En mi última guardia me pusieron una reclamación. Fue una de las primeras visitas que hice al llegar al hospital. Llevo unos cuantos días un poco preocupada por varios temas y reconozco que he estado en mejores momentos. Como todo se acaba filtrando, supongo que en la consulta estoy un poco más seria. Seria no quiere decir que no atiendas correctamente ni que seas maleducado, pero a lo mejor no haces un comentario gracioso o no sacas tu mejor sonrisa a la primera de cambio. Y tienes menos paciencia con tonterías. Creo que eso le pasa a todo el mundo. Además me habían dejado una niña con una dificultad respiratoria que llevaba unas cuantas horas en Urgencias y no acababa de mejorar, así que estaba pensando en esta paciente cuando vi al paciente de la reclamación.
La visita en cuestión era de un niño mayor con una gastroenteritis. Tenía fiebre, vómitos y diarreas. En alguna de las deposiciones había tenido un poco de sangre. Como el estado general era estupendo y la exploración normal, le expliqué a la madre el tratamiento y le recomendé la recogida de una muestra de las heces para hacer un cultivo (había cierta probabilidad de que fuera una salmonella).
La verdad es que la visita transcurrió sin incidencias. Sí que es verdad que la señora era un poco LST (como diría el Dr. García-Tornel). De hecho cuando me comentaron que me habían puesto una reclamación, no fui capaz de identificar qué familia había sido (hay veces en los que la visita es más tirante y puedes sospecharlo, pero no fue el caso...).
No es la primera vez que me pasa. Te queda un gusto amargo, sobre todo si no sabes identificar cuál ha sido el problema. Muchas veces además, como me pasaba en el Hospital del Mar, tenías que contestar la queja y "medio disculparte" (lo que tocaba las narices sobremanera, porque a veces habían sido unos maleducados de cuidado y luego encima salían y te machacaban, mientras que nosotros no tenemos derecho a quejarnos de algunos especímenes que corren por la viña del Señor...). Supongo que entra dentro de lo normal no caerle bien a todo el mundo, eso sí, de ahí a poner una reclamación....
El caso es que a partir de las 12 de la noche el resto del equipo se va a casa y en la guardia ya sólo estás tú. Y adivina. Consulta telefónica. Era la señora de la reclamación. Lógicamente el único médico en el hospital era yo y tuve que ponerme al teléfono. Así que, actuando de forma bastante diferente de lo que me pedía el cuerpo en ese momento, la atendí amablemente....En fin, lo que tiene el estar de cara al público y representando a un hospital.
Os dejo con un post antiguo del Dr. García-Tornel donde habla de temas relacionados...
En todos los hospitales se producen con cierta frecuencia reclamaciones. Es verdad que hay médicos que los acumulan especialmente, supongo que por algo será. Pero algunas veces la gente se queja de unas cosas....que son para alucinar. A mí me ha dado una enseñanza de todas maneras, y es que lamentablemente el que se queja se acaba saliendo con la suya aunque no tenga razón.
Por suerte en otras ocasiones llegan regalos y agradecimientos. Una de cal y otra de arena.






12 comentarios:
Perdóname pero debo estar un poco "espesa" y no he entendido el motivo de la reclamación ¿Por no sonreir? Porque creo que la atención primaria fué la adecuada (no soy doctora pero si madre de 4 hijos y mas o menos....je).
En fin,hay que tener paciencia...si se puede,claro
Pues imagínate cómo me quedé yo...La señora argumentaba que no la traté bien...
Un saludo
A mi tampoco me queda claro el motivo de la reclamación... Aunque el hecho de ser o no simpático con un paciente/familiar no creo que sea motivo para reclamar, si que es cierto que , en ocasiones, los profesionales sanitarios soltamos algunos comentarios que mejor callarselos...
Ánimo, descansa y olvídate, hay gente muy rara por el mundo que sólo busca protagonismo aunque sólo lo consiga poniendo reclamaciones.
Lamento lo de la reclamación. La verdad es que leyendo tu blog uno puede hacerse una idea de cómo eres, y me cuesta creer que puedas haber llegado a tratar "mal" a un paciente o madre de paciente como para poner una reclamación... Yo como padre pesado que posiblemente vuelva a visitar las urgencias con asiduidad este invierno (espero que no sea así) nunca he exigido a los médicos/pediatras que hagan de payasos de los niños ni que me traten como si fueran mi amig@, sólo pido profesionalidad.
Como diría mi padre, "tiene que haber de todo en esta vida del Señor", pero de verdad que a veces te encuentras con cada elemento que te dan ganas de perder las buenas formas y la educación...
menuda prepotente ha sido la señora de la reclamación..desde luego que alguna aun no tiene claro algunos conceptos.
tu no te amargues por eso Amalia...
un abrazo y paciencia
Las personas que tratamos con público tenemos que resignarnos y aceptar que no podemos caerle bien a todo el mundo, ni ser maravillosos a jornada completa. Si te tocó la susceptible... Pues peor para ella. Hay gente que no sabe ser feliz.
En fin, ya te lo han dicho todo Amalia, hay gente para todo y algunos se piensan que los médicos están a su servicio...
Un besote!
Gracias por vuestros comentarios. Hoy más que nunca. Mañana más leña, jeje
Saludos y a acabar de disfrutar del domingo
aveces los medicos y demas,no todos claro esta,olvidan que tratan con personas...y que el trato debe ser agradable.al igual que la gente que trata cara al publico....a todos se nos olvida y cuando ambas partes tienen un mal dia esto es una mala mezcla.tb hay que entender a esos padres que llegan preocupados,a lo mejor lo q para el medico es una simple tonteria para ellos es un mundo,y no son tratados de una manera correcta.....
Vale que en todas partes hay de todo, pero a los que vamos como pacientes no se nos tiene que olvidar que el que está al otro lado no es una maquina y no se le puede tratar de segun qué forma, y si tiene un mal dia -como cualquiera- y te trata un poco mas seco pues no pasa nada mientras la atencion medica sea correcta. Que no son las chicas del telecupon!
Joer, yo no voy a urgencias a hacer amigos, prefiero alguien competente pero serio a alguien supersimpático pero inútil. Claro que si es supersimpático y además competente, pues miel sobre hojuelas.
Yo sólo he hecho dos reclamaciones en mi vida: una porque en el hospital de El Escorial las epidurales sólo se ponen en horario de oficina (y me contestaron que es lo que hay, porque no hay pasta para más anestesistas) y otra porque en el materno infantil de Badajoz no hubiera una sala de cambio de pañales, ni de lactancia, ni baños exclusivos para niños (y me dijeron que tomaban nota, pero no he vuelto a comprobarlo). Pero de los profesionales no tengo queja, eran profesionales.
Ánimo, Amalia. Eres médico, no relaciones públicas.
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