Supongo que los seguidores habituales habréis notado que el blog ha estado un poco dejado estos días...La verdad es que no doy para más. Ya os expliqué los
cambios laborales, y este mes está siendo especialmente duro pues yo ya tenía mi calendario establecido y ahora he de sumar las nuevas responsabilidades y sumar los refuerzos que estamos haciendo debido a la epidemia de gripe A. Para que os hagáis una idea, desde el viernes por la mañana al momento de publicar este post, he trabajado la friolera de 36 horas, y además a todo ritmo. No es mi intención dar penita a nadie....cada cuál en su trabajo tiene épocas de mucho estrés y trabajo (si no que se lo digan en junio a los que hacen declaraciones de la renta o en los días de Navidad y rebajas de enero a los dependientes de las tiendas....). En definitiva, que no me olvido del blog, que sigue siendo una cita importante para mí, pero igual algún día puntual os dejo plantados....
Como os decía, el ritmo de trabajo es trepidante en las últimas semanas. La epidemia de gripe A está afectando sobretodo a pacientes pediátricos, niños de 5 a 14 años. Luego seguirán los adultos y nosotros empalmaremos con la epidemia por VRS.
En nuestro hospital, la organización de Urgencias permite que, a pesar del número de pacientes sea muy elevado, tengamos una espera para ser atendidos, relativamente corta si comparamos con el resto de centros pediátricos de la ciudad. La espera depende de varios factores: de la complejidad de las visitas, del número de profesionales y también bastante del número de visitas. Como estos días las visitas han aumentado muchísimo, es normal que la espera también haya aumentado, a pesar de que los turnos suelan estar reforzados con más personal.
El viernes yo estuve de responsable. La tarde fue muy complicada. Llegamos a tener dos horas y media de espera. Nuestros "clientes" no están acostumbrados a esperar demasiado y lo toleran mal por lo general. Hubo alguna que otra queja en este sentido. Sobretodo lo que a la gente le molesta, es tener la sensación de que alguien "se le cuela". Y obviamente "se cuelan" bastantes. Afortunadamente tenemos la capacidad de detectar que el que ha llegado el último está en peores condiciones que el primero de la lista, y atender primero al que más lo necesita. Faltaría más. Si la gente fuera un poco menos egoista, por esa atención desordenada, en vez de presentar quejas, tendrían que darnos las gracias. Cualquier día te puede pasar a tí: Necesitar con urgencia "real" un médico, llegar y encontrarte la sala de espera abarrotada y aún así ser atendido inmediatamente.
Hay otro factor que también genera suspicacias. Por las características físicas de nuestro hospital, en momentos de alta demanda (ahora casi todos los días aunque no siempre en el mismo horario), utilizamos para visitar dos plantas (en ocasiones incluso 3). Así distribuímos a los pacientes prácticamente desde que entran en 2 ó 3 salas de espera. La distribución se suele hacer después del
"triage". Y no todos los días se utiliza el mismo criterio para enviar a los pacientes a una u otra sala de espera. En resumen lo que ocurre es que cuando llamas a alguien para enviarlo a la sala de arriba, uno que ha llegado antes que él se piensa que lo llamas para ser visitado mientras que en realidad lo llamas para que pase a otra sala de espera diferente.....
El viernes una familia entró como una moto exigiendo hablar con el responsable de la guardia porque a muchos niños que habían llegado después que ellos "ya los habíamos llamado". Le intenté explicar cómo dividíamos a los pacientes y que por un lado los más graves pasaban primero y que por otro al resto los dividíamos en dos plantas, que el equipo médico estaba repartido arriba y abajo....La señora va y me suelta que ella pagaba una mutua para no tener que esperar....A lo que obviamente le contesté que todos los que había en la sala de espera pagaban una mutua....No sé si al final la convencí de que no estábamos colando a nadie, pero al final la verdad es que me da igual lo que piense la gente que funciona así....La mala suerte fue que justo cuando iba a entrar esta familia, algún médico se equivoco y tocó el botón como si ya hubiera sido visitado el niño....Como una enfermera y yo estábamos pendientes de ellos nos dimos cuenta del error y sólo tardó 5 minutos "de más" en ser visitado. Quise asumir yo la visita que sabía que entraría como una furia. Y efectivamente...."Claro, encima se equivocan y en niño aparece como ya visitado, después de todo el rato que llevamos esperando". Al final, me cabreé y me dejé de tantas florituras y a riesgo de que saliera por la puerta poniéndome una reclamación, le dije elevando un poquito el tono de voz (a veces hay que ponerse un poco fuerte, sinó la gente se te come...). "Mire señora, yo llevo aquí desde las 8 de la mañana sin parar ni levantar el culo de esta silla-eran como las 9 de la noche-, la espera es de 2 horas y media porque hay una avalancha de personas debido a la epidemia, y a cada uno de ustedes hay que atenderlo como se merece. Nuestra organización ya se la he explicado antes y si hubieran ido a otro hospital a lo mejor la espera en vez de ser de dos horas hubiera sido de ocho. Lo que ha ocurrido ahora ha sido un error subsanado en 5 minutos que bien le puede pasar a cualquiera. Y que sepa, que qué más me gustaría a mí que la gente no tuviera que esperarse absolutamente nada para ser visitada, entre otras cosas porque luego entran echando sapos y culebras por la boca a un personal que lleva todo el día sacando la lengua. Muy bien, y ahora, ¿qué le pasa al niño?". A pesar de mi enfado, atendí al niño tan bien como supe (eso no puede ser de otra manera) y le dí todas las explicaciones que fueron necesarias. Al final la señora se disculpó. Aunque me dejó irritada por el resto del día.
Justo después visito a otro niño de un año y medio con una
pronación dolorosa, que tenía desde el día anterior. El señor fue toda la visita muy amable y al final también se quejó. Me comentaba que algún problema de organización teníamos porque había pasado antes que él otro niño que entró detrás de él y que también tenía un problema en el brazo...¿Y qué sabrá él lo que tenía el otro niño en el brazo? Y si ahora tenía tanta prisa ¿por qué se había esperado 24 horas en consultarnos?

Como digo en el título, la espera en Urgencias no es y de hecho no puede ser la cola del supermercado. Allí si alguien se cuela lo abuchea todo el mundo. Tienes que esperar tu turno aunque la cola sea inmensa. Y fastidiarte si el que va delante tuyo lleva el carro hasta los topes. Si un día sólo llevas una cosa puedes tener suerte y que te dejen pasar sin esperarte a los carros hasta arriba. Además te puede tocar una cajera rápida o una extremadamente lenta....En Urgencias, suele entrar primero el que lleva el carro lleno a reventar, es el que más lo necesita. Y por lo general nunca dejamos pasar antes al que sólo lleva la barra de pan (que además podía haber comprado en la panadería de al lado de su casa....)
PD: Hoy empieza la campaña de vacunación contra la gripe A. En principio la vacuna está destinada a los grupos de riesgo.
En mi casa este fin de semana ha caído Laia. Aunque esta niña es como una roca, al final le ha tocado....Así que podéis imaginar qué ha pasado con las horas de mi fin de semana en las que no he trabajado....ya no me acordaba de lo agradable que es recoger vómitos a la una de la madrugada....