viernes 26 de marzo de 2010

El llanto del bebé y Laia haciendo ciencia

Justo ayer os comentaba que Irene había cambiado de grupo en la piscina para pasar a aprender a nadar con un grupo de niños más mayores. Aunque ella está en el grupo de los más pequeños, coincide en horario con otros grupos. También ahora utilizamos un vestuario diferente, que es exclusivo para los niños. Allí se forma un bonito alboroto mientras se cambian los críos. Algunas madres, al igual que me pasa a mí, que voy también con Laia, llevan a los otros hermanos. Una de las mamás, va con 3 niños, los 2 mayores que son un poco más mayores que las mías entran a nadar, mientras que lleva también un bebé de pocos meses en un cochecito, que se queda el pobre "aparcado" mientras su madre se ocupa de vestir y desvestir a sus hermanos.
A mis hijas les fascinan los bebés. Sobre todo a Irene, pero a Laia también.
El otro día mientras yo estaba quitándole el bañador a Irene para ir para casa, Laia estaba alrededor del bebé de la familia numerosa. El bebé de tanto en tanto lloraba mientras que su madre atendía como podía a los otros dos. Laia empezó a hacerle muecas. Yo no prestaba mucha atención cuando de repente se acerca y me dice:
- Mama, he descubierto una cosa
- ¿Qué has descubierto, cariño? - le pregunto
- Sé una forma de hacer que el bebé deje de llorar - me dice
- ¿Qué haces? ¿Le haces gracias o caricias? ¿Le explicas cositas? - le comento
- No, mama. Cuando enciendo el secador, se calla. Y si lo apago vuelve a llorar - me dice toda orgullosa
Acto seguido me hizo una demostración. Y efectivamente el lactante se callaba con el ruido del secador de pelo. Laia descubrió que algunos bebés se tranquilizan con el ruido blanco.
El ruido blanco es un sonido producido por una combinación de diferentes frecuencias del espectro del sonido, creado electrónicamente. Se utiliza paa ocultar otros sonidos y el sonido ambiente. Sería un equivalente a la luz blanca.
Buscando un poco de información sobre este tema, he descubierto que el ruido puede ser de muchos colores (rojo, gris, blanco, rosa, etc), en función de la longitud de onda y otras características y que es posible utilizar las diferentes modalidades para diferentes funciones.
En el caso del ruido blanco, que para entendernos es el ruido que se obtiene al encender un secador, la aspiradora, un ventilador o la campana extractora, parece que guarda similitudes con el sonido de los líquidos fluyendo y posiblemente evoque en el lactante reminiscencias de su experiencia auditiva durante la vida intrauterina, con lo cual consigue tranquilizarse.
Los lactantes pequeños lloran a veces mucho. Se atribuye desde tiempos inmemoriables a los cólicos. Los cólicos, si bien habitualmente se han relacionado con el dolor abdominal, los gases y las digestiones, no tienen un origen muy definido. Y es un problema que no compartimos con ningún otro mamífero, es exclusivo de la especie humana parece ser que como parte de nuestra inmadurez al nacimiento.
Los cólicos son una tortura para muchos padres y niños y un negocio farmacéutico, a pesar de que ningún tratamiento resulta totalmente efectivo a diferencia de uno: dejar pasar el tiempo.
No obstante me atrevo a recomendar a algunos de los que estén desquiciados a que prueben con el ruido blanco. Si no tenéis ganas de encender la campana extractora, podéis consultar esta página web donde se puede escuchar gratuitamente. Igual algún día lo pruebo con una de mis migrañas!


9 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Ya lo había oído, aunque no sé si con mi hijo funciona, no he probado el método como tal. Es cierto que ni el secador ni la secadora ni la campana extractora le alteran lo más mínimo, pero en cambio la aspiradora no parece gustarle mucho y cómo la enchufe estando él protestón, llora mucho más.

Naia dijo...

Ya podíamos haber descubierto la página web que nos has pasado, Amalia, y es que cuántas horas habremos tenido la campana extractora puesta, día y noche, durante las primeras semanas de nuestros niños. Observadora tu hija, toda una promesa de científica.

Leia Organa dijo...

Laia promete... la verdad es que hay un montón de estudios sobre el Ruido Blanco, incluso yo había oído hablar de el.

Tengo una amiga que es profesora de bailes de salón, cuando tuvo a su hijo el enano se dormía con el ruido que hace una cinta virgen al pasar por los cabezales. No fallaba!.

Era bastante curioso verle en la cunita y al lado un "loro" enchufado.

lobo dijo...

Al nuestro la campana le daba lo mismo, y con la aspiradora se asusta como la encuiendas cerca de él. con el secador no he probado, no se si mi mujer lo habrá intentado.
Hemos visto que hay también muchas hamacas y columpios para bebés que tienen un canal de música blanca. Así que supongo que funcionar debe de funcionar con ciertos bebés (como siempre, con todos menos con el mío, jajaja)

Anónimo dijo...

El mío no tenía cólicos pero le encantaba el secador de pelo, y la aspiradora, y el martillo percutor de las obras de debajo de casa, y el ruido de las hormigoneras... hasta el de los karts, que lo llevó un dia mi marido!! Con el ruido que hacen!! Además, no es que lo calmara, es que se quedaba frito!!! :S

Mainada dijo...

Gracias por la información. Desde luego que tu hija tiene a quien salir.

Un saludo
Mainada
http://www.miexperienciaenmainada.com

Ramón dijo...

Ojo con los cólicos de última hora de la tarde y la noche. Un compañero, ya rozando la desesperación por no dormir, descubrió que era hambre. No daba la teta para todo, y con suplementos, se curaron "los cólicos".

La aspiradora asusta y a mi nene de 5 años, también el secador, pero ya es otra edad.

Lista, tu nena.

Un abrazo

Ramón

velvetinna dijo...

Yo también hablé de este tema en mi blog hace unos meses y usé el mismo vídeo jajaja, qué casualidad. Lo escribí porque no tenía ni idea de la existencia del ruido blanco, sin embargo siempre me ha relajado (ahora de mayor incluso) el sonido del calentador, el de la lavadora, el del secador, el de la lluvia... pensaba que era un bicho raro, hasta me lo pongo en el Ipod para dormir cuando no soy capaz. Un saludo, me gusta tu blog aunque no soy madre, sólo estudiante de enfermería :)

Anónimo dijo...

No sabía que científicamente esos ruidos se llamaban blancos. Muy interesante. Me doy cuenta que mi bebé de un mes por las noches duerme mejor si mi marido tiene la CPAP enchufada... y yo también... es otro ruido blanco!!

Related Posts with Thumbnails

Diario de una mamá pediatra | Desenvolvido por EMPORIUM DIGITAL