miércoles, 5 de mayo de 2010

No fue apendicitis, pero tuve mis dudas

Os explicaba el otro día que tuvimos que ir a buscar a Laia a la casa de colonias. Cuando llegamos estaba con bastante poco ánimo en la cama y le dolía la barriga. Allí mismo le toqué el abdomen para ver qué aspecto tenía. Y tuve mis dudas. En primer lugar llevaba unas 12 horas de evolución, además tenía febrícula y no había querido comer en varias horas. Todos ellos son síntomas que pueden ir a favor de una apendicitis incipiente. Luego andaba un poco curvada y despacito. Como sea que estaba sin dormir por mi guardia y no las tenía todas conmigo, me la llevé a que una buena amiga, también pediatra, la valorara. Suelo asumir las enfermedades de mis hijas, pero entre el cansancio y la evolución de los síntomas, perdí un poco la objetividad y preferí que alguna otra persona le tocara la barriga.
Al final estuvimos de acuerdo en que no estaba muy claro, pero que podíamos esperar a ver la evolución. Iba en contra del diagnóstico de apendicitis que no hubiera vomitado y que el dolor fuera en la parte baja del abdomen pero en ambos lados. El tiempo acabó dejando claras las cosas como suele suceder con muchas enfermedades. Esa misma noche hizo una diarrea y el dolor se fue aliviando hasta casi desaparecer al día siguiente. Al día siguiente además ya tenía otro ánimo, y por la tarde incluso empezó a chinchar a su hermana, así que caso resuelto.

La apendicitis aguda es una inflamación del apéndice, que es una zona del intestino con forma de dedo, que está en la zona de unión entre intestino delgado e intestino grueso, en la parte baja y derecha del abdomen. No se sabe muy bien por qué se origina, en ocasiones es posible que sea por una obstrucción con comida o con algún cuerpo extraño. Típicamente se manifiesta con dolor abdominal, fiebre que no suele ser muy alta, náuseas y vómitos, así como anorexia. El dolor abdominal es inicialmente muy sutil, muy llevadero, para ir aumentando conforme pasan las horas. Se suele iniciar en la parte central del abdomen y conforme va evolucionando es el síntoma predominante y se va localizando en la zona derecha del abdomen. Es un dolor contínuo que progresivamente va limitando la movilidad del niño. Aunque es un cuadro que se da más frecuentemente en personas jóvenes, entre los 10 y los 30 años, puede producirse a cualquier edad, siendo en los niños más pequeños más difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden ser más inespecíficos.

Aunque algunas pruebas complementarias pueden ayudar al diagnóstico (por ejemplo la ecografía o algún dato analítico), la decisión sobre si es necesario operar o no finalmente la acaba tomando el cirujano.

El tratamiento es siempre quirúrgico y la intervención se denomina apendicectomía. La apendicectomía es la cirugía urgente más frecuente.

Raramente un dolor que se origina de forma súbita o es muy agudo suele corresponder a una apendicitis. Tampoco existe de forma crónica. A veces el apéndice se quita de forma preventiva en casos en los que se hace una cirugía abdominal por otro motivo. También algunas personas deciden realizarse una apendicectomía antes de ir a lugares donde la asistencia sanitaria puede ser complicada (por ejemplo en el ascenso a una gran montaña o para una estancia en algunas zonas de países subdesarrollados). A veces también ocurre que una supuesta apendicitis pasa por quirófano para comprobarse que el apéndice estaba bien. Son las apendicectomías "blancas". A pesar de ello, en caso de duda es mejor la intervención.

2 comentarios:

Leia Organa dijo...

UF! Qué mal rato debiste pasar, la verdad es que aún siendo pediatra tratar a tus hijas cuando están malitas tiene que ser aún más difícil, pues tienes el Jing y el jang; eres la profesional que debe mirar objetivamente y la mamá que no quiere que su niña sufra.

En estos casos me alegro tener que trabajar con mapas y estadisticas. jeje.

Mainada dijo...

Sí que debe ser difícil encontrarte ante una situación así. Al menos tienes la suficiente objetividad como para hacer que una compañera diagnostique a tu peque y confirmar si estabas en lo cierto.

Lo mejor de todo es que fue cosa de un día y que tu niña ya está bien.

Un saludo.
Mainada

http://www.miexperienciaenmainada.com

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