su mami pide para él una RX sin respetar el criterio de una experta dándole con eso una pobre lección de vida... Esperemos que nuestros pacientitos, a los que queremos profundamente, a los que a veces defendemos de papis irracionales sin mucho éxito, el dia de mañana sepan cuándo llevar a urgencias a sus propios hijos, y cómo deben respetar a la persona que les atiende, les cuida y sobre todo SABE.
No habrá nadie que te denuncie por pedir multitud de pruebas, aunque conlleven riesgo o requieran ingreso hospitalario. Sí que lo harán si dejas de hacerlas, aunque no estén indicadas.
Es una lástima que esto funcione así. En ello también tenemos nuestra parte de culpa los médicos. En muchas ocasiones es más importante una conducta expectante que un diagnóstico y tratamiento rápidos.
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