En uno de mis últimas visitas al Hospital Sant Joan de Déu de las que hago para el seguimiento de mi tesis, aproveché para adquirir en el quiosco el libro "Trabajamos, ¿quién cuidará de nuestros hijos" de la Editorial Edebé, escrito por uno de mis pediatras favoritos, el Dr. Santi García-Tornel, en colaboración con el Dr. Josep Gaspà.- Abuelos activos: Temperamento "joven", buena salud y buena situación económica, muy integrados socialmente. El cuidado del nieto "full time" puede trastornar el tipo de vida que están llevando. Buenos cuidadores si no se abusa (tiempo parcial, de forma programada)
- Abuelos pasivos: De edad más avanzada, con pocas actividades y vida social. A veces dependientes económicamente. Si el estado de salud es bueno, el cuidado del nieto puede reportar beneficios a ambos. Los mayores se sentirán útiles.
- Superabuelos: Personas integradas socialmente pero que anteponen el cuidado de los nietos a cualquier otra actividad. Además, ayudan a los padres en el cuidado del hogar, hacen la compra (incluso la pagan...).
- Abuelos con dedicación absoluta: Variante de la anterior. Lo que empieza como una colaboración acaba siendo una obligación que los hijos asumen. Es posible que cuando los nietos crezcan se sientan muy aislados y solos.
- Abuelos sustitutos: Los nietos dependen de los abuelos más que de sus padres, pasan más horas con ellos. Los abuelos van y vienen al colegio, hablan con los profesores, los llevan al pediatra, etc. Los padres son como unos segundos padres y delegan la educación.
- Abuelos rotatorios: Los que pasan temporadas en casa de los hijos. El estar con los nietos es muy positivo para ambos y sentirse útiles aliviará el complejo de carga.
- Abuelos que precisan cuidados: No pueden cuidar a los nietos, ya que necesitan que les cuiden a ellos.
- Abuelos "pasotas": Se desentienden de la relación con sus nietos y sólo los ven cuando estos van a visitarlos.
Yo soy de la opinión que los abuelos son unos excelentes cuidadores de los nietos, pero en la clasificación anterior se puede ver que hay diferentes situaciones, y deben adquirir la responsabilidad del cuidado de forma voluntaria. Los autores del libro incluso insinúan que no estaría de más que los padres pagáramos por el "servicio"




















Los problemas a los que se enfrentaban los prematuros eran básicamente 4:























