martes 26 de enero de 2010

A veces hay que saber esperar

Ayer lunes. Vuelta a la realidad tras la escapada canaria. Estaba de responsable en la guardia. Si bien el trabajo no está ni mucho menos como en el último trimestre del 2009, vamos poco a poco de subida. Hay bastante gastroenteritis, También bronquitis. Las bronquiolitis han cedido un poco de terreno por suerte para los más pequeños.
Cuando cambió el turno al mediodía, me pasaron algunos pacientes de los que se habían visto por la mañana y quedaban pendientes para la tarde. Uno de ellos era un niño de unos 3 años con fiebre y vómitos y con un regular estado general. Se le había puesto un suero y pedido una analítica. La verdad es que el cuadro era de evolución muy corta, y era poco probable llegar a un diagnóstico de certeza. Las familias y muchas veces los propios pediatras tenemos en ocasiones prisa por llegar a un diagnóstico. Parece que el tener una enfermedad con nombre y apellidos da cierta tranquilidad a todo el mundo, frente a la imprecisión que a veces se produce en los cuadros iniciales.

En líneas generales, a mí no me angustia demasiado no tener un diagnóstico. Aunque hay una excepción: cuando el niño no tiene demasiado buen aspecto o hay algún dato de las exploraciones complementarias que no es del todo normal, siempre da cierto vértigo no saber a ciencia cierta cómo evolucionará todo. Ocurre en un tanto por ciento bajo de las visitas, pero a veces pasa. También ocurre que en cuadros dudosos hay días que uno se siente seguro para enviar el paciente a casa y en otras empieza a dudar. Ya se sabe que en medicina, lamentablemente no todo es blanco o negro.

El niño que os comentaba cuando lo asumí yo ya había mejorado. Me emperré en repetirle una y otra vez los signos meníngeos, pues con fiebre, vómitos, malestar general y una analítica dudosa era lo principal a descartar. Y mientras tú sigues con tus tribulaciones e intentando que no se te pase (por Dios) el inicio de una meningitis, hay que transmitir serenidad a las familias. Siempre me ha horrorizado la figura del médico que se pone en lo peor y así lo "vomita" delante de las familias. Siempre me ha parecido mejor ser cauto y no asustar a la gente antes de tiempo. La verdad es que de la misma manera, si tengo la certeza de un mal diagnóstico no me gusta darle vueltas a la perdiz sin hablar con claridad (y con sensibilidad, por supuesto) a las familias.

Pues el niño siguió vomitando hasta que le pusimos una medicación para que dejara de hacerlo. Y fue mejorando progresivamente. Finalmente apareció un exantema que fui observando en ratos sucesivos, hasta acabar definiéndose como las lesiones en la piel típicas de la escarlatina.

En fin, que después de la incertidumbre acabó siendo un diagnóstico banal. Y de aquí salen dos reflexiones: a veces hay que saber esperar (una espera controlada y si es necesaria armada hasta los dientes) y como siempre, manda el estado general del niño y por eso se mantuvo en observación unas horas.

Con esto de la espera, no pocas veces te encuentras niños diagnosticados en las primeras horas de la enfermedad y que acaban con un diagnóstico totalmente distinto. Si el estado del niño lo permite, es preferible dejar que la enfermedad evolucione y poder tener más datos a favor para ponerle el nombre definitivo y establecer el tratamiento más adecuado. Porque además tratamientos precoces, por ejemplo antibióticos, pueden ocultar otros datos y finalmente dificultar el diagnóstico definitivo.

Alguno se habrá asustado al leer la palabra escarlatina. Mañana os cuento, pero podéis dormir tranquilos. No es tan fiero el bicho como lo pintan.

11 comentarios:

Eva dijo...

La verdad es que sí, has dicho escarlatina y he pensado: "mm, eso es un diagnóstico banal?" xDDDD

Ainhoa dijo...

Buenos días,

Aprovecho el post para decir que con 15 meses que cumplió ayer mi niño el domingo visitamos por primera vez urgencias y por una gastrointeritis. Me asusté mucho con sus vómitos y allí que fuimos. Le dieron suero y estuvimos dos horas para ver como lo digería. La mayoría de los niños estaban por gestrointeritis y allí estábamos todos con nuestro suero. Sólo tengo palabras de agradecimiento por la mágnifica y sobre todo cariñosa atención de la pediatra y es curioso porque me acordé mucho de tí. Gracias a dios lo digerió bien y está en casa enfermito pero sin vómitos.
Muchas gracias de nuevo por la magnífica labor que desarrollais con la salud de lo más preciado que tenemos, nuestros hijos y a tí en especial por todo lo que nos enseñas.

Un saludo

sinpalabras dijo...

Hola Amalia soy nueva en tu blog hace 2 semanas te sigo y me encanta, y me gustaria hacerte una pregunta, tengo una niña de 1 mes y medio y hay una vacuna la del rotavirus, que no esta subvencionada por la seguridad social.
Mi pregunta es, si tu la ves una vacuna recomendable, o no.
Un saludo.

superwoman dijo...

amalia me ha gustado como lo has explicado y es que los padres echamos un poco de menos la desinformación que nos da el pediatra y los médicos en general. Y digo desinformación, porque es lo que suelen hacer los médicos, tratarnos como retrasados y no explicarnos las cosas. No es un ataque ni mucho menos, yo tengo mucha fe en la medicina y para mi la profesión médica es la más valorada. Lo que pasa es que a veces nos gustaría escuchar a un médico hablar con tanta franqueza como lo has hecho tú aquí. Saludos.

Chelo dijo...

Lo de estar con las peques en urgencia esperando diagnóstico algo más de lo normal por las pruebas que les han hecho sólo me ha pasado dos veces. La primera vez, mi hija mayor tenía solo 20 días y pasamos la noche en urgencia porque vomitó sangre (poca cosa, pero padres primerizos histéricos allá que nos fuimos), lo pasamos fatal y luego solo era un infección que se pasó con antibióticos y la niña estuvo bien todo el tiempo, eso si, no se me olvidará en la vida el comentario de una enfermera: “¿a ver si va a ser algo de páncreas?” qué mal lo pasamos, con 20 días la criatura... La segunda vez fue que mi hija la pequeña, con año y medio y después de ir 3 veces al médico de cabecera porque la niña tenía fiebre que no había forma de bajar, éste nos dijo que nos fuéramos a urgencias a que le hicieran análisis y radiografía porque ella ya no sabía por dónde tirar, qué susto. Luego era un virus raro que acabó pasándose solo, pero uff, que mal se pasa allí en el Hospital, esperando que te digan qué tiene o que no tiene...

Susy dijo...

..."no saber a ciencia cierta cómo evolucionará todo. Ocurre en un tanto por ciento bajo de las visitas, pero a veces pasa."
Eso mismo nos ha pasado con mi hija Silvia que estuvieron dos semanas tratándola de amigdalitis (daba miedo ver la garganta y su fiebre no bajaba de 40º) con antibiótico y penicilina.Al no mejorar la llevé al hospital y se le ancendió la luz a la pediatra de guardia ¡¡¡¡Mononucleosis infecciosa!!!!.Retiró la medicación y a las 24 horas ya se le empezó a notar la mejoría.Ahora nos queda saber como van las inflamaciones del higado y del bazo.Le han hecho una serología pero los resultados nos los darán en dos semanas.
Sólo espero que sus órganos se recuperen bien.
Besos

Amalia Arce dijo...

Hola chicas,
Para las que estáis agradecidas al trato, no está de más comunicarlo al lugar donde os atendieron. Con frecuencia recibimos muchas más quejas que muestras de agradecimientos cuando en realidad hay mucha más gente agradecida que descontenta, pero siempre son notas que cuestan más de escribir.
Para los que se sienten desinformados, yo pienso que con educación siempre se puede preguntar. En mi caso me molesta la generalización de que "la desinformación es lo que suelen hacer los médicos, tratarnos como retrasados". Yo no suelo tratar como retrasado a nadie...A veces también ocurre que la gente no escucha o no quiere escuchar lo que tú le dices. Más de una vez me ha pasado explicar detalladamente algún diagnóstico o tratamiento, entrar detrás otro compañero o la enfermera, y escuchar detrás de la puerta con la boca abierta como le dicen "es que la doctora no me ha explicado nada".
Lamentablemente a veces no se puede dar más información porque no la hay y hay que esperar. La espera como comentaba en el post suele ser mal tolerada por todos.
En cuanto al rotavirus, es un tema que tengo en la cabeza, pero tengo que encontrar el tiempo para escribirlo bien.
Chelo, qué "graciosa" la enfermera con lo del páncreas, aunque te aseguro que no debía tener ni pajotera idea de lo que estaba diciendo...
Respecto a tu diagnóstico Susy, mañana explico alguna cosa, OK?
Un abrazo a todas

Ainhoa dijo...

Buenos días,

En relación al buen trato recibido en urgencias fue en el Hospital Nª Sra. Aranzazu de San Sebastián y la Doctora que nos atendió fue Miren Eizmendi. Lo dicho, muy agradecida y así se lo comuniqué.

Un saludo

superwoman dijo...

Amalia siento que te molestase mi comentario, no era mi intención. Veo que tú no actuas así pero sí que sí que pasa. Saludos sigue así.

Susy dijo...

Hola de nuevo.Me gustaria aclarar una cosilla para que no haya duda.En ningun momento he querido dejar en evidencia a nuestro pediatra,el cual es un encanto,por no haber diagnosticado la mononucleosis.Sé que la mayoria de las veces esta enfermedad aparece como unas anginas.
Si decidi llevar a Silvia al hospital fué porque llevaba tres dias con penicilina y no mejoraba y,además era sabado y su pediatra no estaba.
Ahora si me quedo tranquila.
Amalia,te voy a agradecer y mucho que,cuando puedas y como dices en tu comentario,expliques alguna cosilla.
Besos

guaci2r dijo...

Hola Amalia! Acabo de leer tu entrada de ayer ya que no habia podido, y me ha hecho mucha gracia, porque justo esta mañana he llevado a mi hijo de 8 meses al pediatra por flema en el pecho. Pues bien, esta señora me pregunta qué tiene, le digo:tiene flema", y sin mirarlo me dice que tiene BRONQUILITIS!!!! me quedé muerta!!! qué ocurre? que tener flema en el pecho solo es debido a la bronquilitis? Después lo examinó y le dijo al niño si no iba a toser para escucharlo.. "es que el niño no tose.. ni ha tenido fiebre" y se me quedó parada y pensativa.. Tuvo que darse cuenta de que se había precipitado con el diagnóstico, le recetó un aerosol para que "suelte la flemita".. Nada Amalia.. con todo el prestigio que tiene esta pediatra, para mí ha perdido toda credibilidad.. en principio me asustó muchísimo, pero después de pensarlo, estoy muy tranquila, no ha tenido fiebre, no tiene congestión, no está asfixiado, está HIPERACTIVO.. Sin duda, es una estupenda idea callarse hasta saber con exactitud ó casi el posible diagnóstico..
UN SALUDO

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