
Ayer Montse, una excelente enfermera de Neonatos que fue compañera mía en el Hospital del Mar, me preguntaba cómo hacer con el tema de la lactancia materna dentro de unos días cuando se tenga que reincorporar a trabajar. Su hija Rita ya se muestra bien inteligente y después de unos maravillosos meses alimentándose al pecho de forma exclusiva y teniendo a su mamá disponible 24 horas al día, rechaza los biberones. Desconozco los detalles, pero estoy segura de que ya se ha gastado un dineral en diferentes marcas de tetinas y biberones que la industria pone al servicio de las madres recientes. A mí me pasó algo similar con Irene.Mis dos lactancias no han sido fáciles. En ninguno de los dos casos he tenido una gran producción de leche, a pesar de ser muy disciplinada con la ingesta de líquidos y con el ritmo "a demanda". Con mi primera hija, yo misma abandoné la lactancia unos días antes de empezar a trabajar por el ritmo frenético que me esperaba. La niña había tomado suplementos desde el principio y no le costó nada el paso del pecho al biberón.
Con la pequeña fue bien distinto. La lactancia estaba bien instaurada y a pesar de que también puntualmente le había dado algún suplemento al principio porque iba muy justita de peso, en el momento de volver a trabajar, sin hablar me dió a entender que los biberones me los tomara yo si me apetecían. La situación era bastante desesperante, a poquísimos días de empezar a trabajar la niña no quería otra cosa que no fuera el pecho....Después del dispendio en tetinas, probé con algunos accesorios de la marca Medela que se venden con el fin de facilitar la ingesta en estos casos y también en otros (como por ejemplo, en prematuros). Fue una solución transitoria para algunas tomas. Para el resto lo más práctico fue empezar con la alimentación complementaria y la cuchara. Tardó aproximadamente dos meses en tomarse su primer biberón de forma decente. Yo salía como una flecha de trabajar para darle de comer. La verdad es que era un poco estresante. Mientras yo sufría en el trabajo pensando en qué habría comido, la niña en mi ausencia estaba tan pancha. Podía pasarse sin comer un montón de horas....¡no le interesaba! Eso sí, cuando yo llegaba me "explotaba" durante el resto del día y de la noche.
Poco a poco entre la introducción paulatina de las comidas con cuchara (cereales, fruta, verdura), los vasitos de Medela, las tomas al pecho posibles y la lenta aceptación de las tetinas, la situación se fue estabilizando. Aunque fue un poco caótico cuando unas semanas antes los horarios ya estaban más estables y sabía qué y cuándo iba a comer.
Le di el pecho hasta los 8 meses largos. La niña perdió un poco de interés y mi producción ya había caído en picado tras varios días de guardia de 24 horas en que a veces era difícil encontrar el momento para extraerme la leche. Seguramente con otro tipo de trabajo y un horario más fijo hubiera podido mantener dos tomas diarias durante varias semanas más.
Ojalá algún día consigamos las bajas maternales de 6 meses, que faciliten la lactancia materna exclusiva (y al pecho de la madre) y estas transiciones no sean tan estresantes para las mamás trabajadoras.






6 comentarios:
Amalia, me gustaría hacerte una pregunta relativa a la lactancia materna. Soy madre de tres hijos y con los tres mis producción de leche ha sido insuficiente. La mayor con tres semanas de vida pesaba medio kilo menos que al nacer. Al empezar con los bibes (con los que no tuvo ningún problema desde el principio)la leche se me fue en pocas semanas. Con la segunda empezamos con ayudas a los 15 días, porque tampoco iba ganando nada de peso. Con el pequeño estuve un mes entero dándole sólo de mamar, pero estaba ganando muy muy poquito y daba las sensación de que siempre se quedaba insatisfecho. El pediatra, defensor a ultranza de la lactancia materna, me recomendó empezar con las ayudas. He leído libros de lactancia materna y he intentado seguir todas las recomendaciones. Estoy sana, soy deportista, mis hijos aparentemente mamaban bien, así que no lo acabo de entender. Los pediatras dicen que todas las mujeres podemos dar pecho pero, dada mi experiencia, lo pongo en duda. Ahora estoy embaraza de mi cuarto bebé y aún no me he rendido, me gustaría tener éxito esta vez. ¿Alguna recomendación?
Pocas recomendaciones podría darte...porque por lo que me explicas las cosas se han "hecho bien". Aunque yo también soy defensora de la lactancia materna, reconozco por experiencia propia que no siempre es fácil y la producción de leche varía de una mujer a otra. Me recuerdo a mí misma en los cursos postparto con mi primera hija llorando a moco tendido cuando veía a chicas a las que la leche les salía literalmente "a chorro".
Hay algún producto en el mercado (Promil de la casa Milte) de reciente aparición que se anuncia como incrementador de la producción de leche, aunque no tengo experiencia. La única recomendación real que te puedo dar es que tomes muchos líquidos (mínimo 2 litros al día) y que lo pongas al pecho de forma muy frecuente al principio. A partir de ahí, si tienes que darle algún suplemento, tampoco te sientas frustrada....¡y menos con otros 3 hijos a los que atender! A veces parece que si se dan biberones se es peor madre, y tampoco es eso...
Muchas gracias. Sí que es verdad que nos sentimos menos madres cuando damos el biberón, aunque afortunadamente sólo pasa con el primero. La experiencia y el sentido común te enseñan que ser madre es mucho más que la forma de alimentar a tu pequeño. ¿No hay también mucho de amor propio en el empeño por la lactancia materna? Yo también lloré con mi hija mayor, pero afortunadamente luego están creciendo los tres sanotes y fuertes. Además, he visto a tantos niños pasar del pecho a las palmeras de chocolate y bollos de mantequilla...
Ahora, como bien dices, no me voy a agobiar con el tema, aunque por si acaso voy guardar la referencia del Promil que me comentas.
Muchas gracias por tus consejos y por tus entradas diarias al blog
Hola,
ya que me dedicaste un espacio...te debo una explicación de cómo estamos ahora que ya he vuelto a trabajar!!
Rita no ha querido ningún tipo de tetina y toma mi leche en vasito. Además, el papá se las apaña muy bien.
Pensaba que sería peor!!
Grácias otra vez!!!
Montse
Bueno, al menos los vasitos de Medela solucionan algo el problema y una no se va tan agobiada a trabajar....Es durilla la vuelta, verdad? Aunque también va bien volver a la vida anterior y sentirse un poco útil fuera de casa.
Me alegro de que el papá se apañe muy bien, cuanto más compartido más fácil.
Ánimos en estos primeros días. Besos
Hola
Me encuentro inmersa en esa transicion... comienzo a trabajar en 15 dias y a dia de hoy mi hijo no quiere saber nada de biberones, tras 5 meses de lactancia materna exclusiva...
Amalia como lo lograste? insistiendo todos los dias un ratito? saltandote una toma?? poniendole el bibe una vez a la semana para que se olvide del "berrinche"?
A mi me recomendo la pediatra dejarle sin comer hasta que aceptara la tetina ( un dia ) pero no le veo sentido a llevar al bebe hasta ese limite..
El bibe es que es verlo y ya se pone a llorar. Ni prueba la leche porque es meterle la tetina en la boca y poner una cara de asco.. asi que de tragar ni hablamos.
He probado mil marcas y nada de nada. Lentos y rapidos.. da igual porque ni traga..
He intentado lo del vasito y me da un manotazo y me lo tira.. ¿es mas facil que tome el vasito que el bibe?
La unica esperanza que tengo son las papillas de cereales con mi leche y en cucharilla..
Madre mia que desesperacion..Es evidente que la baja deberia de ser hasta el 6º mes.. y asi nos evitariamos estar pasando por este momento que si bien no es nada grave y el niño esta estupendamente, a los papas, y en concreto a las mamas, nos causa una angustia enorme..
Por ultimo.. algun consejo? ademas de la paciencia...:-)
gracias y felicitaciones por tu blog
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