miércoles 18 de noviembre de 2009

¿Educamos diferente a los mayores que a los pequeños?

En muchas ocasiones he oído o he leído algunas características comunes a los hijos mayores, medianos o pequeños de una familia. Sin duda todas estas características se atribuyen en casi todas las fuentes a pequeñas diferencias en la educación que los padres damos a los hijos.
Se habla del hijo mayor como el hijo más responsable, con mayor autoestima, en algunos casos como el más inteligente (por mayor estimulación) y el que logra mayor nivel de estudios. Del pequeño siempre se dice que es más sociable y cariñoso, a la par que mimado y caprichoso. Cuando hay un hijo en medio, siempre parece que es un poco el gran olvidado. Sobre el primogénito se habla de cómo los padres vamos cogiendo experiencia en la siempre difícil tarea de la paternidad, cómo quizá depositamos mayores expectativas e ilusiones en el primer hijo, cómo hacemos que de alguna manera sea un "minipadre" de los pequeños, etc.

La verdad es que siempre había asumido estas características con cierto escepticismo, pues mi idea antes de tener hijos/-as y ahora que ya las tengo, siempre ha sido educarlos a todos siguiendo las mismas directrices, aunque obviamente adaptadas a las características de cada uno.

Sin embargo llevo unos días observando detenidamente las cosas que es capaz de hacer Irene y cómo se va formando su carácter y es posible que algo de razón haya en el hecho de que educamos aunque sea inconscientemente de forma diferente a los hijos en función de su puesto de nacimiento.

Irene tiene 2 años y casi 9 meses. Aunque es muy hábil manipulando no es tan autónoma como lo era su hermana a su edad. Me he dado cuenta estos días, porque con su edad, Laia estaba a punto de empezar el colegio (al nacer en noviembre, cuando empezó el primer año de educación infantil en el colegio todavía no tenía los 3 años). Aunque con supervisión, en el momento de empezar el cole Laia comía sola, se aseaba sola, iba sola al lavabo, se vestía sola, andaba por la calle sin necesidad de cochecito. Utilizaba el lenguaje a su antojo para pedir, explicar o simplemente divertir. A Irene la ayudamos muchísimo más....

Inconscientemente pienso que a Laia la empujábamos a ser independiente y autónoma, era como si quisiéramos que se hiciera mayor. Mientras que con Irene no tenemos prisa, como si de alguna manera, quisiéramos conservar eternamente al bebé que fue.

Estos días, reflexionando sobre todo esto, estoy intentando que "espabile" un poco: que aprenda a vestirse, a recoger a su manera las cosas, a caminar por la calle sin tanto soporte del cochecito, de alguna manera a no facilitarle tanto todo. Un poco lo que se comentó el otro día en la charla a la que asistí de "Potenciar el valor del esfuerzo".

Y me paro a pensar y quizá sea verdad que Laia ha sido más estimulada y es más responsable e inteligente, y que Irene es más cariñosa y caprichosa. Y en definitiva que es posible que las estemos educando diferente, y esto me genera sentimientos ambivalentes....

7 comentarios:

Chelo dijo...

Ya lo he comentado aquí en otras ocasiones, estoy totalmente de acuerdo, inconscientemente (al menos en mi caso) si creo que los educamos diferente y sobre todo (creo) cuando el pequeño es el último.

Besos

marta dijo...

Yo creo que sí que se educa distinto, porque con el primero no eres igual, ni tienes la misma experiencia. Creo que el primero te hace aprender de los errores que intentas no cometer con el segundo. Pero me choca lo que dices porque yo pensaba que los segundos eran más independientes y espabilaban antes al tener el ejemplo y la escuela del mayor.
De todas formas, yo ahora con mi peque de 3 años y el que está en camino, le cuento como va a ser y todo lo que vamos a hacer con él, que me ayudará a cuidarlo y supongo que inconscientemente le creas un sentido de responsabilidad que el pequeño no tendrá.

Sonia dijo...

A mí me da la impresión de que al pequeño le hemos dedicado menos tiempo, se llevan 23 meses y ha sido algo complicado los primeros meses, y de repente... no tengo un bebé, tengo todo un señorito de 14 meses. Ahora es cuando más nos estamos empezando a poner las pilas.

Magda Pérez Hervás dijo...

Hola,
Yo es algo que pienso en muchas ocasiones. Odio las comparaciones, pero en muchas ocasiones no puedo evitar hacerlas, eso si sin poner metas o notas.
Cada uno es diferente, tiene esperiencias diferentes.
Esta claro que no es lo mismo atender a uno que dos, tres,... Pero tambien dicen que los pequeños espabilan antes.

En "mis casos" no veo tan reflejado esas caracteristicas. Si mi hija mayor es muy responsable, mi segundo tambien, el segundo mucho mas inteligente, introvertido... estimulados?... creo que los tres en diferentes formas.. mimosos.... los tres tambien jajaja, quizas "estimulados" por mi tambien que menuda soy (y soy la cuarta de cinco)

Saludos

Susy dijo...

Hombre,un poco de razón si que llevas pero si encima le añades las necsidades que tienes en cada momento...Me explico.
Cuando nació mi tercera hija ,(Lucia,7 años) Silvia tenia 16 meses y medio.Como la sillita la necesitaba para la pequeña Silvia iba a todas partes caminando (que penita),pero es que no me quedaba más remedio.
Susi,la mas pequeña que tiene 2 años y 6 meses,ya va caminando por la mañana a la guarderia,pero por la tarde la voy a recoger con la silla (porque es más cómodo para mi).
En fin,lo dicho,a veces,la mayoria,les educamos segun las circuntancias del momento.
Muchos besos

MiAnestesista dijo...

Intentar sacar conclusiones sobre las causas y los efectos de una misma educación en una muestra tan pequeña como dos niños criados por una "misma" madre no te la admitirían en ninguna revista científica. Ni son las mismas personas, ni las mismas expriencias, ni tú eres la misma. No se trata de tener dos niños iguales aunque estoy seguro que los querrás a los dos igual. ¿Es que tenemos que tener un tercero a la misma edad para que tenga la experiencia del primero del distaciamiento de la madre durante un tiempo?¿Y un cuarto...? Además siempre el transcurso del tiempo hace que olvidadmos un poco cómo era el otro exactamente a la misma edad y aunque parecen que crecen cadenciosamente, tienen brotes como las flores. Quizá Irene esté incubando una mariposa deslumbrante y ahora esté en fase de orugita.

MissManjolita dijo...

por lo q yo veo en mi casa es cierto q se educa a cada uno diferente. nosotras somos tres y aunq a mi hermana y a mi nos han educado parecido,a mi hermano q es el ultimo.... buufff

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