A mediados de diciembre decido ir al podólogo, quien me la arregla un poquillo y viendo la mala pinta no le ve mucha solución y me dice que mientras no me duela....En fin, por llamar al mal tiempo, apenas una semana después me empieza a doler, en unas fechas geniales para tener algún problema de cualquier tipo: vísperas de Navidad en la que todo el país se paraliza a excepción del que tiene algo para vender.
Llamo a mi ambulatorio y me confirman los malos presagios: mi doctora de cabecera está de vacaciones hasta el día 9 de enero (que también tiene derecho, por supuesto, pero quién la sustituye?). La alternativa es una visita de Urgencias con otro y como creo que me puedo esperar -algo brutota soy- y por no abusar de los pobres médicos que no hacen vacaciones en Navidad y cubren a sus compañeros, me espero hasta el día 9. El día 9 de enero veo a mi doctora, concluímos que si el podólogo no me lo puede arreglar, mi uña pasa a ser quirúrgica y me hace el volantito de marras para el cirujano con una crucecita de URGENTE y con un entre paréntesis "la paciente es médico pediatra" - por aquello del corporativismo....El día 20 de enero ya voy coja y hace muchos días que sólo me puedo poner unos zapatos. Llamo a la Seguridad Social. El volante que dejé en mi ambulatorio tiene que ir al ambulatorio de Lope de Vega donde están los especialistas. En este trayecto de 500 metros ha empleado 6 días (me lo podían haber dicho y ya lo llevaba yo dando un paseíto...)
Le pregunto a la administrativa cuál es la previsión de cirugía para un volante con crucecita de "URGENTE" y me dice que 10 días no es nada! Que si es urgente me vaya al hospital! Le digo que es urgente pero no para ir al hospital, que ya sé de qué le hablo....Y que si quieres arroz catalina, que ya te llamarán...
Decido ir al cirujano del centro médico de al lado de casa (cuántas esperas solucionan las mutuas que pagamos de nuestro bolsillo, eh?) y me dice que mi uña no es quirúrgica, que me vaya al podólogo. Ahora sí que la hemos liado: el podólogo que no tiene solución y el cirujano que no es quirúrgico y yo coja perdida.
Al día siguiente, voy a pasar visita al centro médico de la Vila Olímpica, donde hago colaboraciones esporádicas y entre visita y visita, coincido con Iván, el podólogo del centro. De puro desespero, le pido casi de rodillas "POR FAVOR, DIOS TE LO PAGUE, MíRAME LA UÑA Y QUÍTAME ESTE DOLOR, SI ES NECESARIO ME OPERAS AQUÍ MISMO" (rastrero, eh?), y el chico en 5 minutos me hace un apaño de lo más majo y me deja (casi) como nueva.
A día de hoy, 3 semanas después, sin noticias del ambulatorio, claro que ahora ya no los necesito.
Una moraleja : "elige bien a tu podólogo". Sobre la Seguridad Social está mal que yo lo diga pero "no comments" (personal escaso y mal pagado, etc, etc, etc). Está claro por qué las Urgencias de los hospitales están como están. Las Urgencias "intermedias" o "diferidas" y el acceso a los especialistas están muy mal gestionados.






1 comentarios:
Este artículo debería titularse "ESPAÑA y otros males menores", porque así va por entero este más que pequeño país que rebosa incompetentes, vagos, caraduras, chupatintas, golfos, haraganes, vividores, cuentistas, vampiros, esposados al momio, mafiosos, charlatanes, boteadictos y de cociente intelectual colectivo a tocar de la imbecilidad.
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